{"id":811,"date":"2017-06-10T09:56:55","date_gmt":"2017-06-10T08:56:55","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=811"},"modified":"2017-06-10T09:56:55","modified_gmt":"2017-06-10T08:56:55","slug":"el-nuevo-enemigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2017\/06\/10\/el-nuevo-enemigo\/","title":{"rendered":"El nuevo enemigo"},"content":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de cada uno de los atentados perpetrados por terroristas yihadistas, los conciudadanos de los asesinados se empe\u00f1an en hacer ver al mundo que nada va a cambiar en sus vidas, que ese hecho, por mucho que les afecte, por mucho que se haya llevado la vida de familiares, amigos, conocidos o desconocidos no va a lograr meterles el miedo en el cuerpo o hacerles cambiar sus rutinas. Pero no es verdad. No lo es.<\/p>\n<p>El miedo, por mucho que nos empe\u00f1amos en negarlo, ocultarlo, alejarlo o reprimirlo se adhiere al reverso de la piel, se inocula en la sangre y estalla en el alma al menor ruido de un inocente petardo, a la menor alarma. Y se corre en estampida sin saber muy bien de qu\u00e9 se huye o hac\u00eda donde se va. Y da igual que se est\u00e9 a la salida de un important\u00edsimo partido de futbol en Tur\u00edn o en una procesi\u00f3n solemne en Andaluc\u00eda, se sale huyendo. En ese momento s\u00f3lo impera el pensamiento de correr, de alejarse del lugar en donde estamos, de poner la vida a salvo. El miedo es libre, gratis. Se puede atesorar en cantidades industriales hasta adue\u00f1arse por entero de la vida y arrebatarla. As\u00ed que no. Que nadie diga que un atentado terrorista no va a cambiarnos la vida porque no es verdad. Ya no miramos igual al que camina o se sienta a comer junto a nosotros si adivinamos por su aspecto que podr\u00eda \u201csupuestamente\u201d ser un \u201clobo solitario\u201d. \u00a0Aunque\u2026, seamos sinceros, el peligro, la amenaza a la vida, en realidad ya no tiene aspecto, ya no se sabe de qui\u00e9n o de d\u00f3nde puede venir. Antes el peligro ten\u00eda un nombre, una cara incluso imaginada, como el lejano \u201ct\u00edo del saco\u201d de nuestra infancia: una figura sin rostro pero perfectamente definible. Pero ahora el peligro es indescriptible puede venir en forma de cami\u00f3n en un puente, de un atentado bomba en una discoteca o en cualquier lugar concurrido, de un cuchillo en la mano de alguien a quien le importa poco su vida y mucho menos la de cualquier otro ser humano\u2026<\/p>\n<p>Y es en esos momentos de terror donde surgen con m\u00e1s fuerza los h\u00e9roes, esos extra\u00f1os seres que no es que no tengan miedo, es solo que en su instinto b\u00e1sico predomina ayudar a los dem\u00e1s sin pensar en ellos. Y entonces se encaran con asesinos para defender la vida de alguien que ven en peligro sin detenerse a pensar que les puede costar la vida, como suele ocurrir la mayor\u00eda de las veces, como le ha ocurrido, tan recientemente, a nuestro compatriota Ignacio Echeverr\u00eda. Los h\u00e9roes son aquellos que aparcan el peligro, que no calculan las consecuencias de su acci\u00f3n, que \u00fanicamente piensan en ayudar y que ese pensamiento es superior al miedo. Pero que nadie diga que el miedo no nos va a cambiar la vida, porque la verdad es que ya nos la han cambiado sin enterarnos.<\/p>\n<p>Por supuesto que el miedo es una de las emociones b\u00e1sicas que ha permitido sobrevivir a la especie humana, pero siempre y cuando haya servido para ponernos a salvo, no para paralizarnos o condicionarnos la vida. Que nos hablen a las madres de miedos\u2026 los conocemos todos, en el amor a los hijos entra tanta variedad como imaginaci\u00f3n inservible para protegerlos de ellos.<\/p>\n<p>Apostamos, o al menos queremos hacerlo, por una vida en donde el miedo no sea el norte de nuestra br\u00fajula, aunque no nos lo creamos, \u00a0porque sabemos que claudicar abierta y reconocidamente ante la aceptaci\u00f3n de que el miedo nos domina es sabernos vencidos, reconocernos derrotados, otorgarles el poder de nuestras vidas haci\u00e9ndonos voluntariamente sus presos. Por eso, ahora m\u00e1s que nunca es preciso recordar las sabias palabras de doctor, psiquiatra y escritor jud\u00edo austriaco Vicktor Frank, prisionero durante mucho tiempo en los campos de concentraci\u00f3n nazi y que dedico su vida a ayudar a los dem\u00e1s demostr\u00e1ndoles que \u201cal hombre se le puede quitar todo salvo una cosa: la \u00faltima de las libertades humanas: la elecci\u00f3n de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias para decidir su propio camino.<\/p>\n<p>Sabemos que tenemos un nuevo enemigo, una especie de \u201calien\u00edgena\u201d al que no podemos distinguir porque tiene nuestra misma apariencia. Y es posible que perdamos la libertad de caminar sin recelo por nuestras ciudades\u2026 y es posible que sigan mat\u00e1ndonos vilmente, pero\u2026 tambi\u00e9n podemos actuar como los h\u00e9roes demostr\u00e1ndoles que no les tememos. Posiblemente ellos no se sientan derrotados pero nosotros s\u00ed podremos sentirnos victoriosos. Y ahora, gracias a I. Echeverr\u00eda, mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de cada uno de los atentados perpetrados por terroristas yihadistas, los conciudadanos de los asesinados se empe\u00f1an en hacer ver al mundo que nada va a cambiar en sus vidas, que ese hecho, por mucho que les afecte, por mucho que se haya llevado la vida de familiares, amigos, conocidos o desconocidos no va [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/811"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=811"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/811\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":812,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/811\/revisions\/812"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=811"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=811"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=811"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}