{"id":877,"date":"2019-07-21T16:49:09","date_gmt":"2019-07-21T16:49:09","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/?p=877"},"modified":"2019-07-21T16:49:09","modified_gmt":"2019-07-21T16:49:09","slug":"lo-que-haga-falta-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/menudapolitica\/2019\/07\/21\/lo-que-haga-falta-2\/","title":{"rendered":"Lo que haga falta"},"content":{"rendered":"<p><strong>Parec\u00edan dos partidos centrados, liberales y modernos, pero PP y Ciudadanos han empezado a perder su identidad con tal de encaramarse al Gobierno<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para algunos de los astronautas de la NASA, el regreso a la Tierra fue m\u00e1s dif\u00edcil que llegar a la Luna. Tras su aventura espacial, hubo quienes tardaron en adaptarse a la vida de siempre, y otros directamente perdieron la chaveta. Edwin Aldrin, el segundo hombre en pisar la superficie lunar, se hizo alcoh\u00f3lico, maltrat\u00f3 a su mujer y termin\u00f3 vendiendo coches en Beverly Hills. Edgar Mitchell escribi\u00f3 que la NASA ocultaba las visitas de marcianos a la Tierra, y a James Irwin, el conductor del primer autom\u00f3vil que rod\u00f3 por la Luna, le dio por organizar viajes a un monte de Turqu\u00eda en busca del Arca de No\u00e9. Los cincuenta a\u00f1os que se cumplen estos d\u00edas de una gesta tan importante han desembaulado el recuerdo de aquella fascinaci\u00f3n colectiva y las historias de sus art\u00edfices.<\/p>\n<p>Cuando lleguen las pr\u00f3ximas elecciones, PP y Ciudadanos correr\u00e1n la misma suerte que los cosmonautas ca\u00eddos en desgracia. Nunca m\u00e1s ser\u00e1n lo que fueron, por lo que sus electorados, menos bamboleantes, no los reconocer\u00e1n y probablemente los castigar\u00e1n en las urnas. La \u00faltima encuesta de Sigma Dos para &#8216;La Verdad&#8217;, publicada el domingo pasado y cuyo trabajo de campo se realiz\u00f3 los d\u00edas 9 y 10 de julio, en plena negociaci\u00f3n para la formaci\u00f3n de gobierno en Murcia, arroja un dato concluyente en esta direcci\u00f3n: el 28,8% de los votantes de Ciudadanos en la Regi\u00f3n ya est\u00e1n arrepentidos de su respaldo a la candidatura que encabezaba Isabel Franco. Por algo ser\u00e1.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n cabe dentro de lo posible que ambos partidos pierdan la cabeza por completo al t\u00e9rmino de esta aventura coalicionista en la que andan embarcados, como les pas\u00f3 a algunos de los tripulantes de las misiones Apolo. Unos y otros han estado en un tris de olvidarse de su identidad para congraciarse con Vox, cuyos cuatro diputados eran necesarios, por activa o por pasiva, para investir a Fernando L\u00f3pez Miras presidente de la Comunidad Aut\u00f3noma y sentar a Isabel Franco en la vicepresidencia regional. Las deserciones en el partido de Albert Rivera por su giro a la derecha y su cord\u00f3n sanitario al PSOE son conocidas, tanto por estos pagos (especialmente dolorosas en Lorca) como en el \u00e1mbito nacional, donde la \u00faltima fuga lleva la firma de Francesc de Carreras, uno de los ide\u00f3logos de la formaci\u00f3n naranja. La disidencia es menos ruidosa en el PP. De momento. No puede terminar bien la andadura de un partido que con Rajoy era centrista, con Pablo Casado se hizo derechista, tras su derrota en las legislativas de abril recul\u00f3 de nuevo hacia la moderaci\u00f3n y ahora, para mantenerse en pie conservando las autonom\u00edas de Murcia y Madrid y el Ayuntamiento de la capital, se escora m\u00e1s a\u00fan a la derecha y se echa en brazos de Vox. Hasta este \u00faltimo viraje, los populares representaban una opci\u00f3n desideologizada, como tantas otras, pero instalada en la centralidad pol\u00edtica y social. Muchos de sus votantes, afiliados y no afiliados, se consideran sinceramente progresistas en la defensa de derechos que no quieren ver revertidos, de los que el aborto es solo un ejemplo y la cobertura sanitaria universal -inmigrantes irregulares, incluidos-, otro. Estas y otras caracter\u00edsticas hac\u00edan del PP un partido liberal y moderno, merecedor del respeto social. Tal vez haya militantes que hoy se preguntan, de buena fe, si vale la pena cambiar el alma por la p\u00farpura, la esencia por la moqueta y el inter\u00e9s de la Regi\u00f3n por el empe\u00f1o partidario.<\/p>\n<p>Es verdad que, para el com\u00fan de los murcianos, lo que cuenta es que tendremos gobierno. Al final -muy al final-, PP y Cs han aceptado la \u00faltima propuesta program\u00e1tica de Vox, que rebaja sus demandas iniciales notablemente, porque tampoco la organizaci\u00f3n de Santiago Abascal es gran\u00edtica y ha sucumbido tanto a las presiones sociales como a las discrepancias internas en su grupo parlamentario, desde donde se traslad\u00f3 d\u00edas pasados a Madrid una cierta desaz\u00f3n por el ritmo cansino de la negociaci\u00f3n. No ten\u00eda sentido que, dos meses despu\u00e9s de los comicios, se mantuviera bloqueada la investidura de L\u00f3pez Miras por la doble exigencia de prevenir el \u00abadoctrinamiento pol\u00edtico\u00bb en las aulas y revisar la ley regional de LGTBI, cuando el principal problema educativo de Murcia es, seg\u00fan el diagn\u00f3stico de general aceptaci\u00f3n, la tasa de fracaso escolar, que nada tiene que ver con las charlas de orientaci\u00f3n sexual ni con la inmersi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica que el nacionalismo utiliza para manipular a los cr\u00edos en Catalu\u00f1a desde la m\u00e1s tierna infancia. En cuanto a la ley LGTBI, puede que naciera viciada, pues su tramitaci\u00f3n como proposici\u00f3n no de ley (impulsada por el PP, bajo el mando de Pedro Antonio S\u00e1nchez) la libr\u00f3 de ser dictaminada por el Consejo Jur\u00eddico y alguna tacha podr\u00eda encontr\u00e1rsele si especialistas en Derecho la revisaran. Pero su vigencia tampoco representa un problema social ni su promulgaci\u00f3n fue contestada, salvo por grupos minoritarios. Al contrario, significa un avance social del que mucha gente est\u00e1 orgullosa, y una herramienta \u00fatil contra la discriminaci\u00f3n de las personas encuadradas en estos colectivos.<\/p>\n<p>Ninguna necesidad ten\u00edan PP y Ciudadanos de plegarse a las exigencias de Vox, ni de suscribir, como hacen al validar el documento del partido radical, que los 20.000 profesores no universitarios de la Regi\u00f3n deben considerarse sospechosos de \u00abadoctrinamiento pol\u00edtico en las aulas\u00bb. Dan por bueno tambi\u00e9n que se denomine \u00abviolencia intrafamiliar\u00bb a la violencia machista, que en Espa\u00f1a se ha cobrado ya m\u00e1s de mil v\u00edctimas -lo que significa mil asesinos- desde que se registran los casos. PP y Ciudadanos se comprometen tambi\u00e9n, de la mano de Vox, a ceder a la presi\u00f3n vecinal y buscar otro lugar fuera de la pedan\u00eda murciana de Santa Cruz para acoger a los menores inmigrantes no acompa\u00f1ados (&#8216;menas&#8217;).<\/p>\n<p>Demasiadas concesiones. No en n\u00famero, pero s\u00ed en importancia. Y lo peor, una vez m\u00e1s, est\u00e1 por venir, porque PP y Ciudadanos deber\u00e1n aguantar en coalici\u00f3n los cuatro a\u00f1os de legislatura, acechados de cerca por los cuatro diputados de Vox, que querr\u00e1n cobrarse su &#8216;s\u00ed&#8217; a la investidura cuando haya que aprobar los Presupuestos de la Comunidad Aut\u00f3noma, por ejemplo, o decidan impulsar desde la oposici\u00f3n parlamentaria propuestas que volver\u00e1n a chocar con la esencia supuestamente centrista, liberal y moderna de PP y Ciudadanos. A la vuelta de este viaje al poder, habr\u00e1 que chequear convenientemente en las urnas a los dos partidos para saber si regresan indemnes a la realidad -la que figura en sus programas, a que vendieron en la campa\u00f1a- o se han dejado en la aventura la salud mental, como algunos de los astronautas de la NASA. La identidad ya la han perdido. Ya no son lo que eran.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parec\u00edan dos partidos centrados, liberales y modernos, pero PP y Ciudadanos han empezado a perder su identidad con tal de encaramarse al Gobierno &nbsp; Para algunos de los astronautas de la NASA, el regreso a la Tierra fue m\u00e1s dif\u00edcil que llegar a la Luna. 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