{"id":74,"date":"2017-11-15T01:57:17","date_gmt":"2017-11-15T00:57:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/atanor\/?p=74"},"modified":"2017-11-15T02:13:07","modified_gmt":"2017-11-15T01:13:07","slug":"contexto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/atanor\/2017\/11\/15\/contexto\/","title":{"rendered":"SOLUCI\u00d3N AL 11\/3\/2017 CONTEXTO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/39\/2017\/11\/CONTEXTO_RESPUESTAS.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-79\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/39\/2017\/11\/CONTEXTO_RESPUESTAS-300x176.jpg\" alt=\"contexto_respuestas\" width=\"765\" height=\"449\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/39\/2017\/11\/CONTEXTO_RESPUESTAS-300x176.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/39\/2017\/11\/CONTEXTO_RESPUESTAS.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 765px) 100vw, 765px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>CONTEXTO<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con harta frecuencia se nos presentan logros descontextualizados en tiempo y espacio, de forma que no apreciamos ni la g\u00e9nesis, ni la importancia de la aportaci\u00f3n, ni siquiera el avance que han supuesto. Suele quedar, nada m\u00e1s, el hecho y, con suerte, la persona que lo propici\u00f3. As\u00ed, la aportaci\u00f3n de Einstein a la Ciencia, que result\u00f3 ser de una profundidad extraordinaria, se descontextualiza del \u00e1mbito en el que se desenvolv\u00eda la Ciencia de la segunda mitad del siglo XIX, desde que Riemann dio lectura a su lecci\u00f3n para incorporarse como profesor en la Universidad de Gotinga, bajo la atenta mirada de Gauss. Abord\u00f3 las geometr\u00edas no eucl\u00eddeas, que posteriormente valieron para que Einstein adoptara este avance para impulsar su Teor\u00eda de la Relatividad, primero especial, en 1905 y, posteriormente, general, en 1915, pero en el ambiente gestado, al haberse ido acumulando problemas que no ten\u00edan interpretaci\u00f3n en la F\u00edsica Cl\u00e1sica formulada por Newton, doscientos a\u00f1os antes e incapaz de dar una explicaci\u00f3n cabal a los experimentos acumulados a final del siglo XIX, relacionados con la radiaci\u00f3n y la temperatura a la que se produc\u00eda. Planck propuso, inteligentemente, una soluci\u00f3n para describir el comportamiento de la radiaci\u00f3n con la temperatura, que soslayara problemas fenomenales, como la que dio en denominarse cat\u00e1strofe ultravioleta, que predec\u00eda un crecimiento sin l\u00edmite de la energ\u00eda de la radiaci\u00f3n con la temperatura, lo que supon\u00eda la potencial desaparici\u00f3n del mundo conocido. La genial idea de Planck, consinti\u00f3 en avanzar, sin ser muy partidario de ello, la necesidad de que la energ\u00eda de los cuerpos est\u00e1 cuantizada. Ha sido una de las ideas m\u00e1s f\u00e9rtiles que la Ciencia ha sido capaz de introducir. Es fenomenal el grado de convicci\u00f3n cient\u00edfica que hay que tener para aceptar una idea contraintuitiva, es decir, que aparentemente contradice todo cuanto se sab\u00eda o se cre\u00eda saber. Planck fue un creyente, porque \u00e9l mismo dudaba de la veracidad de su propuesta, pese a que no encontraba otra forma de conciliar los datos con una explicaci\u00f3n razonable que los justificara. Einstein, no crey\u00f3 y se mantuvo intelectualmente en contra de la cuantizaci\u00f3n, hasta el final de sus d\u00edas. Pero el contexto en el que se desenvolvi\u00f3 fue ese. No se dio que, un buen d\u00eda se levantara inspirado e iluminado y construyera la Teor\u00eda de la Relatividad. Fue un proceso de maduraci\u00f3n cient\u00edfico en el que intervinieron muchos, en el que se aportaron muchas ideas y que, poco a poco, con la parsimonia propia de la Ciencia, fue gestando la mayor revoluci\u00f3n cient\u00edfica conocida. Todo comenz\u00f3 a mediados del siglo XIX.<\/p>\n<p>Algo parecido ocurri\u00f3 con Leonardo da Vinci. Leonardo fue inventor, ingeniero, humanista, arquitecto, anatomista, pintor, escultor y un largo etc\u00e9tera. Una de sus aplicaciones m\u00e1s referidas es la m\u00e1quina voladora. Se suelen relatar sus intentos de volar, no exentos de vis c\u00f3mica, por cierto, Pero nada se dice sobre las razones que le impulsaban a ello. Se presenta como si fuera un especial empe\u00f1o sin conocer c\u00f3mo emerge tal cosa. De nuevo el contexto se omite y se advierte una especie de rareza genial que, en el mejor de los casos, derivar\u00eda de la contemplaci\u00f3n del vuelo de las aves que le empujaban a intentarlo. No se trata de perder el componente rom\u00e1ntico de tal aventura, pero s\u00ed de poder entender m\u00e1s razonablemente de qu\u00e9 se trata. En 1469 Leonardo se traslada de su ciudad natal, Vinci, a Florencia y frecuenta el taller de Verrochio, donde se pintaba, se esculp\u00eda y se compon\u00edan aparatos y artilugios para representaciones y espect\u00e1culos p\u00fablicos, bien religiosos o profanos, con los que se culminaban las celebraciones. Hay constancia, de que, en 1439, Abraham, obispo de Rusia, describi\u00f3 que en la representaci\u00f3n de la Ascensi\u00f3n, en un momento dado, \u201cel cielo se abr\u00eda y se ve\u00eda al padre celestial suspendido en el aire, mientras que quien representaba a Jes\u00fas, parec\u00eda ascender por el mismo a una gran altura\u201d. Asisti\u00f3, tambi\u00e9n a la representaci\u00f3n de la Anunciaci\u00f3n y observ\u00f3 que \u201cun \u00e1ngel al ascender, lanzaba voces de j\u00fabilo, agitaba las manos y mov\u00eda las alas como si volase realmente\u201d. \u00c1ngeles, aparatos para simular ascensos verticales y vuelos, movidos por cuerdas y m\u00e1quinas. Es este el ambiente que vive el joven Leonardo, de donde, m\u00e1s que probablemente, surgi\u00f3 la idea de construir una m\u00e1quina voladora que imitara a los p\u00e1jaros. \u00a1Cu\u00e1n importante es el contexto para entender muchas cosas! \u00a1definitivo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CONTEXTO &nbsp; Con harta frecuencia se nos presentan logros descontextualizados en tiempo y espacio, de forma que no apreciamos ni la g\u00e9nesis, ni la importancia de la aportaci\u00f3n, ni siquiera el avance que han supuesto. Suele quedar, nada m\u00e1s, el hecho y, con suerte, la persona que lo propici\u00f3. 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