{"id":191,"date":"2014-05-21T22:37:37","date_gmt":"2014-05-21T20:37:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/jalozate\/?p=191"},"modified":"2014-05-21T22:37:37","modified_gmt":"2014-05-21T20:37:37","slug":"el-microbioma-une-al-neonato-con-la-boca-y-placenta-materna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/jalozate\/2014\/05\/21\/el-microbioma-une-al-neonato-con-la-boca-y-placenta-materna\/","title":{"rendered":"EL MICROBIOMA UNE AL NEONATO CON LA BOCA Y PLACENTA MATERNA"},"content":{"rendered":"<p>Con el t\u00edtulo &#8220;The Placenta Harbors a Unique Microbiome&#8221; el n\u00famero de hoy de la revista <strong><em>Science Translational Medicine<\/em><\/strong>, del grupo Science publica un art\u00edculo muy interesante sobre las estrechas relaciones entre esos tres microbiomas. En los \u00faltimos a\u00f1os se est\u00e1 haciendo evidente la gran importancia que nuestro microbioma desempe\u00f1a en nuestra fisiolog\u00eda y en nuestras enfermedades. El n\u00famero de c\u00e9lulas bacterianas que albergamos, principalmente en nuestro intestino, es enormemente superior al n\u00famero de nuestras propias c\u00e9lulas.<\/p>\n<p>Hasta ahora era una creencia com\u00fan que en el vientre materno los fetos se encontraban muy bien protegidos en una placenta est\u00e9ril y que era tras su nacimiento cuando desarrollaban su propio microbioma. Es err\u00f3neo.<\/p>\n<p><a href=\"\/jalozate\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2014\/05\/placenta.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-192\" title=\"placenta\" src=\"\/jalozate\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2014\/05\/placenta.jpg\" alt=\"\" width=\"586\" height=\"485\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2014\/05\/placenta.jpg 586w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2014\/05\/placenta-300x248.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 586px) 100vw, 586px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El grupo investigador liderado por Kjersti Aagaard, del Hospital Infantil de Texas en Houston, ha caracterizado las bacterias de 320 placentas que fueron analizadas gen\u00e9ticamente. Sus deducciones indican varios hechos hasta ahora desconocidos. \u00a0Los beb\u00e9s en el vientre materno no est\u00e1n tan protegidos del mundo exterior como se podr\u00eda pensar y la placenta alberga un ecosistema \u00fanico de bacterias que parecen tener un sorprendente origen, ya que son muy parecidas a las existentes en la boca de la madre. Los autores sospechan que los microbios orales podr\u00edan deslizarse en el torrente sangu\u00edneo y anidar en la placenta. Las bacterias no pat\u00f3genas que viven en la placenta tienen important\u00edsimas funciones cotidianas, como las de metabolizar vitaminas y cofactores (por ejemplo, biotina y \u00e1cido f\u00f3lico) en niveles saludables para el feto en desarrollo.<\/p>\n<p>Otro punto novedoso es la existencia de una estrecha asociaci\u00f3n entre la composici\u00f3n del microbioma placentario y el que se produzca un parto prematuro (nacimiento de un beb\u00e9 de menos de 37 semanas de edad gestacional. M\u00e1s a\u00fan, al examinar con m\u00e1s detalle la diversidad bacteriana en espec\u00edmenes de las placentas de las mujeres que hab\u00edan sufrido los nacimientos prematuros, los investigadores comprobaron una asociaci\u00f3n entre la composici\u00f3n bacteriana de la placenta y el microbioma de los reci\u00e9n nacidos prematuros. \u00a0lo que aclara que \u00e9stos nacen ya con un microbioma, que depende del existente en la placenta, que a su vez est\u00e1 muy relacionado con el bucal materno.<\/p>\n<p>Las alteraciones de la comunidad bacteriana de la placenta podr\u00edan explicar por qu\u00e9 algunas mujeres dan a luz antes de tiempo, y tambi\u00e9n podr\u00eda guardar relaci\u00f3n con el modo en que la dieta de una mujer embarazada afecta al microbioma de su placenta y al de su descendencia, y como resultado, afectar el riesgo de enfermedades diversas del ni\u00f1o, desde la obesidad al autismo. Seg\u00fan el Dr. Aagaard &#8220;Los diferentes nutrientes [en la dieta de la madre] son un gran factor determinante de c\u00f3mo se instalan los microbios en la placenta\u201d.<\/p>\n<p>Entre la amplia gama de bacterias presentes en la placenta se encuentran varias necesarias para la metabolizaci\u00f3n de algunas de las vitaminas y nutrientes que necesita el feto. La sorpresa fue que las especies bacterianas placentarias son m\u00e1s similares a las encontradas normalmente en la boca de un adulto, que las de la vagina o el intestino. &#8220;La placenta tiene su propia ecolog\u00eda y estas no eran las bacterias que esper\u00e1bamos&#8221;, dice James Kinross, un cirujano de colon en el Imperial College de Londres que investiga las bacterias intestinales. &#8220;La mayor\u00eda de la gente habr\u00eda esperado que se pareciesen a la flora vaginal, a causa de su proximidad\u201d.<\/p>\n<p>Ya se est\u00e1 planeando un nuevo estudio para investigar el microbiomes oral y placentario de m\u00e1s de 500 mujeres con riesgo de parto prematuro, con el fin de saber m\u00e1s respecto a los factores responsables del mismo.<\/p>\n<p>M\u00e1s en:<\/p>\n<p>http:\/\/www.newscientist.com\/article\/dn25603-babys-first-gut-bacteria-may-come-from-mums-mouth.html#.U30AMKebuUk<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con el t\u00edtulo &#8220;The Placenta Harbors a Unique Microbiome&#8221; el n\u00famero de hoy de la revista Science Translational Medicine, del grupo Science publica un art\u00edculo muy interesante sobre las estrechas relaciones entre esos tres microbiomas. 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