{"id":62,"date":"2017-03-08T00:49:45","date_gmt":"2017-03-07T23:49:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/atanor\/?p=62"},"modified":"2017-03-08T00:49:45","modified_gmt":"2017-03-07T23:49:45","slug":"solucion-al-1412017-envidias-y-ambiciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/atanor\/2017\/03\/08\/solucion-al-1412017-envidias-y-ambiciones\/","title":{"rendered":"SOLUCI\u00d3N AL 14\/1\/2017 : ENVIDIAS Y AMBICIONES"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/atanor\/wp-content\/uploads\/sites\/39\/2017\/03\/ENVIDIAS-Y-AMBICIONES_RESPUESTAS.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-63\" title=\"ENVIDIAS Y AMBICIONES_RESPUESTAS\" src=\"\/atanor\/wp-content\/uploads\/sites\/39\/2017\/03\/ENVIDIAS-Y-AMBICIONES_RESPUESTAS.jpg\" alt=\"\" width=\"829\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/39\/2017\/03\/ENVIDIAS-Y-AMBICIONES_RESPUESTAS.jpg 1056w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/39\/2017\/03\/ENVIDIAS-Y-AMBICIONES_RESPUESTAS-300x155.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/39\/2017\/03\/ENVIDIAS-Y-AMBICIONES_RESPUESTAS-768x397.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/39\/2017\/03\/ENVIDIAS-Y-AMBICIONES_RESPUESTAS-1024x529.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 829px) 100vw, 829px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>ENVIDIAS Y AMBICIONES<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>En 1864 <strong>Laugen y Otto<\/strong> fundaron en Colonia la f\u00e1brica de motores Deutz y buscaron a un ingeniero, <strong>Daimler<\/strong>, que trabajaba en una f\u00e1brica de m\u00e1quinas en Karlsruhe, pero lograron convencerle con el futuro de los motores a gas. Otto hab\u00eda dado con la clave del motor a cuatro tiempos, consiguiendo el gas apropiado. La ventaja sobre el motor atmosf\u00e9rico era lo silencioso que resultaba el motor de cuatro tiempos. Pero el motor funcionaba de forma irregular y lentamente y su rendimiento era muy bajo. No lograba m\u00e1s de tres HP (caballos). Una m\u00e1quina as\u00ed no la pod\u00eda ofrecer al p\u00fablico.<\/p>\n<p>Entr\u00f3 en escena Daimler, convenido de que la m\u00e1quina de vapor era demasiado pesada, ocupaba mucho espacio el dep\u00f3sito de combustible, el calentador y ten\u00eda enormes dimensiones. El motor, en cambio, no requer\u00eda ni dep\u00f3sito, ni calentador y se le pon\u00eda en marcha y paraba en cualquier instante y, sobre todo, su reducido tama\u00f1o. Los motores, pues, ten\u00edan que ser peque\u00f1os y menos pesados. Las cuentas eran di\u00e1fanas: para lograr una potencia de un caballo, se requer\u00edan casi mil kilos. Si pretend\u00edamos mover un carro a motor, para dar cabida a la potencia de dos caballos, habr\u00eda que cargar el veh\u00edculo con dos mil kilogramos de combustible. Pero el desplazamiento de estos dos mil kilos, requer\u00eda dos caballos, solo para ello, con lo que el rendimiento de un motor as\u00ed hubiera sido cero. Objetivo, por tanto, para Daimler: mayor potencia a igual peso o un peso m\u00e1s ligero y mayor n\u00famero de revoluciones.<\/p>\n<p>Daimler ven\u00eda de trabajar en una f\u00e1brica de armamento, donde la precisi\u00f3n y la excelencia eran el leiv motiv. Dec\u00edase que \u201c<em>para la t\u00e9cnica, no basta el trabajo mec\u00e1nico, exige precisi\u00f3n<\/em>\u201d. Los motores de gas se alimentaban con gas del alumbrado, obtenido en las f\u00e1bricas de gas, mediante destilaci\u00f3n de hulla o carb\u00f3n de piedra o madera, en ausencia de aire a temperaturas de 1200-1300 \u00baC, produci\u00e9ndose una mezcla de hidr\u00f3geno, metano, etileno, mon\u00f3xido de carbono, di\u00f3xido de carbono, nitr\u00f3geno y ox\u00edgeno, en orden descendente en proporci\u00f3n, siendo el primero un 45% de la mezcla. No se pod\u00eda obtener en otras instalaciones y eran pocas las ciudades que las ten\u00edan. Era importante independizar el motor del gas del alumbrado. Se ensay\u00f3 con gas de carb\u00f3n y con hidr\u00f3geno puro, resultando demasiado caros, aunque funcionaban bien. Se ensay\u00f3 con l\u00edquidos que se evaporaban f\u00e1cilmente y los vapores resultaban explosivos. Se encontr\u00f3 un candidato en el petr\u00f3leo: la bencina. No sab\u00edan c\u00f3mo evaporarla y emplearon un ovillo de lana embebido en bencina que situaron ante la abertura de la aspiraci\u00f3n del motor. El experimento acab\u00f3 al reventar un cilindro. Daimler y sus colaboradores se dedicaron a perfeccionar un vaporizador.<\/p>\n<p>Otto segu\u00eda insistiendo en el motor de cuatro tiempos, ya lograda la patente. Daimler consideraba insuficientes las 150 \u2013 180 revoluciones que lograba en el mejor de los casos. Al alcanzar las 250 revoluciones fallaba el encendido y las explosiones eran irregulares. Daimler logr\u00f3, con el tiempo, reducir la cilindrada por segundo de 100 litros por caballo a 50 y posteriormente a 10. El peso del motor disminuy\u00f3, por lo tanto, de 1000 kilos a 100 kilos por caballo. Lograron construir un motor de cuatro tiempos de ocho caballos, con un solo cilindro. Posteriormente, Daimler acopl\u00f3 dos cilindros accionando los pistones de ambos cilindros, sobre el mismo eje del cig\u00fce\u00f1al. En 1882 sali\u00f3 de la f\u00e1brica de motores de gas de Deutz, el primer motor de 80 caballos.<\/p>\n<p>Dos casas comerciales, desde la envidia o ambici\u00f3n comercial, descubrieron que un relojero de Munich hab\u00eda informado de una m\u00e1quina que funcionaba seg\u00fan el principio del motor de cuatro tiempos. El relojero hab\u00eda muerto y nunca patent\u00f3 tal cosa, pero la circunstancia la aprovecharon para entablar un proceso de grandes dimensiones contra Otto. Ingenieros, cient\u00edficos y fabricantes revelaron bajo juramento los logros de Otto, haciendo ver que, sin los m\u00e9ritos de Otto, no existir\u00eda ning\u00fan motor de cuatro tiempos de gas. Todo fue in\u00fatil, el tribunal retir\u00f3 la patente a Otto en 1886. P\u00e9rdida material, pero ofensa y amargura suficientes para causar el fin prematuro de Nicol\u00e1s Otto en 1891.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ENVIDIAS Y AMBICIONES \u00a0 En 1864 Laugen y Otto fundaron en Colonia la f\u00e1brica de motores Deutz y buscaron a un ingeniero, Daimler, que trabajaba en una f\u00e1brica de m\u00e1quinas en Karlsruhe, pero lograron convencerle con el futuro de los motores a gas. 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