{"id":702,"date":"2019-10-14T18:52:26","date_gmt":"2019-10-14T16:52:26","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elalmirez\/?p=702"},"modified":"2019-10-14T18:52:26","modified_gmt":"2019-10-14T16:52:26","slug":"menus-infantiles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elalmirez\/2019\/10\/14\/menus-infantiles\/","title":{"rendered":"Men\u00fas infantiles"},"content":{"rendered":"<p><strong>Algunos restaurantes y colegios toman como pretexto la \u2018comida para ni\u00f1os\u2019 para facilitar la log\u00edstica alimentaria o hacer marketing<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2019\/10\/child_children_happy_young_people_boy_fun_childhood-720494.jpgd_.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-703\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2019\/10\/child_children_happy_young_people_boy_fun_childhood-720494.jpgd_.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"797\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2019\/10\/child_children_happy_young_people_boy_fun_childhood-720494.jpgd_.jpg 1200w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2019\/10\/child_children_happy_young_people_boy_fun_childhood-720494.jpgd_-300x199.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2019\/10\/child_children_happy_young_people_boy_fun_childhood-720494.jpgd_-768x510.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2019\/10\/child_children_happy_young_people_boy_fun_childhood-720494.jpgd_-1024x680.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a>Es habitual que en las grandes celebraciones familiares en torno a una comida (\u00a1cu\u00e1les no!) el anfitri\u00f3n disponga una mesa espec\u00edfica para los ni\u00f1os, diferente a la de los adultos. Una medida que tiene su l\u00f3gica: los ni\u00f1os comen raciones m\u00e1s peque\u00f1as, tienen otro ritmo y otros \u2018modales\u2019, est\u00e1n m\u00e1s a gusto todos juntos y de paso dejan tranquilos (relativamente) a los adultos. Hasta aqu\u00ed todo bien.<\/p>\n<p>La cosa empieza a ser discutible cuando, adem\u00e1s, se les sirve una \u2018comida para ni\u00f1os\u2019 diferente a la de los adultos, lo que se hace, en parte por comodidad y en parte por una falsa creencia de que los peque\u00f1os deben comer cosas diferentes. Y eso es solo as\u00ed, seg\u00fan los nutricionistas hasta los dos o tres a\u00f1os. A partir de ese momento, las necesidades nutricionales son las mismas para ni\u00f1os y adultos, cualitativamente hablando, aunque es obvio que no cuantitativamente. Y, desde luego, lo que es saludable para los adultos (y la contraria) tambi\u00e9n lo es para los ni\u00f1os, con la diferencia de que es en esas tiernas edades cuando se conforman h\u00e1bitos alimentarios que perdurar\u00e1n durante d\u00e9cadas y que ser\u00e1n muy dif\u00edciles de cambiar si no fueran (como suele suceder) los adecuados.<\/p>\n<p>No ser\u00eda preocupante si esta situaci\u00f3n se limitara a la excepcionalidad del caso planteado. El problema es que hay detr\u00e1s una idea que se repite en otros \u00e1mbitos, como la restauraci\u00f3n y la escuela. En su reci\u00e9n publicado libro \u2018\u00bfQu\u00e9 le doy de comer?\u2019, los dietistas-nutricionistas Luc\u00eda Mart\u00ednez y Aitor S\u00e1nchez hablan de \u00abla abominaci\u00f3n alimentaria denominada \u2018men\u00fa infantil\u2019 que se ha extendido en numerosos restaurantes. Los par\u00e1metros de una alimentaci\u00f3n saludable de los peque\u00f1os no tiene nada que ver con esta iniciativa de muchos establecimientos. Por un lado, es m\u00e1s sencillo (y barato) para el establecimiento, tener un reducido men\u00fa para ni\u00f1os que adaptar a sus necesidades las distintas especialidades de la carta. Su elaboraci\u00f3n es r\u00e1pida, se utilizan algunos alimentos ultraprocesados, los ingredientes son de bajo coste y las mermas y sobras son f\u00e1cilmente asumibles.<\/p>\n<p>Por otro, se trata de un reclamo, a modo de servicio al cliente familiar, un elemento de marketing para que los ni\u00f1os coman algo que les gusta y as\u00ed no molesten a los adultos. \u00bfY qu\u00e9 les gusta a los ni\u00f1os, qu\u00e9 se comen sin problemas y sin dar \u2018la vara\u2019?: pasta con salsas de sabores intensos (muchas de ellas industriales con alto contenido en az\u00facar y grasas), pizzas, fritos en abundante aceite, hamburguesas, dulces y refrescos&#8230;<\/p>\n<p>De esta manera se contin\u00faa en los restaurantes con el reforzamiento de unos h\u00e1bitos alimentarios nefastos, que ya se suelen dar en el hogar, con altas ingestas de az\u00facares, grasas y sal que son responsables del sobrepeso y la obesidad y las enfermedades asociadas a estas patolog\u00edas.<\/p>\n<p>Sostienen los nutricionistas mencionados que la alternativa es muy sencilla: \u00abSi ya comen fuera de casa, pediremos la comida como si fuera un comensal m\u00e1s, con las cantidades adaptadas a su condici\u00f3n\u00bb. Y, por supuesto, con aquellas adaptaciones que requieran por sus preferencias. \u00bfO es que los adultos no pedimos en los restaurantes ensaladas sin at\u00fan, que nos quiten las patatas de un guiso o que nos sirvan un pescado sin sal? \u00bfY qu\u00e9 decir de las adaptaciones que se ven obligados a realizar los restaurantes por las alergias e intolerancias de los adultos?<\/p>\n<p>El otro \u00e1mbito donde rige esa nefasta idea del \u2018men\u00fa infantil\u2019, aunque de forma sobrevenida, es en los comedores escolares. Y de nuevo como consecuencia de la estructura y el sistema de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de los alimentos que se consumen en la mayor\u00eda de estos centros. Salvando los casos en los que en el centro tiene su propia cocina y sus cocineros profesionales y a un nutricionista a tiempo completo, la log\u00edstica es la que manda. En numerosos casos, la comida de los ni\u00f1os se elabora en centrales de restauraci\u00f3n colectiva, es decir, caterings que terminan la comida en sus propias instalaciones y la trasladan hecha al comedor escolar. Este sistema es muy eficaz&#8230; para la empresa, y muy c\u00f3modo&#8230; para el colegio, pero no es el ni\u00f1o el que suele estar en el centro, en el foco de su trabajo. Esas mismas cocinas elaboran men\u00fas no solo para ni\u00f1os sino para otros colectivos por lo que la atenci\u00f3n espec\u00edfica a grupos peque\u00f1os es complicada. As\u00ed que dif\u00edcilmente se proporcionar\u00e1 a los peque\u00f1os una comida similar a la que se ofrecer\u00eda a los adultos, si bien que adaptada al tama\u00f1o de las raciones. \u00bfSoluci\u00f3n?: un \u2018men\u00fa infantil\u2019.<\/p>\n<p>Los autores de \u2018\u00bfQu\u00e9 le doy de comer?\u2019 tienen al respecto de lo dicho un argumento definitivo: \u00bfC\u00f3mo ha llegado hasta aqu\u00ed la humanidad sin \u2018comida para ni\u00f1os\u00bb, que obviamente no exist\u00eda hasta hace unas pocas d\u00e9cadas?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos restaurantes y colegios toman como pretexto la \u2018comida para ni\u00f1os\u2019 para facilitar la log\u00edstica alimentaria o hacer marketing &nbsp; Es habitual que en las grandes celebraciones familiares en torno a una comida (\u00a1cu\u00e1les no!) el anfitri\u00f3n disponga una mesa espec\u00edfica para los ni\u00f1os, diferente a la de los adultos. Una medida que tiene su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":39,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,4,7,8,9],"tags":[425,424,427,426,132,159,161],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elalmirez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/702"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elalmirez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elalmirez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elalmirez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/39"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elalmirez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=702"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elalmirez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/702\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":704,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elalmirez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/702\/revisions\/704"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elalmirez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elalmirez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elalmirez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}