{"id":919,"date":"2018-04-21T11:02:53","date_gmt":"2018-04-21T10:02:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=919"},"modified":"2018-04-21T11:02:53","modified_gmt":"2018-04-21T10:02:53","slug":"fotos-del-arbol-caido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2018\/04\/21\/fotos-del-arbol-caido\/","title":{"rendered":"Fotos del \u00e1rbol ca\u00eddo"},"content":{"rendered":"<p>Hace un cierto tiempo circulaba por internet el v\u00eddeo de unos ni\u00f1os negros v\u00edctimas de las minas antipersona. A todos les faltaba una pierna y alg\u00fan otro miembro, y lo que el v\u00eddeo recog\u00eda era una carrera entre ellos. Todos \u201ccorr\u00edan\u201d ayudados por muletas en medio de una algarab\u00eda propia de los ni\u00f1os felices (s\u00ed, felices). De pronto uno de ellos cae al suelo y rueda sobre su propio cuerpo. Los m\u00e1s alejados de \u00e9l siguen corriendo hasta que se dan cuenta de que otros, los m\u00e1s cercanos y testigos de la ca\u00edda, se detienen en seco y se giran para ayudar al chico a levantarse, entonces todos paran, se arremolinan alrededor del que est\u00e1 en el suelo hasta que este logra, no sin esfuerzo, ponerse en pie. Entonces juntos reanudan la marcha. Pero el porrazo le ha causado al ni\u00f1o heridas sangrantes en las rodillas y apenas si puede andar. Intenta continuar hasta la meta pero su anterior y cojeante trotecillo se convierte en una lenta cojera. Para sorpresa del espectador, todos los ni\u00f1os participantes en la carrera, sin mediar palabra, como algo natural, optan por caminar a su paso, junto a \u00e9l, entre risas y gestos c\u00f3mplices. Al final llegan todos juntos a la meta y comparten con alegr\u00eda el premio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y digo yo\u2026 que no es que se pretendiera ver gestos de semejante altura en el \u00bfPrimer Mundo?, aunque comparado con el v\u00eddeo del Tercer Mundo no s\u00e9 cu\u00e1l est\u00e1 m\u00e1s atrasado, pero como dec\u00eda, no se trata ya de comparar o de pedirle peras al olmo\u2026 pero lo que sucedi\u00f3 hace unos d\u00edas en la prueba de atletismo de Australia me ha dejado sin palabras, como creo que les ha ocurrido a un gran n\u00famero de personas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Imagino que todos ustedes conocen las im\u00e1genes del atleta Callun Hawkins, tambale\u00e1ndose y desfalleciendo varios metros hasta caer deshidratado al suelo mientras sus compa\u00f1eros pasaban junto a \u00e9l como si lo hicieran por delante de un saco, sin mirarlo, sin compadecerse m\u00ednimamente, sin prestarle un m\u00ednimo de ayuda o pedirle a los espectadores que estaban junto a \u00e9l que se encargaran de socorrerlo. Que esa es otra, los espectadores a cuyos pies cay\u00f3 el deportista se limitaron a hacerle fotos \u201c\u00a1Demiadelamorhermoso! ademosllegao\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero no vayan a creerse ustedes, por si alguien no vio la noticia, que se trat\u00f3 tan solo de alg\u00fan loco inmisericorde y sin empat\u00eda alguna, no, no, no se\u00f1or, era todo el grupo, todos los espectadores que estaban justo en el lugar en donde cay\u00f3 el pobre atleta quienes desenfundaron la terrible y deshumanizada maquinita y comenzaron a asestarle foto tras foto y v\u00eddeo tras v\u00eddeo, ante la absoluta perplejidad de otros muchos espectadores televisivos a cientos de kil\u00f3metros que nos planteamos c\u00f3mo podemos llamar a \u201cesto\u201d la sociedad del bienestar. Ninguno de ellos hizo el m\u00e1s leve amago de socorrerlo, de darle agua, de tenderle una mano, de animarlo, de sostenerlo para evitar que diera con sus huesos exhaustos en el asfalto\u2026 \u00a1ninguno! Pero todos sacaron el m\u00f3vil para dejar testimonio de la cosa en una muestra m\u00e1s, no ya de la deshumanizaci\u00f3n que estamos sufriendo, sino de la imbecilidad de no vivir nada con los ojos y en directo.<\/p>\n<p>\u00bfSe han dado ustedes cuenta de que acontecimientos maravillosos e irrepetibles, como puede ser el nacimiento de un hijo, ya no se viven sinti\u00e9ndolos y vi\u00e9ndolos sin m\u00e1s, sino que se ven a trav\u00e9s de la pantalla del m\u00f3vil para que est\u00e9\u00a0encuadrada la escena, para comprobar si tiene luz, si se ve bien\u2026 vamos, que todo se vive ya a trav\u00e9s de la pantalla del m\u00f3vil, conciertos, comidas, amaneceres, festejos, bodas, cumplea\u00f1os, bailes\u2026 todo. De todas formas, eso no ser\u00eda tan malo si no fuese acompa\u00f1ado de la crueldad, la ferocidad y la perversi\u00f3n del ser humano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siempre se ha dicho que \u201cno hab\u00eda que hacer le\u00f1a del \u00e1rbol ca\u00eddo\u201d, probablemente, el consejo contenido en el refr\u00e1n ha servido de poco. Durante siglos nos ha faltado tiempo para tomar el hacha y hacer cuanta le\u00f1a se haya podido de aquellos que estaban en debilidad de condiciones, pero, miren ustedes por d\u00f3nde, las nuevas tecnolog\u00edas han conseguido quitarnos el hacha y ponernos otro elemento mucho m\u00e1s destructor que esta: la c\u00e1mara de fotos del m\u00f3vil. Qui\u00e9n necesita liarse a hachazos cuando puede hacerlo a pantallazo limpio&#8230; aunque esas fotos, mucho m\u00e1s que la imagen que muestren, lo que revelan, de verdad, es el retrato del individuo que las tom\u00f3. Desde luego, cada d\u00eda estoy m\u00e1s de acuerdo con el pensamiento de \u201cCuanto m\u00e1s conozco a los hombres m\u00e1s quiero a mi perro\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace un cierto tiempo circulaba por internet el v\u00eddeo de unos ni\u00f1os negros v\u00edctimas de las minas antipersona. A todos les faltaba una pierna y alg\u00fan otro miembro, y lo que el v\u00eddeo recog\u00eda era una carrera entre ellos. 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