{"id":68,"date":"2015-06-02T13:37:24","date_gmt":"2015-06-02T11:37:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/?p=68"},"modified":"2015-06-02T13:37:24","modified_gmt":"2015-06-02T11:37:24","slug":"si-estuviera-en-mi-mano-resucitar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/2015\/06\/02\/si-estuviera-en-mi-mano-resucitar\/","title":{"rendered":"Si estuviera en mi mano resucitar"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Miguel Santiago Castelo era un caballero del viejo periodismo ya desaparecido que me invit\u00f3 hace veintitantos a\u00f1os a publicar en ABC, vi\u00e9ndome esa cara de necesidad que da la provincia. Llevaba la secci\u00f3n de Opini\u00f3n y tuvo que pasar por alto \u201cla galanura\u201d de mis textos (Castelo emple\u00f3 esa palabra disuasoria que me ha atormentado desde entonces, galanura). Con una prosa &#8220;galana&#8221;, y por tanto eminentemente provincial, no se hac\u00eda carrera en Madrid. Pero siempre me concedi\u00f3 un trato tan distinguido como piadoso. Supongo le ca\u00eda en gracia mi \u00edmpetu de joven que no sabe que va a fracasar.<\/p>\n<p>Me mandaba cartas manuscritas en aquel papel de excelsa calidad -digno para una declaraci\u00f3n formal de guerra- que empleaba el peri\u00f3dico, con el sello en relieve del \u00e1guila negra del ABC. Cuando llegaba una de esas cartas del \u00e1guila mi abuela cre\u00eda que me escrib\u00eda, con retraso de alg\u00fan siglo, el Archiduque de Austria. A cambio, yo obsequiaba al Castelo bibli\u00f3filo con apolillados papeles que por casualidad hab\u00edan llegado a mis manos. Lo hice feliz regal\u00e1ndole una extra\u00f1a misiva de uno de los pioneros de la cr\u00f3nica deportiva en Espa\u00f1a, Jacinto Miquelarena, en la que relataba lo abrumado que se sent\u00eda por todo lo que ten\u00eda que escribir (en el 62 se tir\u00f3 al metro en Par\u00eds). He visto estos d\u00edas la noticia de la muerte prematura de Castelo. Se van apagando las luces que nos quedaban en el pasado y el camino adelante queda m\u00e1s y m\u00e1s en penumbra. Me ha venido a la cabeza, no s\u00e9 por qu\u00e9, su vozarr\u00f3n repujado resonando, a partir de ahora, dentro de un pante\u00f3n. \u201cPasaaaa\u201d, gritaba siempre desde el fondo de su despacho. \u201cPasaaaa\u201d, seguir\u00e1 gritando, de alguna forma, desde donde est\u00e9: las naturalezas excesivas como la suya, al cesar sus constantes vitales, se desvanecen poco a poco.<\/p>\n<p>Era un hombre declamatorio y con una coqueter\u00eda muy del siglo XIX. Cada vez que yo llegaba a Madrid me convocaba en la taberna \u201cLa Dolores\u201d, detr\u00e1s del Palace, a tomar vermut, y luego me llevaba a meternos unos servicios de cocido madrile\u00f1o completo que yo ten\u00eda que comer por m\u00ed y por todos los que \u00e9l se quejaba de que \u201cno le com\u00edan\u201d (que era casi peor que no le bebieran). \u201cNo me comes nada, t\u00fa tampoco, canalla\u201d, dec\u00eda acerc\u00e1ndoseme amenazador, convocando al mundo entero a que contemplase tama\u00f1a desgracia y como si hiciera gestos al palco de las autoridades. Yo, apurado, trataba de hacer rodar r\u00e1pidamente los garbanzos hasta mi est\u00f3mago como si fuese una de esas perdices llenas de bolitas de plomo que venden enlatadas en Albacete. Luego, con el tocino y la oreja todav\u00eda en la garganta se levantaba de un tir\u00f3n -con protocolo chino, sin postre ni nada- a pedir un taxi que nos llevara eructando discretamente hacia el peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>La \u00faltima vez que habl\u00e9 con \u00e9l yo hab\u00eda conseguido, con una sola frase desdichada que me sopl\u00f3 al o\u00eddo el demonio de la perversidad, que me indicaran la puerta de salida del ABC.  Trataba de volver por la puerta de servicio. \u201cQue sepas que en esta casa se te quiere y se te admira, pero no te puedo ayudar\u201d, me dijo Castelo. Ahora soy yo el que no lo puede ayudar, para que vuelva de ese lugar que \u00e9l describ\u00eda con su poema preferido de Fox\u00e1: \u201c\u2026que he de marchar yo solo hacia el abismo\/ y que la luna brillar\u00e1 lo mismo\/ y ya no la ver\u00e9 desde mi caja\u201d. Pero de tanto como me favoreci\u00f3, resucitarlo es lo m\u00ednimo que le debo para cancelar parte de mi deuda.    <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Miguel Santiago Castelo era un caballero del viejo periodismo ya desaparecido que me invit\u00f3 hace veintitantos a\u00f1os a publicar en ABC, vi\u00e9ndome esa cara de necesidad que da la provincia. Llevaba la secci\u00f3n de Opini\u00f3n y tuvo que pasar por alto \u201cla galanura\u201d de mis textos (Castelo emple\u00f3 esa palabra disuasoria que me ha [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/martinez-abarca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}