{"id":211,"date":"2019-05-07T08:47:27","date_gmt":"2019-05-07T07:47:27","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/?p=211"},"modified":"2019-05-07T12:12:53","modified_gmt":"2019-05-07T11:12:53","slug":"los-besos-de-dylan-en-murcia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/2019\/05\/07\/los-besos-de-dylan-en-murcia\/","title":{"rendered":"Los besos de Dylan en Murcia"},"content":{"rendered":"<p><img class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/static1.laverdad.es\/www\/multimedia\/201905\/06\/media\/cortadas\/VF1CP9Z1-U30167912247crB-U80127444917hnE-624x385@La%20Verdad-LaVerdad.jpg\" alt=\"Cartel en la plaza de toros de Murcia, momentos antes del concierto. :: Edu Botella \/ AGM\" \/><\/p>\n<p>Dylan esquivo, Dylan inasible. \u00abYo le di mi coraz\u00f3n, pero ella quer\u00eda mi alma\u00bb se le escuch\u00f3 cantar en Murcia, en el eco de una canci\u00f3n que ha viajado m\u00e1s que todos los asistentes de la plaza toros juntos. La voz de Dylan ara\u00f1a. <strong>La voz de Dylan suena como si la hubieran arrastrado del paragolpes trasero del coche en la eterna gira que es su vida.<\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Las cosas han cambiado, pero hay algo que no. Dylan nunca ha llevado bien que le atrapen. Cuando le erigieron en portavoz folk contra la guerra de Vietnam compuso una canci\u00f3n de despecho e hizo chillar una stratocaster. Ha decepcionado a su p\u00fablico muchas veces para no decepcionarse a s\u00ed mismo. Probablemente lo hizo adrede en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n. <strong>\u00abDejadme en paz \u2013parece decir\u2013. No soy vuestro\u00bb.<\/strong> Pensaba en eso este domingo mientras sal\u00eda del concierto en Murcia, una actuaci\u00f3n que nos conect\u00f3 durante dos horas con la historia de la m\u00fasica popular. Ya intu\u00eda que habr\u00eda muchos descontentos. El volumen del sonido fue comedido, y no el atronador al que han acostumbrado los festivales los o\u00eddos del p\u00fablico; las sillas estaban demasiado cerca unas de otras en el coso, no hab\u00eda pantallas donde verle la cara en zoom y, por si fuera poco, Dylan no dijo una palabra ni interpret\u00f3 una sola canci\u00f3n como est\u00e1n grabadas en los discos. No soy vuestro. Quien conoce un poco su trayectoria no puede encontrar sorpresa alguna en esto. Los sorprendidos se delatan. No saben qui\u00e9n es. Pero qui\u00e9n puede culparles. Nadie sabe bien qui\u00e9n es Dylan, aunque algunos vayamos intuyendo definitivamente qui\u00e9n no es. A la vejez le ha dado por prohibir las fotos y los v\u00eddeos en sus conciertos. Casi no concede entrevistas. Cambia todos los acordes y retuerce las melod\u00edas hasta hacerlas irreconocibles. <strong>No hay actuaci\u00f3n del de Minnesota que no tenga su colecci\u00f3n de indignados.<\/strong> Resulta incluso divertido.<\/p>\n<p>He escuchado que hubo quien se march\u00f3 a mitad de concierto, que otros tuvieron la sensaci\u00f3n de que Dylan era solo la sombra de Dylan. La opini\u00f3n contrasta con la que tenemos otros muchos. <a href=\"https:\/\/www.laverdad.es\/culturas\/musica\/tiempos-dejan-cambiar-20190505230526-nt.html\">Que el de Murcia fue un &#8216;show&#8217; sobresaliente<\/a>, una actuaci\u00f3n que extiende el largo hilo de una leyenda de la m\u00fasica.<\/p>\n<p>Dylan carga con la losa de los grandes \u00eddolos. Una parte importante de sus seguidores no pueden soportar que Bob Dylan no sea lo que ellos esperan que sea Bob Dylan. Qui\u00e9n puede culparles. <strong>Nadie elige sus expectativas.<\/strong> Sospecho que una fracci\u00f3n del p\u00fablico que fue a verle no sab\u00eda qui\u00e9n es el autor hoy. As\u00ed que no encontr\u00f3 al tipo de sus discos favoritos. Ni al que canta a la paz ni al que canta al despecho. Mucho menos al que hace chillar una stratocaster. Algunos fueron a ver a sus recuerdos. Pero ellos ya no estaban all\u00ed. No es culpa suya.<\/p>\n<p>Sin embargo, en la actuaci\u00f3n de Murcia hubo algo que desde el principio parec\u00eda indicar que <strong>Zimmerman se encontraba misteriosamente a gusto.<\/strong> Sali\u00f3 al escenario animado, con esa peculiar forma de andar que han esculpido los a\u00f1os, como si el suelo le quemara y tuviera que seguir yendo siempre hacia otra parte. Apareci\u00f3 enfundado en una americana blanca dos tallas m\u00e1s grande de lo necesario y, cuando empez\u00f3 a cantar, qued\u00f3 patente que, adem\u00e1s, su voz estaba a punto y que su banda, con la que no dej\u00f3 de hablar durante toda la actuaci\u00f3n, es tan sobria como excelente. Se le vio en\u00e9rgico en los primeros compases del concierto. Pens\u00e9 que ser\u00eda un espejismo.<\/p>\n<p>Vi a Dylan la vez anterior en que pis\u00f3 la Regi\u00f3n. Fue en Lorca en julio de 2008. En aquella ocasi\u00f3n puso un teclado de lado en el centro del escenario y actu\u00f3 de perfil sin mirar al p\u00fablico una sola vez. Parec\u00eda que tocara para s\u00ed mismo y que, nosotros, los asistentes, fu\u00e9ramos visitantes de un acuario al otro lado del cristal. Esperaba algo parecido en Murcia porque yo tambi\u00e9n tengo mis expectativas. Por eso celebr\u00e9 para mis adentros la colocaci\u00f3n de su piano de cola, de cara al coso, y verle levantar el brazo a mitad de altura en el ecuador del concierto, en algo que pareci\u00f3 un saludo &#8216;interruptus&#8217; a los asistentes. <strong>Definitivamente estaba contento.<\/strong><\/p>\n<p>Durante el concierto se entreg\u00f3 por momentos a los ritmos del rock and roll, y hasta pudimos ver a Dylan hacer alguna demostraci\u00f3n vocal que evidenci\u00f3 que a\u00fan puede ser un int\u00e9rprete solvente.<\/p>\n<p>Con los acordes finales a\u00fan resonando, Bob Dylan, con su saco blanco por chaqueta y sus pantalones negros de brillantes, fue hasta el centro del escenario y se detuvo a saludar. Pareci\u00f3 disfrutarlo, aunque qui\u00e9n sabe. Fue la pen\u00faltima muestra de que estaba en una de esas noches en las que las cosas funcionan. No hizo lo mismo en otros conciertos. De hecho, Dylan estaba tan exultante que pudimos verle hacer algo a\u00fan menos habitual en \u00e9l que sonre\u00edr. <strong>Se despidi\u00f3 lanzando besos al tendido en la confirmaci\u00f3n de que la actuaci\u00f3n tuvo algo que otras no.<\/strong> Su interpretaci\u00f3n, su actitud, el repertorio&#8230; Todo estuvo a un gran nivel en Murcia y, pese a todo, hubo quien sali\u00f3 contrariado por la distancia que separ\u00f3 lo presenciado de lo imaginado. Nada nuevo en realidad. Dylan entreg\u00f3 su coraz\u00f3n. Pero ellos quer\u00edan su alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Twitter:\u00a0<a href=\"https:\/\/twitter.com\/garciabastida\">@garciabastida<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dylan esquivo, Dylan inasible. \u00abYo le di mi coraz\u00f3n, pero ella quer\u00eda mi alma\u00bb se le escuch\u00f3 cantar en Murcia, en el eco de una canci\u00f3n que ha viajado m\u00e1s que todos los asistentes de la plaza toros juntos. La voz de Dylan ara\u00f1a. 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