{"id":10,"date":"2008-02-24T16:07:41","date_gmt":"2008-02-24T16:07:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/?p=10"},"modified":"2008-02-24T16:07:41","modified_gmt":"2008-02-24T16:07:41","slug":"golpes-promesas-cascadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/2008\/02\/24\/golpes-promesas-cascadas\/","title":{"rendered":"Golpes, promesas, cascadas"},"content":{"rendered":"<p><P class=MsoNormal>El ni\u00f1o estaba a punto de partirse la crisma. Yo habr\u00eda saltado de la mesa como si fuera el encargado de recoger el pase que da el campeonato de rugby al equipo local. La madre mir\u00f3 de reojo, volvi\u00f3 la cabeza y dijo: \u201cD\u00e9jalo que se caiga. As\u00ed ya lo sabe para otra vez\u201d.<br \/>\nEsper\u00e9 toda la comida el momento de salir corriendo. El ni\u00f1o no perdi\u00f3 el equilibrio ni una sola vez. Pens\u00e9 que llevar\u00eda ya un par de aterrizajes forzosos en el cuerpo. Ten\u00eda buen olfato para el peligro. Estuvo varias horas jugando con los l\u00edmites de la f\u00edsica y sin embargo, no lo vi caer en toda la tarde.<br \/>\nMemoria corporal, me dije. El recuerdo del dolor.<br \/>\nEl cuerpo recuerda los golpes. Los entumecimientos nunca desaparecen del todo, incluso los que fingen hacerlo. Las ca\u00eddas en bicicleta nos firman aut\u00f3grafos, los tropiezos nos regalan traumatismos de ida y vuelta y lecciones que se aprenden para siempre.<br \/>\nLuego alguien encendi\u00f3 la televisi\u00f3n y se col\u00f3 en el sal\u00f3n un racimo de noticias del d\u00eda. Buena parte de ellas eran s\u00f3lo palabras, promesas electorales.<br \/>\nCa\u00ed en la cuenta de que, si bien los golpes no se olvidan, todo lo que acababan de decir los se\u00f1ores de la tele, pasar\u00eda al m\u00e1s estricto de los silencios de aqu\u00ed a cuatro a\u00f1os.<br \/>\nLos golpes tienen valor vinculante, una vez recibido uno, sabes que el hematoma viene de camino; no sucede as\u00ed con las promesas. La promesa y el objeto prometido son tan independientes como las esperanzas y la realidad. Pertenecen a planos distintos, se escriben con lenguajes diferentes.<br \/>\nLos ciudadanos no aprendemos de una vez para otra. Los ciudadanos ya no somos unos ni\u00f1os sensibles al tacto del suelo. Los ciudadanos tenemos callos en las utop\u00edas y cinismo digerido como para saber olvidar con elegancia los peque\u00f1os \u2013y no tan peque\u00f1os\u2014 deslices de los partidos. No, los ciudadanos no aprendemos de una vez para otra, ni apuntamos, ni tomamos nota porque nuestra condescendencia es parte del juego. El perd\u00f3n al exceso verbal figura ya en la letra peque\u00f1a del manual de la costumbre democr\u00e1tica.<br \/>\nAhora vienen tiempos de promesas en cascada. Sonar\u00e1n como ovaciones en los mismos salones en los que los ni\u00f1os aprenden a fuerza de golpes cu\u00e1nto son capaces de inclinarse sobre el respaldo del sill\u00f3n sin hacerse sangre. Sonar\u00e1n con fuerza hasta el 9 de marzo, y luego, sin hacer ruido, se ir\u00e1n a la \u00faltima fila y se dejar\u00e1n sepultar por esas pocas grandes promesas que se cumplen, que dan de comer otro poco de optimismo a los cuerpos olvidadizos de los adultos que ya no recuerdan cu\u00e1nto pueden inclinar sus exigencias sin que les hagan sangre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ni\u00f1o estaba a punto de partirse la crisma. Yo habr\u00eda saltado de la mesa como si fuera el encargado de recoger el pase que da el campeonato de rugby al equipo local. La madre mir\u00f3 de reojo, volvi\u00f3 la cabeza y dijo: \u201cD\u00e9jalo que se caiga. As\u00ed ya lo sabe para otra vez\u201d. Esper\u00e9 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[3,4,5,6,7],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}