{"id":955,"date":"2018-07-28T09:08:45","date_gmt":"2018-07-28T08:08:45","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=955"},"modified":"2018-07-28T09:08:45","modified_gmt":"2018-07-28T08:08:45","slug":"sentidos-olfato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2018\/07\/28\/sentidos-olfato\/","title":{"rendered":"Sentidos: olfato"},"content":{"rendered":"<p>Regresaba de practicar un poco de ejercicio caminando a paso ligero. Iba empapada en sudor y sent\u00eda que ol\u00eda a tigre. En circunstancias as\u00ed evito las calles m\u00e1s concurridas para regresar a casa, as\u00ed como pararme a saludar a nadie. Pero al volver una esquina estaba ah\u00ed, casi chocamos mi amigo Pepe y yo. Instintivamente se abalanz\u00f3 sobre m\u00ed para saludarme d\u00e1ndome un par de besos. Y tan instintivamente como \u00e9l lo hizo mi reacci\u00f3n fue echarme para atr\u00e1s y colocar mis manos como freno: \u201cNo, no, no. Vengo sudorosa y apestosa\u201d. \u00c9l, con su natural gracejo, me dijo: \u201cOliendo a persona humana \u00a1Ay! qu\u00e9 tiempos en donde el olfato ejerc\u00eda su natural funci\u00f3n de oler las feromonas en estado puro\u201d. Y casi a la vez nos re\u00edmos y comentamos un conocido episodio ocurrido hace a\u00f1os en el hospital comarcal de Yecla en donde un individuo se l\u00edo a sopapos con las auxiliares cl\u00ednicas porque hab\u00edan lavado las partes \u00edntimas de su mujer y \u00a1ag\u00e1rrense los machos! le hab\u00edan quitado, seg\u00fan \u00e9l, el olor a hembra. No quiero detenerme a pensar las esencias que guardar\u00eda la buena se\u00f1ora en los bajos. Tras las risas y el saludo a distancia yo me vine a casa pensando en lo que acab\u00e1bamos de hablar y en c\u00f3mo, efectivamente, el olfato hab\u00eda perdido gran parte de su primigenia y fundamental funci\u00f3n, salv\u00edfica en tantas ocasiones. Y tambi\u00e9n en c\u00f3mo los seres humanos nos hemos\u2026 desprendido de tal manera de los olores naturales del cuerpo, escondidos bajo restregones de esponja, jabones, ba\u00f1os, cremas corporales, perfumes, brumas, aguas de colonia, desodorantes, detergentes, suavizantes, ambientadores\u2026 etc. etc. hasta \u00a0ser incapaces de reconocernos por nuestros olores naturales. Record\u00e9 el olor de mis hijos reci\u00e9n nacidos tras alimentarlos con mis pechos; o con unos pocos a\u00f1os tras una siesta en verano, cuando despertaban con el cuello sudoroso, el pelico mojado y un perfume natural que podr\u00eda reconocer entre mil; el aroma real de mi amado emergiendo de la perdida loci\u00f3n de afeitado al volver del trabajo, tras horas de la ducha ma\u00f1anera; el olor de mi madre en mi ni\u00f1ez a la hora de la comida: ol\u00eda a asado de patatas, \u00a0o a carne estofada, o a guiso de arroz y bajocas\u2026 siempre ol\u00eda que alimentaba y yo la abrazaba y pegaba mi nariz a su delantal, aunque ella dec\u00eda que ol\u00eda a fritanga\u2026\u00a0 Ahora es todo tan as\u00e9ptico: tenemos potent\u00edsimos aspiradores en la cocina para aspirar olores de guisos que ya no cocinamos; desodorantes que duran veinticuatro horas para impedirnos realizar una de las funciones m\u00e1s necesarias para el organismo: sudar y eliminar toxinas; y perfumes, muchos perfumes. Perfumes para todo, para el ambiente, para la ropa, para la colada, para el ba\u00f1o, para los pies, y, c\u00f3mo no, para el cuerpo.<\/p>\n<p>Se ha dicho que \u201cel olfato es el m\u00e1s poderoso mago capaz de transportarnos a miles de kil\u00f3metros y a trav\u00e9s de todos los a\u00f1os que hemos vivido\u201d, pero\u2026 \u00bfc\u00f3mo vamos a regresar dentro de unos a\u00f1os a estos? \u00bfa trav\u00e9s de qu\u00e9 aromas vamos a transportarnos?<\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os, la Fundaci\u00f3n de una importante entidad bancaria organiz\u00f3 una exposici\u00f3n itinerante de olores. Qu\u00e9 cosa m\u00e1s interesante. Recuerdo que en la inauguraci\u00f3n reclamaron voluntarios para meter la nariz en una de aquellas urnas tapadas y ver si reconoc\u00edan el olor. Nos prestamos al experimento un se\u00f1or algo mayor que yo y una servidora. El pobre deb\u00eda estar constipado o ser un poco torpe en la cosa porque tras varios intentos fallidos se dio por vencido algo avergonzado. Sin embargo, para m\u00ed fue algo inmediato, reconocible, f\u00e1cil, feliz, un chupinazo capaz de llevarme a un momento y un lugar determinado de mi vida. \u201c\u00a1Hinojo!\u201d dije convencida, segura. Y a\u00f1ad\u00ed \u201ccuando era ni\u00f1a, mi padre me llevaba en su moto cuando sal\u00eda a hacer fotos al campo, y paraba en la orilla de la carretera para cortarme ramitas de hinojo que yo machacaba con mis dientes como una golosina anisada\u201d. \u201cFelicidades -me dijo- ha sido capaz no s\u00f3lo de reconocer la planta sino de unirla a un recuerdo que es de lo que trata esta exposici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEsto me huele mal\u201d decimos cuando algo no nos convence. Y estamos seguros de que los perros nos huelen el miedo. Y aunque hayamos olvidado utilizar el olfato para viajar en el tiempo, les aseguro que nada como cerrar los ojos y abrazar la prenda de alguien amado que la muerte nos arrebat\u00f3 para sentir que esa persona vuelve, se hace presente y nos abraza completamente con su aroma. Se lo aseguro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Regresaba de practicar un poco de ejercicio caminando a paso ligero. Iba empapada en sudor y sent\u00eda que ol\u00eda a tigre. En circunstancias as\u00ed evito las calles m\u00e1s concurridas para regresar a casa, as\u00ed como pararme a saludar a nadie. Pero al volver una esquina estaba ah\u00ed, casi chocamos mi amigo Pepe y yo. Instintivamente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/955"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=955"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/955\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":956,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/955\/revisions\/956"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=955"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=955"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=955"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}