{"id":68,"date":"2015-11-13T12:55:53","date_gmt":"2015-11-13T11:55:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/?p=68"},"modified":"2015-11-13T12:55:53","modified_gmt":"2015-11-13T11:55:53","slug":"de-que-sirve-dar-bien-las-clases","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/2015\/11\/13\/de-que-sirve-dar-bien-las-clases\/","title":{"rendered":"\u00bfDe qu\u00e9 sirve dar bien las clases?"},"content":{"rendered":"<p>Se habla de evaluar a los profesores y de comprometer parte de su sueldo a objetivos logrados. <em>A priori <\/em>suena bien. Pero sinceramente me da miedo. La situaci\u00f3n del profesorado en Espa\u00f1a -universitario y no universitario- ha sido siempre tan precaria que, pese al margen ampl\u00edsimo de mejora que existe, cuantas reformas se han hecho han ido en su perjuicio. Cierto es que, pese a la dureza de las pruebas de oposici\u00f3n y del mucho m\u00e9rito que tiene conseguir una plaza, la consecunci\u00f3n de \u00e9sta y el acceso al estatus de funcionario no ha de suponer una relajaci\u00f3n. Los alumnos no pueden pagar este desequilibrio del esfuerzo -casi todo antes del inicio, y el &#8220;resto&#8221; para despu\u00e9s. Pero seamos justos: en Espa\u00f1a, el buen ejercicio de la docencia no ha servido nunca para nada. Quien se prepara las clases a conciencia, quien derrocha pasi\u00f3n en el aula, quien se preocupa por los alumnos, los atiende y empatiza con ellos obtiene el mismo reconocimiento oficial que el cafre de turno. El aplauso de los alumnos, las felicitaciones al salir de clase est\u00e1n bien -pocas cosas existen m\u00e1s gratificantes. Pero \u00bfde qu\u00e9 sirve esto a efectos de carrera profesional? Las evaluaciones, por ejemplo, que los alumnos realizan a los profesores universitarios tienen una m\u00ednima repercusi\u00f3n en su balance de m\u00e9ritos y, por consiguiente, en su n\u00f3mina. El curr\u00edculum y las bases de los concursos no contemplan apartados en los que se pueda rese\u00f1ar los m\u00e9ritos de la &#8220;buena docencia&#8221;. \u00bfPara qu\u00e9 esforzarse? La labor en el aula est\u00e1 tan poco estimulada que, en \u00faltima instancia, llega a degradarse y a morir por inanici\u00f3n. Cuando prepararte una clase durante varios d\u00edas como si fueras a dirigirte a tu p\u00fablico ideal y como si te fuera la vida en ello obtiene la misma recompensa que el irresponsable que hace una faena de aderezo con cuatro chorradas, la conclusi\u00f3n inmediata a la que se llega es: \u00bfvoy a ser yo el \u00fanico gilipollas que se esfuerce? Adem\u00e1s, la sensaci\u00f3n de hacer el memo es m\u00e1xima cuando, en rigor, la promoci\u00f3n del profesor se realiza a trav\u00e9s de la investigaci\u00f3n, por lo que a la docencia se la deja como la &#8220;odiosa obligaci\u00f3n&#8221; a la que hay que consagrar el poco tiempo que dejan las tareas \u00fatiles.<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que salva -en ciertos casos- la docencia es el sentido del compromiso. Pero seamos sinceros: los estados emocionales flaquean, y cuando los dem\u00e1s viven de puta madre esforz\u00e1ndose una m\u00ednima parte de lo que lo haces t\u00fa y, encima, tienen igual o superior reconocimiento que t\u00fa, a los compromisos le pueden empezar a dar mucho por saco. Pese a ello, existe <em>todav\u00eda<\/em>\u00a0un hecho inobjetable y, por lo menos para m\u00ed, absoluto: la docencia es el oficio m\u00e1s maravilloso que se puede ejercer. Y en una sociedad tan miserable como \u00e9sta, el menos reconocido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se habla de evaluar a los profesores y de comprometer parte de su sueldo a objetivos logrados. A priori suena bien. Pero sinceramente me da miedo. La situaci\u00f3n del profesorado en Espa\u00f1a -universitario y no universitario- ha sido siempre tan precaria que, pese al margen ampl\u00edsimo de mejora que existe, cuantas reformas se han hecho [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":36,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/users\/36"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}