{"id":578,"date":"2020-04-06T12:55:32","date_gmt":"2020-04-06T11:55:32","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/lamurciaquenovemos\/?p=578"},"modified":"2020-04-06T13:01:14","modified_gmt":"2020-04-06T12:01:14","slug":"vermus-de-pasion-en-el-barrio-castizo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/lamurciaquenovemos\/2020\/04\/06\/vermus-de-pasion-en-el-barrio-castizo\/","title":{"rendered":"Verm\u00fas de Pasi\u00f3n en el barrio castizo"},"content":{"rendered":"<p>Desde este mismo instante, con San Antol\u00edn delante, hago profesi\u00f3n de fe: Qu\u00e9 no hay Cristo m\u00e1s castizo, ni muerte m\u00e1s elegante, ni rosas que huelan mejor, que no hay en Murcia murciano que al ver al Perd\u00f3n andando, sus estantes apretando, el barrio que se desploma y una multitud clamando, no exclame casi entre llantos: \u201c\u00a1Viva la madre bendita que un buen d\u00eda os pari\u00f3!\u201d. Y lo dem\u00e1s son monsergas, hablillas de sacrist\u00eda, que hay que tener valor para no despedir al Perd\u00f3n con tan sabrosa algaarab\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2020\/04\/luisdelarosario.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright wp-image-580 size-full\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2020\/04\/luisdelarosario.jpg\" alt=\"\" width=\"624\" height=\"677\" \/><\/a><\/p>\n<p>En esta Murcia de la Uni\u00f3n Europea, que Bruselas queda a un paso aunque all\u00ed no sepan que un paso es una tarima, con sus varas y sus flores, y sus im\u00e1genes encima, a\u00fan queda un reducto nazareno que se resiste y revela a perder la esencia de la Semana Santa murciana: la algarab\u00eda y el jaleo, el desorden aparente, como un reloj de mil piezas desarmado sobre la mesa del itinerario nazareno y que, solo unos segundos antes de arrancar la procesi\u00f3n, con el golpe de campana de las siete de la tarde, vuelve a componerse para marcar con absoluta precisi\u00f3n la hora de la Pasi\u00f3n. Esto sucede en San Antol\u00edn. Porque San Antol\u00edn no es Murcia.<\/p>\n<p>San Antol\u00edn, en Lunes Santo, cuando Luis de la Rosario va despachando verm\u00fas, bacalao rebozado y caballitos dorados, la anchoa con su cebollica, dulce y salada, no pica, se convierte en capital. Capital de los cofrades que recuperan sus remotas t\u00fanicas del arca donde la abuela escond\u00eda sus cuatro perras, el rosario de n\u00e1car y plata, y la mortaja, que no era color magenta por poco. Y sale el nazareno del Perd\u00f3n a mediod\u00eda a echarle el alboroque al mism\u00edsimo Cristo, porque es uno m\u00e1s de la familia, mientras se celebra el besapi\u00e9.<\/p>\n<p>\u201cDice la mam\u00e1 que te vengas, que no te lo dice m\u00e1s!\u201d, le increpa el hijo. Pero es en vano. Porque el cofrade del Perd\u00f3n se enzarza discutiendo sobre cu\u00e1l paso anda mejor, que si el a\u00f1o pasado no se pod\u00eda ir m\u00e1s lento, que si este ya veremos, que a las ocho en La Glorieta, la amenaza de la lluvia, que hay que tener valor para no limpiar la t\u00fanica, que \u00e9ste no ha sacado contrase\u00f1a, que aqu\u00e9l nazareno llevaba <i>bambos<\/i> y el regidor se lo com\u00eda, que a ver qui\u00e9n es el guapo que sale a fumar, que el presidente ha dicho esto y lo otro, que qu\u00e9 s\u00e9 yo\u2026 Lunes Santo castizo.<\/p>\n<p>S\u00e1nchez Lozano y Toledo, Salzillo y S\u00e1nchez Tapia. Sin olvidar a Castillejos, a Dami\u00e1n y al gran maestro, Hern\u00e1ndez Navarro lo llaman. Estos son los escultores de tan espl\u00e9ndida Pasi\u00f3n, aquellos que so\u00f1aron un d\u00eda con arrancar al Se\u00f1or de la madera bald\u00eda. Por eso, cuando la Soledad va derramando sus l\u00e1grimas por la carrera, cierto halo de misterio envuelve la procesi\u00f3n. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 llora, mam\u00e1?\u201d, pregunta un ni\u00f1o. \u201cPorque se acaba la procesi\u00f3n\u201d, le responde.<\/p>\n<p><strong>&#8220;\u00bfEs usted San Pedro, maestro?\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Algo tiene el Perd\u00f3n que inquieta, que desvela y seduce. Porque este Cristo se deja llevar, mecido por la burla, rendido ante un cortejo acompasado, la antigua procesi\u00f3n de t\u00fanicas con cola. Y para cola, Belluga: cuatro, cinco o seis filas de espectadores y a reventar la tribuna.<\/p>\n<p>\u00bfAd\u00f3nde caminas, Perd\u00f3n, quebrada la tarde oscura, sin m\u00e1s fuerza ni armadura que el latir del coraz\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 buscas Padre del Cielo al virar en Traper\u00eda, cuando te admiran tus hijos levantados de sus sillas? \u201c\u00bfQu\u00e9 va a buscar?\u201d, dice alguien. \u201cBusca la nazaren\u00eda\u201d. De bocacalle en plazuela, del Arenal a Vidrieros, de Sagasta hasta las Flores te siguen tus nazarenos. Sin contar, que podr\u00eda hacerlo, los que observan desde el cielo.<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfEs usted San Pedro, maestro?\u201d. \u201cLo soy, \u00bfa qui\u00e9n se le ofrece saberlo?\u201d. \u201cA un estante del Perd\u00f3n que quiere volver a verlo\u201d. \u201c\u00bfY c\u00f3mo acredita eso?\u201d. \u201cCon este estante en la mano y este nudo en el pescuezo. Si en el Cielo hay agujeros, deje que mire por ellos, aunque me cueste la Gloria, aunque sea un segundo o menos\u201d. \u201cPues buen hombre, mire usted, que cuando el Jefe no mire, tambi\u00e9n yo me asomar\u00e9\u201d.<\/p>\n<p>Ni en mil a\u00f1os que se escribiera tendr\u00eda final la cr\u00f3nica del Perd\u00f3n. Pues otros mil har\u00edan falta para entender el misterio de tan secular Pasi\u00f3n. San Antol\u00edn, puertas abiertas. Ante el templo, la carrera. Pero a\u00fan antes la cuesta del Se\u00f1or del Malec\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 tron\u00edo los estantes! De comandantes, Los Rojos. En el puente va Mar\u00eda. Por babor, la Magdalena; San Juan en estribor arriba. Hacia el puerto de Belluga; mar de fondo, burla antigua; como batuta, un estante; como marea, mi vida. Comienza la sinfon\u00eda de este velero andante que va reclamando la Gloria con notas de magenta y sangre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde este mismo instante, con San Antol\u00edn delante, hago profesi\u00f3n de fe: Qu\u00e9 no hay Cristo m\u00e1s castizo, ni muerte m\u00e1s elegante, ni rosas que huelan mejor, que no hay en Murcia murciano que al ver al Perd\u00f3n andando, sus estantes apretando, el barrio que se desploma y una multitud clamando, no exclame casi entre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[257],"tags":[439,438,436,435,441,442,278,443,440,437],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/lamurciaquenovemos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/lamurciaquenovemos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/lamurciaquenovemos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/lamurciaquenovemos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/lamurciaquenovemos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=578"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/lamurciaquenovemos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":589,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/lamurciaquenovemos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/578\/revisions\/589"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/lamurciaquenovemos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=578"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/lamurciaquenovemos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=578"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/lamurciaquenovemos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=578"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}