{"id":64,"date":"2015-10-28T12:21:21","date_gmt":"2015-10-28T11:21:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/?p=64"},"modified":"2015-10-28T12:21:21","modified_gmt":"2015-10-28T11:21:21","slug":"una-historia-de-legos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/2015\/10\/28\/una-historia-de-legos\/","title":{"rendered":"Una historia de legos"},"content":{"rendered":"<p>El poder es la situaci\u00f3n menos poderosa que hay. El <em>status quo <\/em>que lo sostiene depende de fin\u00edsimos juegos de equilibrio que, a la menor eventualidad, se desbaratan. Por m\u00e1s parad\u00f3jico que resulte, el mayor enemigo de los grandes poderes es la levedad. Las estructuras no se blindan contra los tsunamis, sino contra los peque\u00f1os charcos que se pisan sin querer caminando por la calle. Y si no, que se lo digan a Ai Weiwei. Tras dirigirse a la multinacional danesa Lego para solicitarle piezas suficientes para su \u00faltima obra, \u00e9sta le responde negativamente. Su argumento no deja lugar a la duda: una marca de tanto prestigio internacional no se puede vincular a un trabajo art\u00edstico con tan considerable y marcado car\u00e1cter pol\u00edtico. M\u00e1xime cuando, en estos precisos momentos, Lego posee tantos intereses comerciales en territorio chino.<\/p>\n<p>Hay artistas que, durante toda su vida, intentan con denuedo resultar conflictivos y disidentes y no lo consiguen. Otros, sin embargo -como es el caso de Ai Weiwei-, lo logran sin propon\u00e9rselo o, al menos, no en los t\u00e9rminos ni en el tiempo previstos. La diferencia entre un ejemplo y otro posee una f\u00e1cil explicaci\u00f3n: la coherencia. No es lo mismo ser un &#8220;artista pol\u00edtico&#8221; via sat\u00e9lite, que se &#8220;compromete&#8221; con el mundo a trav\u00e9s\u00a0 del mando a distancia y los &#8220;me gusta&#8221; de Facebook, que ser un &#8220;artista pol\u00edtico&#8221; de verdad, de esos pocos que acaban con sus huesos en la c\u00e1rcel y son apaleados por defender en primera persona y en el centro de la tormenta causas irrenunciables. Ai Weiwei es de los pocos que representan esta \u00faltima actitud. Su coherencia en la defensa de los derechos humanos ha sido tal durante los \u00faltimos a\u00f1os que cualquier gesto, frase o respiraci\u00f3n que salgan de \u00e9l son suceptibles de desencadenar una pol\u00e9mica.<\/p>\n<p>En este caso concreto, solo ha tenido que hacer una solicitud de abastecimiento a una multinacional de juguetes para demostrar que la econom\u00eda es expansionista, pero nunca, y bajo ning\u00fan concepto, revolucionaria. &#8220;Econom\u00eda revolucionaria&#8221; es en s\u00ed mismo un ox\u00edmoron de manual, un imposible que se desenmascara a poco que se interact\u00fae con los actores apropiados. La econom\u00eda vive de la pol\u00edtica, pero huye horrorizada de lo pol\u00edtico. Se ampara bajo las pol\u00edticas del silencio, y marca distancia con respecto a las pol\u00edticas de la denuncia.<\/p>\n<p>No hace falta nada m\u00e1s para obtener una situaci\u00f3n art\u00edstica de repercusi\u00f3n global. Cuando se es coherente, y no un hip\u00f3crita cobarde como la mayor parte del &#8220;arte cr\u00edtico&#8221; actual, lo natural es que el esc\u00e1ndalo se propicie solamente por el hecho de estar, de vivir, sin necesidad de forzar nada ni de provocar innecesariamente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El poder es la situaci\u00f3n menos poderosa que hay. El status quo que lo sostiene depende de fin\u00edsimos juegos de equilibrio que, a la menor eventualidad, se desbaratan. Por m\u00e1s parad\u00f3jico que resulte, el mayor enemigo de los grandes poderes es la levedad. Las estructuras no se blindan contra los tsunamis, sino contra los peque\u00f1os [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":36,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/users\/36"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}