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	<title>¡Alto el fuego!... es Navidad | El salto del grillo - Blogs laverdad.es</title>
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	<description>Rincón para las palabras pequeñas y bonitas</description>
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		<title>¡Alto el fuego!... es Navidad | El salto del grillo - Blogs laverdad.es</title>
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		<pubDate>Wed, 02 Jan 2019 16:24:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Hernández</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Navidad]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[Durante tres meses lo único que escuchaba eran bombazos, disparos, voces y lamentos en la distancia. Sumergidos en el barro de las trincheras, el bandos alemán y el británico repartían balas y morteros. Los cadáveres apilados en tierra de nadie marcando la frontera del conflicto. Y el sepulcral silencio de la noche concedía un descanso. [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><span style="font-size: large;">Durante tres meses lo único que escuchaba eran bombazos, disparos, voces y lamentos en la distancia. Sumergidos en el barro de las trincheras, el bandos alemán y el británico repartían balas y morteros.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">Los cadáveres apilados en tierra de nadie marcando la frontera del conflicto. Y el sepulcral silencio de la noche concedía un descanso.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">Pero un día, apenas comenzó amanecer, quiero recordar que fue un diciembre de 1914 cuando desde el bando alemán nos llegaban cánticos de N<b>avidad</b>. El sonido quebró el frío silencio de la madrugada. Mientras nuestra gente, los británicos, comenzamos a salir de las trincheras, encendiendo velas en un abeto que colocamos junto al muro e hicimos sonar las sirenas al tiempo que cantamos villancicos de la tierra.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">Esto contaba, el joven cabo escocés Alfred Anderson último testigo de aquella guerra que falleció a los 109 años. Y continúa, “como todas las navidades dedicaré mis pensamientos aquella terrible contienda al tiempo que recordaré la maravillosa noche de paz, así como a los compatriotas que no pudieron volver a casa”.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">Algunos mandos intermedios como el teniente alemán Kurt Zehmisch pidió a sus hombres que en estas fechas reinara la calma, “en Nochebuena, si podemos evitarlo, no sonará ningún disparo desde nuestras posiciones”.</span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>Todos comenzaron a moverse a su antojo fuera de los puestos de tiro compartiendo confidencias y cigarrillos, y en forma tácita aceptaban no disparar. Otros aprovecharon esta tregua no autorizada por el Alto Mando, para enterrar a sus muertos y elevarles un responso.</p>
<p>Pero la mayoría jugarían un partido de fútbol que duró dos días, las balas se detuvieron y el conflicto quedó aparcado.</p>
<p><a href="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/22/2019/01/5c20f8af30483.jpeg"><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-742" src="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/22/2019/01/5c20f8af30483.jpeg" alt="5c20f8af30483" width="620" height="356" srcset="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/22/2019/01/5c20f8af30483.jpeg 620w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/22/2019/01/5c20f8af30483-300x172.jpeg 300w" sizes="(max-width: 620px) 100vw, 620px"></a> <a href="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/22/2019/01/1419358972_418050_1419359234_noticia_normal.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-743" src="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/22/2019/01/1419358972_418050_1419359234_noticia_normal.jpg" alt="1419358972_418050_1419359234_noticia_normal" width="560" height="302" srcset="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/22/2019/01/1419358972_418050_1419359234_noticia_normal.jpg 560w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/22/2019/01/1419358972_418050_1419359234_noticia_normal-300x162.jpg 300w" sizes="(max-width: 560px) 100vw, 560px"></a> <a href="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/22/2019/01/navidad-2016.jpg"><img loading="lazy" class="alignnone size-full wp-image-744" src="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/22/2019/01/navidad-2016.jpg" alt="navidad-2016" width="924" height="530" srcset="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/22/2019/01/navidad-2016.jpg 924w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/22/2019/01/navidad-2016-300x172.jpg 300w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/22/2019/01/navidad-2016-768x441.jpg 768w" sizes="(max-width: 924px) 100vw, 924px"></a></p>
<p> </p>
<p><span style="font-size: large;">Nunca se supo quién ganó, yo creo que ninguno, pero si es verdad que el espíritu<b> navideño</b> quedó patente y fue el árbitro de una contienda quizás la más mortífera de la historia, en la que murieron casi nueve millones de soldados y seis millones de civiles. </span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p><span style="font-size: large;">No obstante el Alto Mando ejerció su poder y amenazaron a los oficiales y soldados con un consejo de guerra si volvían a entablar amistad con el enemigo.</span></p>
<p>“<span style="font-size: large;">Estas cosas no deberían pasar en tiempos de guerra, ¿no tienen los soldados alemanes sentido del honor patrio?”, refunfuñó el joven cabo alemán Adolf Hitler. </span></p>
<p><span style="font-size: large;">No participó en esa tregua navideña pero si desató la barbarie más terrible de la historia de la humanidad años después.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">También en el bando británico, el comandante Bertie Fels, recriminó el parón navideño y obligó a su tropa a volver a sus posiciones de contienda. “Estáis aquí para matar alemanes, no para hacer amigos”.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">El capitán Stockwell, del regimiento galés, cuenta en su diario que en la mañana del 26 de diciembre saltó de su trinchera y realizó tres disparos al aire para advertir a sus contendientes de que la paz había acabado. Un oficial alemán con el que había charlado el día anterior le hizo un saludó marcial antes de volver a su posición. Momentos después las armas volvieron a rugir.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">En otros frentes fueron los alemanes quienes avisaron del final de la tregua. </span></p>
<p><span style="font-size: large;">El teniente de un regimiento alemán en Lille hizo llegar este mensaje a sus enemigos; “Caballeros, nuestro comandante ha ordenado reiniciar el fuego a partir de la medianoche del 26. Es para nosotros un honor avisarle con antelación”. (<span style="font-size: medium;">todo, al mas puro estilo Gila)</span></span></p>
<p><span style="font-size: large;">Todo parecía ser un sueño de dos noches en una de las guerras más crueles de la vieja Europa.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">Nadie sabe como y quién empezó todo, pero si sabemos que para la posteridad solo quedará el recuerdo de unas horas en la que el fútbol sustituyó a las armas. Y que millones de soldados fueron felices durante esos días.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">Murcia, 2 de enero de 2019</span></p>
</body></html>
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