{"id":178,"date":"2016-04-19T12:53:09","date_gmt":"2016-04-19T10:53:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/?p=178"},"modified":"2016-04-19T12:53:09","modified_gmt":"2016-04-19T10:53:09","slug":"el-azul-del-iceberg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/2016\/04\/19\/el-azul-del-iceberg\/","title":{"rendered":"El azul del iceberg"},"content":{"rendered":"<p>Pienso pr\u00e1cticamente cada noche en la muerte. Ni con temor ni con alivio. M\u00e1s bien con indiferencia, como asistiendo a ese suceso desde fuera. Indiferencia al menos por el momento, que a\u00fan no me duele nada. Aunque vaya entrando en la edad de las malas noticias.<\/p>\n<p>No es un pensamiento voluntario, el de especular con una desaparici\u00f3n que siento que no est\u00e1 demasiado lejana\u2026 Simplemente mi cabeza acaba ah\u00ed, sin pretenderlo. No es una decisi\u00f3n consciente la que tomo para, ya muy tarde, cuando todos duermen, saltar la verja del jard\u00edn metaf\u00edsico y caer al otro lado sin ruido, como sobre el c\u00e9sped h\u00famedo de un terreno vedado e inacabable. Creo que hago eso desde mi infancia. Me estimulaban la mente las pel\u00edculas de terror sobrenatural, que desde el preescolar ve\u00eda desde la rendija de la puerta del sal\u00f3n y ya encontraba irresistiblemente divertidas. Supongo que yo era uno de esos ni\u00f1os de tierna mirada fija con los que un adulto no quiere encontrarse en un camino demasiado solitario.<\/p>\n<p>Siempre me he sentido un tanto ajeno a todo aquello en lo que la gente se afana. Durante toda mi existencia adulta he tratado de forzar mi naturaleza para hacer lo que los dem\u00e1s hacen normalmente. He resistido todo lo que he podido a esa querencia m\u00eda a marcharme, en mi imaginaci\u00f3n, del mundo. He tratado con esfuerzo de vivir la misma realidad corriente \u2013y percibo que tambi\u00e9n gratificante- de los otros. Sin mucho \u00e9xito. A veces me est\u00e1n hablando sobre poner lavadoras y mi cabeza no puede dejar de pensar si m\u00e1s all\u00e1 de las infinitesimales part\u00edculas existe materia o s\u00f3lo ondas. Considero que saber programar la lavadora es lo importante. Pero cuando me trato de concentrar en lo inmediato y poner la mente en blanco para hacer algo pr\u00e1ctico me detengo tanto en el tono concreto de blanco que deber\u00edan abofetearme para despertar. Hace poco quise viajar en el \u00faltimo cercan\u00edas hasta Lorca y, sin advertir que iba en direcci\u00f3n contraria, tuve que pasar la noche en Alicante. A donde estoy llegando en realidad es a cualquier lugar al que no me dirijo. <\/p>\n<p>Pero la idea sobre la muerte acude puntual, me busca cuando estoy en otra cosa, no por dejar vagar perezoso la mente, uno de los mayores peligros para la santidad del cuerpo, seg\u00fan me ense\u00f1aron mis directores espirituales del Opus. No soy hombre que tenga fe en nada preciso, tras el cese de funciones org\u00e1nicas. No llego a certeza alguna. No s\u00e9 nunca lo que voy a hacer despu\u00e9s de morirme, como tampoco s\u00e9 nunca tampoco lo que voy a hacer durante las fiestas. No soy bueno organizando nada. Si no soy capaz de idear un plan de fin de semana para escaparme de los quinientos metros a la redonda en que transcurre mi vida, c\u00f3mo voy a pensar en organizar mi agenda cuando pase a disgregarme en el Universo.<\/p>\n<p>Pero nunca siento el desaparecer como la puerta a la nada. Mis pesadillas han tenido, toda la vida, el mismo contenido: la impotencia de no poder intervenir en algo decisivo. Y la inmensa y, a la vez, suave tristeza que deja eso. Sin embargo, por alguna raz\u00f3n no pienso en la muerte como incapacidad, sino como una especie de banda ancha metaf\u00edsica de alta velocidad, libre de toda sensaci\u00f3n de impotencia o p\u00e9rdida. Tener la facultad de recrear o alargar a voluntad, desde todos los \u00e1ngulos posibles, cualquier cosa que haya existido y existir\u00e1. Volver a aquella vez que mastiqu\u00e9, al pasar en un pesquero polar, iceberg azul procedente de lluvia ca\u00edda en la \u00e9poca de los dinosaurios, poder introducirme en la realidad aumentada de la \u00faltima mol\u00e9cula de ese azul. Y conocer qu\u00e9 hay tras ese celeste comprimido\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pienso pr\u00e1cticamente cada noche en la muerte. Ni con temor ni con alivio. 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