{"id":881,"date":"2017-12-30T13:18:37","date_gmt":"2017-12-30T12:18:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=881"},"modified":"2017-12-30T13:18:37","modified_gmt":"2017-12-30T12:18:37","slug":"nos-iremos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2017\/12\/30\/nos-iremos\/","title":{"rendered":"Nos iremos"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todav\u00eda con los ecos del villancico que nos recuerda que, al contrario de lo que ocurre con la Nochebuena, que se viene y que se va, nosotros nos iremos y no volveremos m\u00e1s, arrancamos las \u00faltimas hojas de dietarios y calendarios, y nos ponemos sobre la mesa viejos prop\u00f3sitos renovados in\u00fatilmente cada nuevo a\u00f1o como si tuvi\u00e9ramos mil vidas para acometer tantas veces el intento. Cantamos el villancico como si cant\u00e1semos el tiempo que nos hace, sin apreciar que, cada vez, tenemos menos tiempo para prop\u00f3sitos y para vivir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Qui\u00e9n me iba a decir a m\u00ed que este a\u00f1o se llevar\u00eda con \u00e9l a mi padre, que varias amigas enterrar\u00edan al hombre de sus vidas o, peor a\u00fan -porque el ser humano est\u00e1 preparado para enterrar a los padres, pero no a los hijos- que otro par de ellas lo har\u00edan con sus hijos: dos hermosas promesas de vida de treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00ed, ya s\u00e9 que son fechas muy jaracandosas, pero no por eso la gente deja de morirse o lo ha hecho recientemente o agoniza en hospitales y eso cambia la visi\u00f3n que sus dolientes tienen de estos d\u00edas tan se\u00f1alados en donde parece que cabe \u201cmuncho\u201d amor, pero poco dolor y menor espacio para expresarlo y para escucharlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay que ver\u2026, cuando se es peque\u00f1o, las ganas tan absurdas que se tienen de crecer, de que corran calendarios\u2026 Hay que ver c\u00f3mo so\u00f1amos y proyectamos, la mayor\u00eda de las veces nuestras vidas mil\u00edmetros a mil\u00edmetro: cuando tenga\u00a0tantos a\u00f1os, me casar\u00e9;\u00a0tendr\u00e9 hijos a\u00f1os despu\u00e9s;\u00a0me comprar\u00e9 un coche;\u00a0una casa en la playa\u2026 Y luego la vida se encarga de confirmarnos esos planes o de desbarat\u00e1rnoslos por completo. A veces logramos aquello que nuestra mente infantil plane\u00f3 para nuestro adulto de manera casi rodada, otras, buscando aquello que cre\u00edamos que nos dar\u00eda la felicidad, terminamos en otros derroteros, absolutamente diferentes pero, mire usted por d\u00f3nde, result\u00f3 ser lo que en realidad nos llenaba y nos proporcionaba la felicidad; y otras veces\u2026 ni por asomo logramos dar con el camino o la puerta que nos conduzca a un amor verdadero, a una estabilidad econ\u00f3mica, a una seguridad tranquilizadora. Aun as\u00ed, el adulto en el que nos convertimos, sigue conteniendo al ni\u00f1o que fuimos, aunque nada tengamos que ver ya con el de esas fotos que muestran unas caras v\u00edrgenes de muescas peleadas a la vida, sigue ah\u00ed, aguardando, anhelando en cada final de a\u00f1o elaborar una lista que le permita sentirse mayor y due\u00f1o de su vida y de su tiempo. Lo que ocurre es que el adulto que ya lleva muchas Navidades y pocas \u201cnochesbuenas\u201d (perd\u00f3neseme el chiste f\u00e1cil) no est\u00e1 por la labor de filosofar a final de a\u00f1o, a fin de cuentas los finales de a\u00f1o son para eso, para hacer proyectos que pocas veces llegaran a buen puerto, para pasar &#8220;muuucho&#8221; fr\u00edo vestidas de tirantes, porque as\u00ed lo impone la moda, bailando con lobos y otros animales hasta el amanecer, para comer m\u00e1s dulces\u00a0que nuestra sangre puede eliminar\u2026 y para quejarse de los kilos engordados en apenas quince d\u00edas. Todo lo dem\u00e1s se diluye como sal en el agua. A fin de cuentas, es una noche para pas\u00e1rselo bien porque \u201cla Nochebuena se viene, la Nochebuena se va, y nosotros nos iremos y no volveremos m\u00e1s\u201d. Aunque nadie piense lo que canta. Y nuestras vidas, como dir\u00eda J. Manrique, corren, corren como r\u00edos para llegar al mar \u201cque es el morir\u201d. Pero qui\u00e9n piensa en eso frente a una pantalla de televisi\u00f3n conectada con la \u201cPuerta del Sol\u201d de Madrid, doce uvas en una mano y una copa de cava en la otra, o frente a un men\u00fa de escandaloso precio y mucha m\u00fasica ruidosa. La Nochevieja es para pasarlo bien, comer, beber, bailar\u2026 as\u00ed que, por favor, aquellos que se encuentren doloridos que se mantengan a una distancia prudente del mundo para no contagiarlo con su amargura.<\/p>\n<p>Entretanto, el resto de afortunados que se despreocupen por lo que pueda engordarles la comida, despu\u00e9s de todo \u201csolo una vida y tallas hay muchas&#8221;. Feliz 2018.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Todav\u00eda con los ecos del villancico que nos recuerda que, al contrario de lo que ocurre con la Nochebuena, que se viene y que se va, nosotros nos iremos y no volveremos m\u00e1s, arrancamos las \u00faltimas hojas de dietarios y calendarios, y nos ponemos sobre la mesa viejos prop\u00f3sitos renovados in\u00fatilmente cada nuevo a\u00f1o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/881"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=881"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/881\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":882,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/881\/revisions\/882"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=881"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=881"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=881"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}