{"id":848,"date":"2020-06-08T20:32:45","date_gmt":"2020-06-08T18:32:45","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elalmirez\/?p=848"},"modified":"2020-06-08T20:32:45","modified_gmt":"2020-06-08T18:32:45","slug":"chiringuitos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elalmirez\/2020\/06\/08\/chiringuitos\/","title":{"rendered":"Chiringuitos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los kioskos playeros se enfrentan a una compleja reapertura entre dudas, temores y buenas perspectivas de asistencia<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2020\/06\/GF4JTO91.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-849\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2020\/06\/GF4JTO91.jpg\" alt=\"\" width=\"680\" height=\"453\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2020\/06\/GF4JTO91.jpg 680w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2020\/06\/GF4JTO91-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00abYo tengo un chiringuito\/ A orilla de la playa\/ Lo tengo muy bonito\/ Y espero que tu vayas.\/ El Chiringuito, el chiringuito\u00bb<br \/>\n\u00bfSe acuerdan, verdad? C\u00f3mo no recordar semejante torrente de creatividad que derroch\u00f3 ya hace unos a\u00f1os esa especie de buf\u00f3n veraniego criogenizado de Georgie Dann. Tiendas beduinas perdidas en las ardientes arenas, estaciones de servicio cervecero, ambulatorios alcoh\u00f3licos, puestos de avituallamiento playero&#8230; los chiringuitos conforman una de las im\u00e1genes definitorias de nuestras costas casi desde que se invent\u00f3 el turismo. Corr\u00eda el a\u00f1o 1913 y un periodista le puso ese nombre a un bar de playa de Sitges donde sol\u00eda escribir. El nombre propio se lexicaliz\u00f3 y acab\u00f3 definiendo un tipo de establecimiento playero que ha hecho furor en este pa\u00eds.<br \/>\nPero las cosas han cambiado mucho. Para bien. En los 60, 70 y 80 llegaba uno a la barra de un chiringuito medio desnudo, con la cabeza y la espalda rostidas, criando con mimo un buen c\u00e1ncer de piel, despu\u00e9s de haberse metido al cuerpo un par de nauseabundos tragos de agua salada, so\u00f1ando con una cerveza fresca\u2026 que acababa siendo servida por un individuo sudoroso y grasiento, vocinglero e indolente, que limpiaba la mesa \u2013de pl\u00e1stico\u2013 haciendo un barrido con una dudosa bayeta de los restos de los anteriores clientes y arroj\u00e1ndotelos graciosamente en tu regazo. Esto, que no es sino una parodia, pasaba antes. Si, es verdad; y ahora en alg\u00fan \u2013afortunadamente infrecuente\u2013 caso. La estampa ha quedado varada en la misma cala temporal que \u2018Verano Azul\u2019.<br \/>\nAhora los chiringuitos son establecimientos hosteleros muy controlados, seguros, que ofrecen en general un gran servicio al cliente. En los \u00faltimos a\u00f1os ha surgido adem\u00e1s la figura del chiringuito gastron\u00f3mico, que lleva a orillas de la playa la cocina m\u00e1s elevada con unos est\u00e1ndares de calidad en el servicio digno de los mejores restaurantes. Son un tipo de local que ha venido sufriendo especialmente la locura de legislaciones y normativas heterog\u00e9neas, provenientes de los distintos niveles de administraci\u00f3n \u2013Demarcaci\u00f3n de Costas y ayuntamientos, b\u00e1sicamente-, y que han llevado en muchos casos a sus propietarios a situaciones de inseguridad jur\u00eddica. Muchas instalaciones \u2013las que est\u00e1n dentro de la Demarcaci\u00f3n- tienen que desmontarse cada a\u00f1o. Eso supone que la inversi\u00f3n realizada podr\u00eda no servir m\u00e1s que para un verano, ya que los empresarios no tienen la seguridad de que al siguiente vayan a obtener de nuevo la licencia. En otros casos, problemas de \u00edndole pol\u00edtica o de imprevisi\u00f3n provocan que hasta \u00faltima hora no se conozca el listado de los establecimientos aceptados. Fue el caso del Ayuntamiento de Cartagena en 2017.<br \/>\nY ahora, un torpedo en la l\u00ednea de flotaci\u00f3n en forma de virus. Los kioscos playeros tienen que pagar dos tasas: a la Demarcaci\u00f3n de Costas y al Ayuntamiento. El de Cartagena les exime del 50% del suyo y les permitir\u00e1 abrir hasta noviembre, algo que no convence del todo a los propietarios, que exigen la exenci\u00f3n total de la parte municipal. De hecho, estos establecimientos no han recibido hasta el pasado viernes el permiso de Costas para abrir . El montaje de los chiringuitos puede costar unos 8.000 euros y durar unas dos semanas. Esto supone que hasta mediados de junio no estar\u00e1n operativos. Se quejan tambi\u00e9n algunos concesionarios que no se les ha permitido la ampliaci\u00f3n del espacio, por lo que la restricci\u00f3n de aforos afectar\u00e1 gravemente a su cuenta de resultados. Otra queja recurrente es que no les han llegado protocolos de seguridad adaptados a su tipolog\u00eda de negocio, y temen ser incapaces de poder controlar a la clientela en un entorno tan poco delimitable y relajado como las playas. \u00abMis trabajadores y yo somos los \u00fanicos que llevamos mascarilla\u00bb, se lamenta una propietaria, quien a\u00f1ade: \u00abNadie respeta la prohibici\u00f3n de estar en la barra\u00bb. Eso si, han conseguido que la actual licencia se prorrogue al ejercicio de 2021.<br \/>\nSea como fuere, los chiringuitos abrir\u00e1n. Las sudorosas y enrojecidas carnes deber\u00e1n evitar acercamientos; mesas y barras tendr\u00e1n que acogerse a las normas dictadas por fases para el resto de la hosteler\u00eda y el personal deber\u00e1 extremar el cuidado en la limpieza y desinfecci\u00f3n, entre otras cosas mediante la distribuci\u00f3n de soluciones hidroalcoh\u00f3licas de composici\u00f3n y formas de uso diferentes a los de la cerveza. Pero abrir\u00e1n. Y a la vista de lo comprobado el pasado fin de semana en Cabo de Palos, no van a estar vac\u00edos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los kioskos playeros se enfrentan a una compleja reapertura entre dudas, temores y buenas perspectivas de asistencia \u00abYo tengo un chiringuito\/ A orilla de la playa\/ Lo tengo muy bonito\/ Y espero que tu vayas.\/ El Chiringuito, el chiringuito\u00bb \u00bfSe acuerdan, verdad? 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