{"id":351,"date":"2016-04-25T11:22:28","date_gmt":"2016-04-25T10:22:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/elsaltodelgrillo\/?p=351"},"modified":"2016-04-25T11:22:28","modified_gmt":"2016-04-25T10:22:28","slug":"padres-de-cien-hijos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/elsaltodelgrillo\/2016\/04\/25\/padres-de-cien-hijos\/","title":{"rendered":"Padres de cien hijos"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El gran neur\u00f3logo y amigo, Bryan Carr, que repetidas veces alivi\u00f3 mis trastornos neurol\u00f3gicos, ha querido que pasara unos d\u00edas en su maravillosa villa de Mallorca que a su vez es casa de reposo. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium; font-family: Arial, sans-serif;\">Adem\u00e1s tiene invitados otros hu\u00e9spedes, juiciosamente seleccionados y que hacen buena compa\u00f1\u00eda. Pero tan s\u00f3lo uno, el m\u00e1s taciturno y pensativo, ha sido capaz de despertar mi compulsiva curiosidad.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"\/elsaltodelgrillo\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2016\/04\/3342977.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-352\" title=\"3342977\" src=\"\/elsaltodelgrillo\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2016\/04\/3342977.jpg\" alt=\"\" width=\"207\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2016\/04\/3342977.jpg 522w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2016\/04\/3342977-207x300.jpg 207w\" sizes=\"(max-width: 207px) 100vw, 207px\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; font-size: medium;\">M\u00edster Rogers, que as\u00ed se llama el joven de unos treinta a\u00f1os, buena estatura y de f\u00edsico agraciado, tiene un hermoso color rosado y ojos verdes como la aceituna. Se sienta a la mesa con nosotros pero habla poqu\u00edsimo, \u00fanicamente lo necesario para no ser tenido por mudo o mal educado. Durante el resto de las horas del d\u00eda est\u00e1 casi siempre apartado y meditabundo. Jam\u00e1s le he visto sonre\u00edr, varias veces procur\u00e9 iniciar una conversaci\u00f3n, pero siempre con escusas corteses y gentiles me ha eludido. Tampoco el profesor Carr quer\u00eda darme datos precisos acerca de su melanc\u00f3lico hu\u00e9sped, dec\u00eda:<\/span><\/p>\n<p>\u201c<span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Es un actor cansado, un poeta que no encuentra su musa, un m\u00fasico desorientado que pasa sus vacaciones en este refugio\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium; font-family: Arial, sans-serif;\">No prest\u00e9 fe a esas evasivas, hasta que ayer, finalmente, el se\u00f1or Carr decidi\u00f3 decirme la verdad a fin de obtener de m\u00ed una codiciable promesa.<\/span><\/p>\n<p>\u201c<span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Ese joven es un semental humano afecto a objetivos cient\u00edficos. Hay muchas mujeres que desean ardientemente ser madres pero renuncia a las experiencias de contacto cohabitativo. Por ello, se ha pensado en la fecundaci\u00f3n artificial que ya se ha probado eficazmente en la producci\u00f3n de terneros. Naturalmente estas mujeres quieren tener hijos hermosos, sanos y robustos y si es posible, con alto grado de inteligencia, de ah\u00ed la importancia que tiene la selecci\u00f3n del semen. Por otra parte, preocupados los bi\u00f3logos por la progresiva decadencia f\u00edsica de la especie humana tratan y estudian su correcci\u00f3n\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p>\u201c<span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Una comisi\u00f3n de ginec\u00f3logos, eugenistas y fisi\u00f3logos, buscan por todo el pa\u00eds machos reproductores considerados los m\u00e1s id\u00f3neos para proporcionar un selecto licor seminal. El Sr. Rogers, descubierto por la citada comisi\u00f3n, acepta por razones idealistas y sobre todo financieras, formar parte de esa reserva de reproductores humanos. Ha suministrado su semen a centenares de mujeres a las que jam\u00e1s ha visto, y seg\u00fan archivos hoy es padre de cien hijos que ignoran su existencia y a los que jam\u00e1s ver\u00e1\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p>\u201c<span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">A juicio de la Comisi\u00f3n posee los mejores requisitos para lograr excelentes ejemplares del nuevo hombre. Satisfechas del resultado han quedado las madres pero ninguna ha querido encontrarse con \u00e9l, todas han rechazado la idea de que vea el fruto de su colaboraci\u00f3n\u201d.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p>\u201c<span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Podr\u00e1 comprender, contin\u00faa Mr.Carr, el porqu\u00e9 de su profunda tristeza, tiene cien hijos y est\u00e1 s\u00f3lo, ha hecho madre a cien mujeres y no am\u00f3 a ninguna, su tristeza se torn\u00f3 tan inquietante que los m\u00e9dicos, osea sus propietarios, lo han confiado a mis cuidados. Pero lo peor es que se ha enamorado de una mujer que no le ha correspondido y tampoco quiere tener hijos. En cuanto se cure deber\u00e1 retornar a su oficio de reproductor titulado, pero temo que su desesperanza haya alterado sus virtudes gen\u00e9sicas\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium; font-family: Arial, sans-serif;\">Pasado alg\u00fan tiempo encontr\u00e9 a Mr. Rogers en un parque, repasaba con la mirada a los ni\u00f1os, uno a uno, por si apreciara atisbo alguno de parentesco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium; font-family: Arial, sans-serif;\">Pero su mirada ausente y perdida en la nebulosa de su tristeza me hizo presagiar un desenlace fatal.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><em>Relato corto del \u201cLibro Negro\u201d de Papini<\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Murcia, 25 abril de 2016<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El gran neur\u00f3logo y amigo, Bryan Carr, que repetidas veces alivi\u00f3 mis trastornos neurol\u00f3gicos, ha querido que pasara unos d\u00edas en su maravillosa villa de Mallorca que a su vez es casa de reposo. 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