{"id":157,"date":"2014-01-15T08:25:01","date_gmt":"2014-01-15T08:25:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/?p=157"},"modified":"2014-01-15T08:25:01","modified_gmt":"2014-01-15T08:25:01","slug":"el-increible-politico-menguante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/2014\/01\/15\/el-increible-politico-menguante\/","title":{"rendered":"El incre\u00edble pol\u00edtico menguante"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 momento la ropa se le qued\u00f3 ancha a Valc\u00e1rcel, como a Scott Carey, y su talla empez\u00f3 a encoger?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8216;El incre\u00edble hombre menguante&#8217;, una pel\u00edcula en blanco y negro que cautiv\u00f3 a la juventud estadounidense de los a\u00f1os 60, cuenta c\u00f3mo Scott Carey se percata un d\u00eda frente al espejo de que ha empezado a empeque\u00f1ecer. Cent\u00edmetro a cent\u00edmetro, proporcionalmente, y al principio de forma perceptible solo por la holgura repentina de su ropa, un hombre feliz que lo tiene todo (casa, mujer, trabajo, amigos) sufre un calvario atroz para el que la medicina, at\u00f3nita, no halla otro remedio que la fabricaci\u00f3n de una antitoxina capaz al menos de frenar el sorprendente encogimiento de Scott Carey.<br \/>\nPaul Auster evoca entusiasmado la pel\u00edcula en su &#8216;Informe del interior&#8217;, el \u00faltimo retazo de su autobiograf\u00eda publicado en Espa\u00f1a , porque el escritor form\u00f3 parte de aquella generaci\u00f3n de ni\u00f1os a la que tanto fascin\u00f3 &#8216;El incre\u00edble hombre menguante&#8217;. Al final de su relato, con un Scott Carey ya reducido al tama\u00f1o de una hormiga, Paul Auster transcribe una parte del mon\u00f3logo del protagonista, que conduce la narraci\u00f3n durante toda la pel\u00edcula: \u00abSegu\u00eda haci\u00e9ndome m\u00e1s peque\u00f1o. \u00bfHasta cu\u00e1ndo? \u00bfHasta llegar a lo infinitesimal? \u00bfQu\u00e9 era yo?\u00bb. Al recordar aquel filme de la mano de Paul Auster, me viene a la memoria lo grande que fue Valc\u00e1rcel para muchos de los que hoy lo critican, y no deja de asombrarme cu\u00e1n diminuto se le contempla ahora. Me pregunto en qu\u00e9 momento de sus diecinueve a\u00f1os en el poder la ropa se le qued\u00f3 ancha, como a Scott Carey, y su talla pol\u00edtica comenz\u00f3 a encoger. Resulta dif\u00edcil situar en el tiempo el momento en que Valc\u00e1rcel pas\u00f3 de romper todos los techos imaginables, y de enfundarse las m\u00e1s brillantes vitolas que puede lucir un gobernante (la de un respaldo electoral ilimitado, la del crecimiento econ\u00f3mico, la de todos los pactos sociales posibles, la de la conversi\u00f3n de caminos de cabras en autov\u00edas, la de la defensa del agua), para transformarse en una pulga pol\u00edtica, y veo que muchos de los que hoy le atacan fueron antes palmeros de sus aciertos, pero tambi\u00e9n c\u00f3mplices de sus errores. El protagonista de la pel\u00edcula termina confinado en una casa de mu\u00f1ecas, donde su mujer lo recluye para evitar un aplastamiento accidental, y hasta huye aterrado de su propio gato familiar, al que Care, desde su insignificancia, ve tan gigante como si fuera un c\u00edclope. Nadie duda de que Valc\u00e1rcel deja una regi\u00f3n peor en muchos aspectos de la que cogi\u00f3 en 1995, pero la suya es una trayectoria de m\u00e1s tiempo, y parece justo advertir, ahora que se va, que muchos de los que lo acechan con la ferocidad de un monstruo fueron hasta hace cuatro d\u00edas sus d\u00f3ciles animales de compa\u00f1\u00eda, prestos siempre a la caricia del amo que los alimentaba.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEn qu\u00e9 momento la ropa se le qued\u00f3 ancha a Valc\u00e1rcel, como a Scott Carey, y su talla empez\u00f3 a encoger? &nbsp; &#8216;El incre\u00edble hombre menguante&#8217;, una pel\u00edcula en blanco y negro que cautiv\u00f3 a la juventud estadounidense de los a\u00f1os 60, cuenta c\u00f3mo Scott Carey se percata un d\u00eda frente al espejo de que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[122,158,176],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/157"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=157"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/157\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=157"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=157"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=157"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}