{"id":220,"date":"2019-07-21T07:33:53","date_gmt":"2019-07-21T06:33:53","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/?p=220"},"modified":"2019-07-22T08:01:36","modified_gmt":"2019-07-22T07:01:36","slug":"marica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/2019\/07\/21\/marica\/","title":{"rendered":"Marica"},"content":{"rendered":"<p>Se le gritaba con desprecio al que se hac\u00eda da\u00f1o y se le lanzaba por la espalda al que hu\u00eda o al que lloraba con raz\u00f3n o sin ella. Tambi\u00e9n serv\u00eda para empujar a alguien a hacer lo que no quer\u00eda o para denominar al ni\u00f1o que prefer\u00eda jugar con las ni\u00f1as. Ya casi no se escucha. Antes era m\u00e1s f\u00e1cil. En los patios de colegio, &#8216;marica&#8217; era el sin\u00f3nimo m\u00e1s ofensivo de cobarde. Supongo que eso fue mucho antes de que los maestros nos adoctrinasen, porque lo cierto es que poco a poco fui dejando de o\u00edrselo decir a los cr\u00edos. El otro d\u00eda lo chill\u00f3 uno en la playa y fue como encontrar un celuloide antiguo.<\/p>\n<p>Cuando yo era uno de ellos, tambi\u00e9n tuve un maestro. Y debo reconocer que nos fue cambiando. El profesor modific\u00f3 y molde\u00f3 nuestra conducta y probablemente la de los alumnos de otras muchas clases antes y despu\u00e9s de la m\u00eda. Por supuesto nos ense\u00f1\u00f3 algo de Matem\u00e1ticas y algo de Lengua; los nombres de los r\u00edos. Nos ense\u00f1\u00f3 a compartir los l\u00e1pices y a no clav\u00e1rselos al de al lado, a colgar el abrigo en lugar de dejarlo en la silla y a no pasar los paraguas mojados a una habitaci\u00f3n seca. Tambi\u00e9n pudimos saber por sus palabras lo deliciosa que estaba la panceta de cerdo a la brasa y asuntos m\u00e1s triviales. \u00c9l hablaba mucho y nosotros lo escuch\u00e1bamos todo. A esas edades todav\u00eda escucha uno m\u00e1s que habla. El caso es que, entre lecci\u00f3n y lecci\u00f3n, aquel maestro siempre dejaba caer algo que te llevabas a casa. Recuerdo, por ejemplo, el d\u00eda en que nos pidi\u00f3 que le di\u00e9ramos las gracias a quien nos hiciera la comida. Lo recuerdo porque fue el primero en que se las di a mi madre. Tambi\u00e9n tengo en la memoria c\u00f3mo insisti\u00f3 en que le dij\u00e9semos que estaba rica cada vez que nos lo pareciera. Otro d\u00eda nos ense\u00f1\u00f3 a decir cobarde cuando quisi\u00e9ramos decir cobarde. Y como esas, tantas cosas. La vida segu\u00eda y nosotros \u00edbamos tomando nota. Yo a\u00fan no lo sab\u00eda, pero entre r\u00edo y r\u00edo, lo que aquel hombre nos estaba ense\u00f1ando era respeto. Por el que ten\u00eda miedo y por el que corr\u00eda despavorido, por los que prefer\u00edan jugar con ni\u00f1as y por los que se sent\u00edan diferentes. Va por \u00e9l, y por todos los maestros que nos hicieron mejores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/garciabastida?s=17\">@garciabastida<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se le gritaba con desprecio al que se hac\u00eda da\u00f1o y se le lanzaba por la espalda al que hu\u00eda o al que lloraba con raz\u00f3n o sin ella. Tambi\u00e9n serv\u00eda para empujar a alguien a hacer lo que no quer\u00eda o para denominar al ni\u00f1o que prefer\u00eda jugar con las ni\u00f1as. Ya casi no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=220"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":224,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/220\/revisions\/224"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/la-esquina-doblada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}