{"id":40,"date":"2015-04-27T14:45:48","date_gmt":"2015-04-27T12:45:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/?p=40"},"modified":"2015-04-27T14:45:48","modified_gmt":"2015-04-27T12:45:48","slug":"demasiado-tarde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/2015\/04\/27\/demasiado-tarde\/","title":{"rendered":"Demasiado tarde"},"content":{"rendered":"<p>Un escritor decadente de finales del siglo XIX hizo bordar en sus camisas, porque cre\u00eda que era lo que hab\u00eda definido su vida, un lema impresionante: \u201cDemasiado tarde\u201d. La vida es en realidad eso: para todo lo mejor llegamos siempre demasiado tarde. Por ejemplo, un pesado, en la calle, nos entretiene lo bastante para que no pasemos a tiempo por la esquina donde un encuentro habr\u00eda resultado decisivo. En la vida, como mucho, alcanzamos a rozar lo importante, qued\u00e1ndosenos pintado en los dedos (doloroso recordatorio) un brillo como de escamas de ala de mariposa, pero enseguida todo eso escapa&#8230; Ya es demasiado tarde.<\/p>\n<p>Cuando tratamos de atrapar lo mejor, ya no est\u00e1. Por eso es tan bueno: porque siempre estamos apenas a un instante de hacerlo nuestro. Pero la distancia de ese instante nunca terminamos de recorrerla. Parece que esa distancia se dividiera y volviera a dividir en peque\u00f1os tramos, como aquella par\u00e1bola de Aquiles que no llega a su cercana meta porque el espacio se subdivide infinitamente y no es posible recorrer lo infinito. Mis pesadillas nocturnas (por cierto habituales) no han consistido nunca en miedo a morir o temor a los monstruos, en ni\u00f1er\u00edas, sino en lo verdaderamente pavoroso: la impotencia. C\u00f3mo el mundo se te cae encima por un \u201ccasi\u201d. Casi lo conseguiste. Buen intento. Pero demasiado tarde. Benjamin Franklin, que aparte de inventar el pararrayos era un inquietante personaje con un poder de la voluntad diab\u00f3lico, estaba obsesionado con alcanzar la vida perfecta, encontrando \u201cun lugar para cada cosa y cada cosa en su momento\u201d. Fracas\u00f3, por supuesto.<\/p>\n<p>La vida es todo aquello en lo que nos entretenemos mientras por otro lado transcurre la vida. Da igual que nos demos cuenta de esto, porque cuando pretendemos remediarlo es\u2026 demasiado tarde. S\u00f3lo con posterioridad sabemos lo que debimos hacer, cuando ya no importa. Las palabras que debimos decir y nunca dijimos son un cl\u00e1sico de los remordimientos, tras fallecer alguien. O las que dijimos y no debimos decir (llevo una docena de a\u00f1os convencido de que mi carrera medi\u00e1tica qued\u00f3 truncada por apenas dos palabras que el demonio de la perversidad me condujo a expresar en el momento y ante el auditorio justos).<\/p>\n<p>La experiencia es aprender con provecho de lo que nos ha sucedido cuando ya no podemos arreglarlo. Porque hay un eterno desfase entre lo que queremos vivir y lo que efectivamente vivimos, como en esas pel\u00edculas defectuosas donde entre la banda de audio y la de v\u00eddeo hay varios segundos de descoordinaci\u00f3n irreparable\u2026 <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un escritor decadente de finales del siglo XIX hizo bordar en sus camisas, porque cre\u00eda que era lo que hab\u00eda definido su vida, un lema impresionante: \u201cDemasiado tarde\u201d. La vida es en realidad eso: para todo lo mejor llegamos siempre demasiado tarde. Por ejemplo, un pesado, en la calle, nos entretiene lo bastante para que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}