{"id":753,"date":"2018-11-19T17:36:03","date_gmt":"2018-11-19T17:36:03","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/?p=753"},"modified":"2018-11-19T20:04:36","modified_gmt":"2018-11-19T20:04:36","slug":"las-buenas-y-las-malas-artes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/2018\/11\/19\/las-buenas-y-las-malas-artes\/","title":{"rendered":"Las buenas y las malas artes"},"content":{"rendered":"<p><strong>La foto del ministro \u00c1balos con el alcalde de Murcia es un ejemplo a seguir, al contrario que la peineta de una concejal y las alusiones de Garre a la talla personal de L\u00f3pez Miras<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_754\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/20\/2018\/11\/abalosballesta.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-754\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-754\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/20\/2018\/11\/abalosballesta-300x200.jpg\" alt=\"Ballesta y \u00c1balos, durante una visita de este \u00faltimo al Ayuntamiento de Murcia.\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/20\/2018\/11\/abalosballesta-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/20\/2018\/11\/abalosballesta-768x512.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/20\/2018\/11\/abalosballesta.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-754\" class=\"wp-caption-text\">Ballesta y \u00c1balos, durante una visita de este \u00faltimo al Ayuntamiento de Murcia.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: left;\">Basta con alejarse un tiempo de la pol\u00edtica regional, y mirarla desde arriba con la perspectiva de un diablo Cojuelo, para constatar su creciente empobrecimiento, que ser\u00e1 incesante hasta las elecciones de mayo. No se trata de algo exclusivo de ahora, ni de una singularidad de Murcia, pero resulta poco estimulante ver y o\u00edr las diatribas que gobierno y oposici\u00f3n se lanzan. La frescura y los atributos con los que el nuevo partido de Alberto Garre irrumpe en el tablero deber\u00edan ser bagaje suficiente para ara\u00f1ar un mont\u00f3n de votos a otros partidos, sin necesidad de llamar a Fernando L\u00f3pez Miras \u00abpimpollo\u00bb y afearle su \u00abpeso pesado f\u00edsico\u00bb, por poner un ejemplo de la pobreza aludida. Reducir a eso (\u00abpimpollo\u00bb y gordo) la idea fuerte y el titular del discurso fundacional de Somos Regi\u00f3n es renunciar a metas m\u00e1s altas, entre otras razones porque Garre se presta a que lo tilden de viejales, y porque, en pol\u00edtica, la edad nunca quita ni da. Bien podr\u00edan unos y otros trabajarse mejor la munici\u00f3n dial\u00e9ctica a la hora de desacreditar al adversario y, ya de paso, cultivar la sutileza, que tan buenos r\u00e9ditos procura en todos los \u00f3rdenes de la vida. Cuando Winston Churchill, que ven\u00eda de ganar para su pa\u00eds la Segunda Guerra Mundial, perdi\u00f3 contra todo pron\u00f3stico las elecciones de 1945, a manos de Clement Attlee, un semidesconocido l\u00edder laborista, el viejo charlat\u00e1n de puro y sombrero, que por lo visto ten\u00eda un mal perder, atac\u00f3 a Attlee con una finura de libro: \u00abFrente al n\u00famero 10 de Downing Street se detiene un taxi vac\u00edo. Se abre la puerta y de \u00e9l sale Clement Attlee\u00bb. Era su manera de llamarlo endeble, de insinuar que los ingleses hab\u00edan puesto su destino en manos de un primer ministro peligrosamente fr\u00e1gil para conducir al pa\u00eds durante la posguerra, frente a la arrolladora personalidad de Churchill. De L\u00f3pez Miras podr\u00eda haber se\u00f1alado Garre que es un buen chico, por decir algo, que ser\u00eda tanto como negarle sutilmente la capacidad para gobernar la Regi\u00f3n, y quiz\u00e1 esto le har\u00eda m\u00e1s da\u00f1o electoral que llamarlo pimpollo, porque de la personalidad de L\u00f3pez Miras se podr\u00eda cuestionar quiz\u00e1 su escasa refulgencia, pero en ning\u00fan caso la fecha de nacimiento y, menos a\u00fan, la talla de sus pantalones. \u0007 Estas escaramuzas ten\u00edan m\u00e1s encanto con el bipartidismo. Un consejero de Valc\u00e1rcel noque\u00f3 a su oponente socialista en un debate televisado antes de empezar a discutir; faltaba un minuto para salir en pantalla y el consejero se sac\u00f3 de la chaqueta un folio doblado: \u00abComo te pases, te pongo en tu sitio con este documento, \u00bfeh?\u00bb. Luego me reconoci\u00f3 (yo era el presentador) que se trataba de un folio en blanco, pero lo cierto es que el socialista moder\u00f3 much\u00edsimo el \u00edmpetu dial\u00e9ctico con el que se propon\u00eda contender. Ahora, con cuatro partidos en el ring, los encontronazos son m\u00e1s previsibles y, algunas veces, tambi\u00e9n m\u00e1s chocarreros. Una concejal socialista de Murcia le hizo el otro d\u00eda una peineta a otro de Ciudadanos durante un debate radiof\u00f3nico, del que el edil naranja termin\u00f3 por largarse. Nivelazo. Habr\u00eda que exigir m\u00e1s altura. Las tertulias ya le parec\u00edan decepcionantes hace un siglo a Ortega y Gasset (\u00abaquellas damas y aquellos varones burgueses asentaban con tal firmeza e indubitabilidad sus continuas necedades (&#8230;) que la menor palabra aguda, precisa o siquiera elegante sonaba a algo absurdo y hasta descort\u00e9s\u00bb), pero la historia del parlamentarismo espa\u00f1ol est\u00e1 llena de brillantes intervenciones; incluso la pol\u00edtica regional ha vivido momentos para enmarcar, como un cara a cara electoral de Valc\u00e1rcel y Pedro Saura en los estertores del duopolio PP-PSOE, que fue digno de ser presenciado en pantalla grande y con palomitas. Luis Carandell dej\u00f3 antes de morirse un libro imperdible, \u2018Se abre la sesi\u00f3n\u2019, en el que relata algunos mandobles antol\u00f3gicos, como el que un diputado de la oposici\u00f3n lanz\u00f3 a gritos a Jos\u00e9 Mar\u00eda Gil Robles, l\u00edder de la derecha, mientras este pronunciaba un discurso en el Congreso, en 1934: \u00abSu Se\u00f1or\u00eda es de los que todav\u00eda llevan calzoncillos de seda\u00bb. Al exabrupto sigui\u00f3 el natural esc\u00e1ndalo, despu\u00e9s del cual Gil Robles mir\u00f3 al congresista que lo hab\u00eda interrumpido, le clav\u00f3 los ojos desde el atril de oradores y le devolvi\u00f3 la puntada con la elegancia que le caracterizaba: \u00abNo sab\u00eda yo que su esposa fuera tan indiscreta\u00bb.<\/p>\n<p>A la clase pol\u00edtica regional no se le pide una oratoria de tan altos vuelos, pero s\u00ed que no baje al barro y que, en lo posible, trabaje por el inter\u00e9s general. La reciente visita a Murcia del ministro \u00c1balos y del secretario de Estado Pedro Saura termin\u00f3 con una foto de grupo en el Ayuntamiento que no estaba inicialmente programada, pero que permiti\u00f3 al alcalde Ballesta conseguir del Ministerio dinero adicional para el yacimiento de San Esteban, cuya recuperaci\u00f3n ahora reivindican -justamente- las dos administraciones y los dos partidos, PP y PSOE. Este es un modelo de buena pol\u00edtica, y las peinetas y las desconsideraciones personales, ejemplos de todo lo contrario y terreno abonado para populismos como el de Vox, cuyo l\u00edder, Santiago Abascal, abarrot\u00f3 el mi\u00e9rcoles los salones del hotel Nelva en Murcia. Lo hizo con un discurso propio de la posici\u00f3n de extrema derecha que Vox ocupa en el escenario, pero los grupos autodenominados antifascistas que a las puertas del hotel gritaban \u00ab\u00a1Ortega Lara, vuelve al zulo\u00bb! y \u00ab\u00a1Os mataremos, como en Paracuellos!\u00bb no tienen derecho a llamarse antifascistas. Ellos son los fascistas.<\/p>\n<div class=\"mceTemp\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La foto del ministro \u00c1balos con el alcalde de Murcia es un ejemplo a seguir, al contrario que la peineta de una concejal y las alusiones de Garre a la talla personal de L\u00f3pez Miras &nbsp; Basta con alejarse un tiempo de la pol\u00edtica regional, y mirarla desde arriba con la perspectiva de un diablo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/753"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=753"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/753\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":763,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/753\/revisions\/763"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=753"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}