{"id":70,"date":"2015-11-18T11:11:56","date_gmt":"2015-11-18T10:11:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/?p=70"},"modified":"2015-11-18T11:11:56","modified_gmt":"2015-11-18T10:11:56","slug":"youth","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/2015\/11\/18\/youth\/","title":{"rendered":"Youth"},"content":{"rendered":"<p>Sucede como con <em>La Gran Belleza<\/em>: el detalle es usualmente desagradable, \u00e1spero, por momentos rid\u00edculo, pero el conjunto es una obra maestra, una concentraci\u00f3n extraordinaria de talento a la que el cine, el relato cl\u00e1sico, se le queda peque\u00f1o, insuficiente para respirar. Paolo Sorrentino ha hecho lo m\u00e1s dif\u00edcil con <em>Youth<\/em>\u00a0(2015), su \u00faltimo filme: reincidir insistentemente en una forma de mirar, y que \u00e9sta, lejos de tornarse en lugar com\u00fan, adquiera la cualidad de lo epif\u00e1nico, de lo nuevo <em>nuevo<\/em>, de aquello que no posee precedente en nuestra retina. Sus fascinaciones resultan ya innegables: el misterio del cuerpo, solo o en grupo, inm\u00f3vil o en movimiento coreografiado, elegante o vulgar, zen o violento; el asombro del individuo ante el conjunto, inmerso en una intensidad contemplativa que redescubre para el cine algo tan perdido como la magia de mirar como mera experiencia sensorial, fisiol\u00f3gica; la narraci\u00f3n coral, falsamente liderada por un personaje -en este caso el interpretado por Michael Caine-, y cuya tensi\u00f3n salpica hasta los m\u00e1rgenes m\u00e1s alejados de cada universo dram\u00e1tico -no hay, en realidad, caracteres secundarios en el cine de Sorrentino, no existen las &#8220;emociones menores&#8221;; y el hecho en s\u00ed de una autoconciencia llevada al l\u00edmite de lo humanamente soportable.<\/p>\n<p><em>Youth<\/em>\u00a0enga\u00f1a por su aparente frontalidad: el tono crepuscular que explicitan desde el principio los longevos Michael Caine y Harvey Keitel no la convierten en la cl\u00e1sica historia sobre la senectud del artista, la merma de su potencia vital y creadora. Hay &#8220;algo&#8221; m\u00e1s: la decadencia es un desfiladero transgeneracional. Pisando su borde, a punto de precipitarse, est\u00e1n no solamente los octogenarios, sino cualquier persona que viva la vida desde la \u00fanica posici\u00f3n vitalista posible: la incesante y dolorosa crisis. Sorrentino nos ense\u00f1a c\u00f3mo no hay un punto de equilibrio constante en el sujeto reflexivo: de la euforia se pasa a la depresi\u00f3n, de la pulsi\u00f3n creadora al suicidio en unos solos segundos. La esencia del individuo es espasm\u00f3dica; no se congela en un punto ideal. Y como la naturaleza humana no es flexible ni se estira <em>ad infinitum<\/em>, en cada sacudida se fragmenta, deja pedazos de s\u00ed misma dispersa por lugares, personas, paisajes, momentos&#8230;Somos pura diseminaci\u00f3n&#8230; Y Sorrentino, un genio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sucede como con La Gran Belleza: el detalle es usualmente desagradable, \u00e1spero, por momentos rid\u00edculo, pero el conjunto es una obra maestra, una concentraci\u00f3n extraordinaria de talento a la que el cine, el relato cl\u00e1sico, se le queda peque\u00f1o, insuficiente para respirar. Paolo Sorrentino ha hecho lo m\u00e1s dif\u00edcil con Youth\u00a0(2015), su \u00faltimo filme: reincidir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":36,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/users\/36"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}