{"id":166,"date":"2016-01-13T19:22:03","date_gmt":"2016-01-13T18:22:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/?p=166"},"modified":"2016-01-13T19:22:03","modified_gmt":"2016-01-13T18:22:03","slug":"dejemoslo-reyes-magos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/2016\/01\/13\/dejemoslo-reyes-magos\/","title":{"rendered":"Dej\u00e9moslo, Reyes Magos"},"content":{"rendered":"<p>De ni\u00f1o tem\u00eda que llegase la noche de Reyes. La cabalgata me pon\u00eda mal cuerpo. Para m\u00ed la posibilidad de que viniesen los tres Reyes a casa era como ver a los tres fantasmas de Dickens. Quer\u00eda retrasar esa noche cierta con todas mis fuerzas. Por el \u00fanico procedimiento que se me ocurr\u00eda: hacer muchas cosas malas durante la Navidad (por alguna de las cuales, terrible para la sensibilidad actual, las autoridades de hoy me hubiesen metido en un reformatorio). Cometer cuantas m\u00e1s gamberradas memorables mejor, para sentir que se paraba cada instante, como un gran acontecimiento. La sensaci\u00f3n de estar en un gran acontecimiento es lo \u00fanico que ralentiza el paso del tiempo.<\/p>\n<p>Esa fecha de Reyes equival\u00eda a salir de las fiestas navide\u00f1as, que, de peque\u00f1o, eran como una dimensi\u00f3n esf\u00e9rica, perfecta&#8230; y eterna. Las navidades, para un cerebro inquieto de pocos a\u00f1os, se sienten que empiezan para no tener fin jam\u00e1s. Encontrar, cada enero, que s\u00ed ten\u00edan fin y que terminaban con el abeto seco en el basurero era tan traum\u00e1tico para un ni\u00f1o como contemplar, en elipsis (es decir, que no se ve\u00eda en la famosa pel\u00edcula de Disney), que mataban a la madre de Bambi.<\/p>\n<p>La noche de Reyes era el recordatorio de que que en aquella esfera cerrada, perfecta y eterna de las navidades hab\u00eda un enorme boquete por donde iban a entrar todas las decepciones que te reservaba el mundo. La fecha de Reyes siempre ha tenido algo de domingo aunque cayese cualquier otro d\u00eda. V\u00edsperas de un retorno a lo que los mayores llamaban \u201cnormalidad\u201d, una palabra que me provocar\u00e1 malestar mientras viva. Record\u00e9 esta antigua sensaci\u00f3n hace unos d\u00edas, precisamente en tal noche. En el fondo, de ni\u00f1o quer\u00eda que los Reyes Magos no llegasen. Eso significaba que no llegase el colegio. Que Reyes y maestros perdiesen mi direcci\u00f3n. Estaba dispuesto a sacrificar los regalos. Incluso el volver a ver a mis compa\u00f1eros de pupitre. \u00a1Adios, muchachos!<\/p>\n<p>Mucho tiempo m\u00e1s tarde vi reflejado ese peso en el alma que me produc\u00eda esa noche, de ni\u00f1o, en la \u00faltima pel\u00edcula de John Huston, \u201cDublineses\u201d. Cada seis de enero vuelvo a verla, como un rito. Transcurre en Reyes, en el Dubl\u00edn de principios del siglo XX. En \u201cDublineses\u201d est\u00e1 la premonici\u00f3n de que cada 6 de enero se va algo incalculable que supera en mucho a la celebraci\u00f3n que llega. Se va el tiempo. Eso que un ni\u00f1o percibe de forma extremadamente potente. \u201cDublineses\u201d es la adaptaci\u00f3n de un delicado cuento de James Joyce. Hay una agradable cena familiar. Las viejas de la casa pronto desaparecer\u00e1n; todo las seguir\u00e1. Las canciones populares suenan m\u00e1s cascadas que en la fecha de Reyes anterior. La vida de los adultos se revela una mera representaci\u00f3n teatral. La nieve, siempre met\u00e1fora del enterramiento, cae fuera.<\/p>\n<p>Siempre pienso que al d\u00eda siguiente, a lo sumo a los dos d\u00edas, se habr\u00e1 acabado el encantamiento navide\u00f1o y para los peque\u00f1os habr\u00e1 cole. De ni\u00f1o tem\u00eda que todo eso ocurriese, llegado el amanecer, idos los Reyes Magos. Ocurri\u00f3. Sistem\u00e1ticamente ocurri\u00f3. Los Magos eran los que ven\u00edan a anunciar que deb\u00eda meterme otra vez en la grisura. Hace unos d\u00edas no me trajeron nada de regalo. No vinieron. Hace a\u00f1os que ya no traen nada. Dej\u00e9moslo estar. Mejor que me hubi\u00e9seis olvidado en la Navidad eterna y no hubi\u00e9seis venido nunca a casa, Reyes Magos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De ni\u00f1o tem\u00eda que llegase la noche de Reyes. La cabalgata me pon\u00eda mal cuerpo. 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