{"id":103,"date":"2015-07-07T20:11:30","date_gmt":"2015-07-07T18:11:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/?p=103"},"modified":"2015-07-07T20:11:30","modified_gmt":"2015-07-07T18:11:30","slug":"tiempo-de-recuperacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/2015\/07\/07\/tiempo-de-recuperacion\/","title":{"rendered":"Tiempo de recuperaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>    Hace unos a\u00f1os la publicidad callejera de un gimnasio dec\u00eda algo parecido a: \u201clo importante no son las veces que caes, sino las veces que te levantas\u201d. Pero, al menos los que tenemos una vida corriente y aburrida, pasamos la existencia intentando levantarnos moralmente de esos vulgares reveses que suelen llegar de tres en tres. En fin, intentando sobrellevar lo normal que le ocurre todos los d\u00edas al com\u00fan de la gente. Y todav\u00eda no te has recuperado de una cosa cuando pasa la otra. Lo importante son las veces que te levantas, dec\u00eda petulante el gimnasio\u2026 Transcurren los a\u00f1os y no haces otro oficio sino elevarte a medias del disgusto anterior para poder llegar al siguiente, como esos caballos que, finalmente cansados, no pueden saltar setos colocados de forma demasiado seguida. Uno nunca termina de erguirse y mirar al frente. Uno nunca termina de alcanzar su propia altura.<\/p>\n<p>    Hay una agradecida f\u00f3rmula social por la que, al tiempo, se guardan las formas y se cuenta por una vez la verdad, cuando preguntan qu\u00e9 tal te encuentras: &#8220;bien, \u00bfo te cuento?&#8221;. Siempre hay algo malo en lista de espera que, si no te tira, al menos te dobla (dobla al &#8220;junco pensante&#8221;, como defin\u00eda Pascal al ser humano, la m\u00e1s fr\u00e1gil de las criaturas). La vida es un bello medio hostil, con las consecuencias l\u00f3gicas procedentes de esa hostilidad. Siempre ocurre algo. Te tiran y aproximadamente te levantas. Pero cada vez te yergues menos. As\u00ed hasta que un d\u00eda ya no hace falta que intentes levantarte. Nuestra vida es eso que vemos siempre unos treinta cent\u00edmetros m\u00e1s abajo de lo que desear\u00edamos. Siempre estamos incorpor\u00e1ndonos, a medio camino de la pr\u00f3xima peque\u00f1a o menos peque\u00f1a tragedia que nos llegue. <\/p>\n<p>     Lo esencial en una vida tan corta, limitada a unos cuantos decenios, no es la capacidad de recuperarse, sino el tiempo que cada uno tarda en esa reanimaci\u00f3n. El tiempo que necesitamos para, m\u00e1s o menos, volver a ser nosotros. En unas pocas personas, recuperar la presencia de \u00e1nimo es algo r\u00e1pido, incluso en el caso de grandes desastres. A\u00fan me sigo sorprendiendo de la capacidad regenerativa de uno de mis familiares, quien perdi\u00f3 a su amada y joven mujer y sus dos adorables ni\u00f1as en la carretera. A los dos meses escasos lo encontr\u00e9 por la calle, y sinceramente sonre\u00eda. Sonre\u00eda con su interior, no s\u00f3lo con la cara. No pude explicarlo. Hay quien mentalmente sella su vida por tramos, en compartimentos estancos, para sobrevivir. Hay otros que, sin remedio, por nuestra naturaleza, vemos la vida como un pasillo donde, al fondo y detr\u00e1s, se ven en todo momento, por m\u00e1s distancia que hayamos recorrido, las caras y risas de anta\u00f1o, y el peso con que nos cargan.<\/p>\n<p>     Hay casos m\u00e1s extraordinarios a\u00fan que el de mi pariente. Uno de mis conocidos padece una afortunada patolog\u00eda psicol\u00f3gica: los acontecimientos traum\u00e1ticos o inc\u00f3modos los olvida, en una especie de amnesia selectiva, antes de despertar al d\u00eda siguiente, nuevo. Es un ser que carece de molesto pasado, continuamente. No s\u00e9 si envidiarlo o compadecerlo. Alguien as\u00ed, sin conciencia de lo ocurrido y por tanto sin remordimientos, podr\u00eda mejorar las cifras de v\u00edctimas de Stalin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos a\u00f1os la publicidad callejera de un gimnasio dec\u00eda algo parecido a: \u201clo importante no son las veces que caes, sino las veces que te levantas\u201d. Pero, al menos los que tenemos una vida corriente y aburrida, pasamos la existencia intentando levantarnos moralmente de esos vulgares reveses que suelen llegar de tres en tres. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/103"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=103"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/103\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}