{"id":74,"date":"2016-01-04T17:46:33","date_gmt":"2016-01-04T16:46:33","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/?p=74"},"modified":"2016-01-04T17:46:33","modified_gmt":"2016-01-04T16:46:33","slug":"elogio-de-la-decepcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/2016\/01\/04\/elogio-de-la-decepcion\/","title":{"rendered":"Elogio de la decepci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>En una sociedad en la que (casi) todo es falso, la decepci\u00f3n -que es uno de los poqu\u00edsimos estados de \u00e1nimo no fingidos y espont\u00e1neos- resulta pol\u00edticamente incorrecta y, por supuesto, inc\u00f3moda siempre que se expresa sin reservas en la esfera p\u00fablica. Llama la atenci\u00f3n el hecho de que nadie cree en el actual estado de las cosas, pero, sin embargo, todo el mundo est\u00e1 obligado por &#8220;decoro social&#8221; a sentirse optimista. El optimismo es la gran secta del decadentismo occidental. Cuando la infecci\u00f3n hace gangrena, nada mejor que arquear la boca en sentido positivo y transmitir un mensaje de &#8220;esperanza&#8221;. Espa\u00f1a debe ser el pa\u00eds con menos decepcionados del mundo. As\u00ed nos va. Somos una sociedad autodestructiva pero sin un \u00e1pice de autocr\u00edtica. La diferencia es brutal: preferimos destrozarnos antes de reconocer errores y de alumbrar un m\u00ednimo estado de autoconciencia. A diferencia de otros territorios, hemos preferido atrincherarnos en las tripas, en el arranque visceral, antes que sumergirnos en la tristeza y la melancol\u00eda. A causa de ello, tenemos toros, fiestas cojonudas y manifestaciones de millones de ciudadanos, pero nuestra estructura de pensamiento contin\u00faa siendo raqu\u00edtica, indigente. No es lo mismo indignarse que decepcionarse: la indignaci\u00f3n alza la voz; la decepci\u00f3n se filtra -como el agua no encauzada- por cada una de las grietas que rompen la superficie. El juicio decepcionado no existe <em>a priori<\/em>, no tiene forma previa, se adapta a los accidentes de la rotura, a la orograf\u00eda del desgaste. La decepci\u00f3n es moderaci\u00f3n en estado puro, ausencia de ortodoxia. De ah\u00ed su escaso \u00e9xito en la actualidad. Mientras el optimismo sea el estado de \u00e1nimo hegem\u00f3nico, Espa\u00f1a no tendr\u00e1 soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una sociedad en la que (casi) todo es falso, la decepci\u00f3n -que es uno de los poqu\u00edsimos estados de \u00e1nimo no fingidos y espont\u00e1neos- resulta pol\u00edticamente incorrecta y, por supuesto, inc\u00f3moda siempre que se expresa sin reservas en la esfera p\u00fablica. Llama la atenci\u00f3n el hecho de que nadie cree en el actual estado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":36,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/users\/36"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/entierradenadie\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}