{"id":425,"date":"2016-02-09T17:58:39","date_gmt":"2016-02-09T16:58:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/?p=425"},"modified":"2016-02-09T17:58:39","modified_gmt":"2016-02-09T16:58:39","slug":"el-pasado-islamico-de-murcia-duerme-el-sueno-de-los-justos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/2016\/02\/09\/el-pasado-islamico-de-murcia-duerme-el-sueno-de-los-justos\/","title":{"rendered":"&#8220;El pasado isl\u00e1mico de Murcia duerme el sue\u00f1o de los justos&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>Cinco a\u00f1os despu\u00e9s de que saliera a la luz el &#8216;tesorillo&#8217; de la calle Jaboner\u00edas, el arque\u00f3logo Mario Garc\u00eda Ruiz, que dio con el hallazgo de esas 424 monedas andalus\u00edes, habla en esta entrevista (un extracto de la cual ya adelantamos en &#8216;La Verdad&#8217;), sobre la importa de este descubrimiento para profundizar en el conocimiento del pasado isl\u00e1mico de Murcia. Pero, tambi\u00e9n, del poco aprecio por esa parte de la historia de la capital, de la falta de un museo que re\u00fana todo este patrimonio material e inmaterial y del abandono que a\u00fan pesa como una losa sobre el conjunto palaciego y defensivo de Monteagudo. Sus valientes reflexiones tienen el poder de trasladar al lector a esa Murcia del siglo XI, con sus madrasas, ba\u00f1os y mezquitas. Una ciudad poderosa, en lo econ\u00f3mico y lo cultural, con una elevada calidad de vida.<\/p>\n<p><strong>\u00acUsted est\u00e1 entre los arque\u00f3logos que han descubierto un verdadero tesoro. \u00bfQu\u00e9 sinti\u00f3 en aquel momento? \u00bfSe le pas\u00f3 por la cabeza en alg\u00fan momento vivir un momento as\u00ed?<\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong>\u00acSinceramente yo nunca lo hab\u00eda pensado. La arqueolog\u00eda, a diferencia de lo que se pueda pensar, es una ciencia que cada vez est\u00e1 m\u00e1s especializada, por lo que tu labor sobre el terreno hace que est\u00e9s inmerso en una cuantiosa toma de datos, con los que elaboras continuas estrategias de trabajo e hip\u00f3tesis de interpretaci\u00f3n de los hallazgos que van sucedi\u00e9ndose. Recuerdo que cuando apareci\u00f3 la orcita, con esas finas laminitas de color dorado en su interior, todo se detuvo de inmediato y el coraz\u00f3n se aceler\u00f3 por segundos. Era el momento de frotarse los ojos ante la perplejidad del inusual hallazgo. Pero fue un segundo, pues te das cuenta de que lo que tienes entre manos acarrea una gran responsabilidad. En ese preciso momento, te azota la presi\u00f3n desde el punto de vista cient\u00edfico, ya que el \u201ctesorillo\u201d se encuentra en su contexto arqueol\u00f3gico y puede darte m\u00e1s informaci\u00f3n de la que ya tienes, por lo que el trabajo de excavaci\u00f3n debe ser, si cabe, m\u00e1s exhaustivo. Eso s\u00ed, para m\u00ed, lo m\u00e1s gratificante de la arqueolog\u00eda estriba en que siempre puedes encontrar ese sobresalto ante cualquier fragmento del pasado con el que te tropiezas, por muy nimio que pueda parecer, sin la necesidad explicita de que sea un tesoro.<\/p>\n<p><strong>\u00acTengo entendido que le acompa\u00f1\u00f3 la suerte, porque ya no esperaban hallar nada m\u00e1s en la excavaci\u00f3n de la calle Jaboner\u00edas. \u00bfC\u00f3mo fue el descubrimiento?<\/strong><\/p>\n<p>\u00acComo bien dices, toda una suerte. Nuestra intervenci\u00f3n arqueol\u00f3gica se realiz\u00f3 en dos fases. La primera fue la excavaci\u00f3n propiamente dicha del solar, en el cual dejamos unos m\u00e1rgenes perimetrales de seguridad sin tocar. La segunda fase actu\u00f3 sobre dichos l\u00edmites. Durante nuestra primera intervenci\u00f3n documentamos una vivienda isl\u00e1mica del siglo XI cuyos muros enlucidos presentaban en el z\u00f3calo pintura roja sobre fondo blanco, formando motivos geom\u00e9tricos. Su buen estado de conservaci\u00f3n permiti\u00f3 que fueran extra\u00eddos, pero otros quedaron, presumiblemente, ocultos en los m\u00e1rgenes. La segunda intervenci\u00f3n pretend\u00eda su recuperaci\u00f3n. En dicho trabajo fue cuando apareci\u00f3 la orcita con las monedas. Casualidades del destino, los estucos que quer\u00edamos recuperar no los hallamos, pues el muro que los deb\u00eda atesorar hab\u00eda sido rehecho por una nueva casa del siglo XII. Podemos decir que fuimos a por un enlucido y volvimos con un tesoro.<\/p>\n<p><strong>\u00ac\u00bfEn qu\u00e9 ha ayudado aquel hallazgo a la hora de conocer algo m\u00e1s de la historia de Murcia?<\/strong><\/p>\n<p>\u00acSin lugar a dudas es una pieza m\u00e1s del puzzle sobre la historia de Murcia, que se viene elaborando desde la incipiente historiograf\u00eda de principios del siglo XX hasta la arqueolog\u00eda m\u00e1s cercana que comienza a impulsarse en los a\u00f1os 80. Concretamente, nos ha ayudado a profundizar m\u00e1s, si cabe, en la Murcia del siglo XI, cronolog\u00eda del &#8216;tesorillo&#8217; y de la vivienda donde apareci\u00f3. Nos ha dado mucha informaci\u00f3n, desde el punto de vista general, sobre un momento de la historia de Al-Andalus; convulso ante la disgregaci\u00f3n del Califato en los Primeros Reinos de Taifas, donde la ciudad de Murcia, aunque dependiente de la Taifa de Valencia, discurre de manera aut\u00f3noma en aspectos internos. Es el momento en el que Murcia se postula como una incipiente capital con territorio administrativo bien definido, con un marcado car\u00e1cter pol\u00edtico y poder econ\u00f3mico, que le permite instalarse en los flujos comerciales del Mediterr\u00e1neo Occidental, acompa\u00f1ado del desarrollo de la artesan\u00eda y un florecimiento cultural e intelectual, auspiciado por una corte y una aristocracia que la demanda para competir con los otros reinos. Sin lugar a dudas, es en este siglo cuando Murcia sienta las bases para \u00e9pocas venideras, donde Ibn Mardanis tendr\u00e1 la capital de su basto reino y en el siglo XIII IBn Hud aglutinar\u00e1 lo que queda del territorio musulm\u00e1n para frenar a los reinos cristianos.<\/p>\n<p><strong>\u00ac\u00bfC\u00f3mo se imagina que fue aquella Murcia del siglo XI? Ay\u00fadenos a imaginarla.<\/strong><\/p>\n<p>\u00acLos datos con los que contamos son bastante interesantes, tal y como dec\u00eda, fue un momento convulso, pero no siempre fue as\u00ed, un siglo da para mucho, si no f\u00edjese, salvando las distancias, en el siglo XX, que es el que m\u00e1s cercano tenemos. La desaparici\u00f3n del Califato supuso una eclosi\u00f3n de peque\u00f1os reinos que, en los primeros momentos, pugnaron por prevalecer sobre el resto. Pero pasada el ans\u00eda inicial de acaparar territorios y una vez establecidas las fronteras, cada uno trat\u00f3, como mayormente pudo, salvo excepciones, de ir a lo suyo y de establecer sus alianzas.<\/p>\n<p>La ciudad de Murcia sufri\u00f3 una fuerte explosi\u00f3n demogr\u00e1fica. Recordemos que es en este momento cuando se han documentado las primeras viviendas del arrabal de la Arrixaca, auspiciada por la rica huerta que la abastec\u00eda, los talleres artesanales de vidrio y cer\u00e1mica y las incipientes relaciones comerciales que empiezan a establecerse, muy probablemente con el Califato Fatim\u00ed del norte de \u00c1frica, algo que con el Califato cordob\u00e9s era impensable, debido a su conocida enemistad. Este dato, sin duda nos lo aporta el &#8216;tesorillo&#8217; de la calle Jaboner\u00edas. El due\u00f1o de las monedas conform\u00f3 el grueso del mismo en la isla de Sicilia, en este momento regi\u00f3n que pertenec\u00eda al Califato norteafricano, atestiguado por las cecas sicilianas, que son el porcentaje m\u00e1s alto de las 424 monedas halladas. La parcial autonom\u00eda de la ciudad permiti\u00f3 desarrollar una compleja corte que demand\u00f3 poetas, literatos, sabios, cortesanos, junto a una aristocracia y poblaci\u00f3n que empez\u00f3 a dejar su impronta en la ciudad. La construcci\u00f3n de fondas, ba\u00f1os, mezquitas, madrasas, almunias, palacios y grandes residencias, parejo a la mayor extensi\u00f3n del zoco, crecimiento de los cementerios y mejora del sistema de alcantarillado junto a la refortificaci\u00f3n de las murallas, nos hablan de una ciudad con un amplio espectro de desarrollo y calidad de vida.<\/p>\n<div id=\"attachment_427\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"\/microhistorias\/wp-content\/uploads\/sites\/26\/2016\/02\/mario-garcia.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-427\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-427\" title=\"DOCU_VERDAD\" src=\"\/microhistorias\/wp-content\/uploads\/sites\/26\/2016\/02\/mario-garcia.jpg\" alt=\"Mario Garc\u00eda, en la calle Jaboner\u00edas de Murcia, en una foto de archivo. \/ N. 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El mejor ejemplo lo podemos encontrar en que Murcia, de manera general, no cuenta con un museo dedicado a su pasado isl\u00e1mico; no existe. De forma particular e inconexa tiene peque\u00f1os museos, como Santa Clara o el de la Ciudad; centros de interpretaci\u00f3n, como Santa Eulalia o San Juan de Dios, y espacios expositivos p\u00fablicos o privados, como los restos de murallas o algunas viviendas dispersos por la ciudad. Es una autentica pena y verg\u00fcenza que Murcia no pueda contar con un espacio expositivo con superficie suficiente para exponer toda la riqueza material e inmaterial que desde estos \u00faltimos treinta a\u00f1os se viene recogiendo de manera pormenorizada.\u00a0Insisto, el pasado isl\u00e1mico de Murcia duerme el sue\u00f1o de los justos<\/p>\n<p><strong>\u00acD\u00edgame, \u00bfqu\u00e9 har\u00eda usted con el arrabal de San Esteban?<\/strong><\/p>\n<p>\u00acSinceramente, considero que. una soluci\u00f3n intermedia ser\u00eda la opci\u00f3n m\u00e1s favorable para los restos arqueol\u00f3gicos, el entorno, los vecinos de la zona y los murcianos en general. Por tanto, dicha propuesta contemplar\u00eda, por un lado, enterrar parte de los restos y, por otro, musealizar los que se consideraran m\u00e1s interesantes. Una condici\u00f3n &#8216;<em>sine qua non&#8217;<\/em>, antes de taparlos, ser\u00eda terminar la excavaci\u00f3n arqueol\u00f3gica, pues qued\u00f3 inconclusa. Es una oportunidad \u00fanica, que permitir\u00eda saber m\u00e1s sobre el devenir hist\u00f3rico del arrabal. En cuanto a los restos que quedaran visibles, buscar\u00eda soluciones arquitect\u00f3nicas a cota cero de calle, para poder ser vistos desde lo alto, sin olvidar que el gran atractivo estriba tambi\u00e9n en poder bajar a ellos, por lo que propondr\u00eda habilitar accesos a determinadas zonas.<\/p>\n<p><strong>\u00ac\u00bfY con los restos de la muralla isl\u00e1mica que siguen sin ser visitables?<\/strong><\/p>\n<p>Imagino que se refiere a los de Santa Eulalia, en el bajo y s\u00f3tano de un inmueble de reciente construcci\u00f3n. Estos restos tienen m\u00e1s f\u00e1cil soluci\u00f3n que los de San Esteban. El trabajo de intervenci\u00f3n arqueol\u00f3gica, realizado por mi equipo, y el arquitect\u00f3nico, obra del estudio Guerao y L\u00f3pez, han dejado un conjunto arqueol\u00f3gico protegido y expositivo muy interesante. En este sentido, tan solo quedar\u00eda iniciar los trabajos de musealizaci\u00f3n para adecuar la visita a los restos. Esperemos que, m\u00e1s pronto que tarde, el Ayuntamiento de Murcia, propietario del s\u00f3tano y parte del bajo que da a la calle Marengo, inicie dichos trabajos. Ser\u00eda una apuesta clara por ese pasado olvidado del que ya hemos hablado; me consta que est\u00e1n tratando de revertirlo.<\/p>\n<p><strong>\u00acTambi\u00e9n el conjunto de Monteagudo sigue a la espera&#8230;\u00bfQu\u00e9 le sugiere ese retraso en la recuperaci\u00f3n de dicho entorno?<\/strong><\/p>\n<p>\u00acSi el municipio de Murcia tiene un claro exponente de su patrimonio, ese es el conjunto o real de Monteagudo. Atesora, junto a la ciudad, todos los elementos que son el origen de lo que hoy d\u00eda es Murcia: La huerta con sus acequias, brazales, regueras, azarbes y cultivos. Los restos arqueol\u00f3gicos pertenecientes a residencias palaciegas que funcionaron como almunias, explotaciones agropecuarias ligadas a la aristocracia. El castillo de Monteagudo, fort\u00edn y granero de la ciudad.\u00a0Todo un complejo arquitect\u00f3nico, patrimonial y paisaj\u00edstico, que podr\u00eda ser recuperado como un parque arqueol\u00f3gico vivo. Una oportunidad \u00fanica que seguimos dejando de lado.<\/p>\n<p><strong>\u00ac\u00bfDeber\u00eda fijarse Murcia en lo que ha hecho Cartagena con su patrimonio?<\/strong><\/p>\n<p>\u00acSin duda alguna, s\u00ed. De hecho, Murcia lo tuvo al alcance de la mano con el extinto consorcio Murcia Cruce de Caminos formado por Ayuntamiento y Comunidad Aut\u00f3noma, modelo que se inspiraba en lo que con el tiempo ha sido el exitoso consorcio Cartagena Puerto de Culturas; pero creo, sinceramente, que se la dej\u00f3 morir. \u00bfLa causa? Considero que fueron varios factores, pero, sin duda, el primordial es que la clase pol\u00edtica de Cartagena si entendi\u00f3 realmente en qu\u00e9 consist\u00eda apostar por poner en valor el patrimonio de su ciudad y arrim\u00f3 mucho el hombro, de ah\u00ed los frutos que ahora recogen. Eso s\u00ed, nunca es tarde, pues Murcia cuenta con un patrimonio muy rico y, sobre todo, exponible. La cultura ligada al turismo es una fuente de ingresos nada desde\u00f1able.<\/p>\n<p><strong>\u00acSea sincero, \u00bfda la arqueolog\u00eda para vivir en estos tiempos?<\/strong><\/p>\n<p>\u00acLa arqueolog\u00eda como profesi\u00f3n liberal, de la que me enorgullezco pertenecer y sigo luchando por seguir apegado a ella de cualquier forma o manera, est\u00e1 en un momento muy dif\u00edcil y desde luego su futuro no parece que vaya a mejorar a corto o medio plazo. Los recortes de la inversi\u00f3n p\u00fablica y el dr\u00e1stico descenso de la obra privada han cortado de ra\u00edz nuestra profesi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00ac\u00bfQu\u00e9 descubrimiento arqueol\u00f3gico le hubiera gustado desvelar al mundo?<\/strong><\/p>\n<p>\u00acDesde que era peque\u00f1o me fascin\u00f3 Egipto y la egiptolog\u00eda; mis padres trabajaban en una distribuidora de libros y muchos ca\u00edan en mis manos: los devoraba. Uno de los temas que m\u00e1s me fascinaba era el descubrimiento de la Piedra Rosetta por Champolion durante la expedici\u00f3n de Napole\u00f3n a Egipto. Me parec\u00eda incre\u00edble que durante siglos hab\u00edan dejado de leerse los jerogl\u00edficos. Egipto estaba lleno de pictogramas sobre piedra, madera, papiro, que nadie entend\u00eda y que gracias a la fortuna o al azahar, en 1799, se dio con la posibilidad de poder volver a leer algo que hab\u00eda escrito alguien hacia miles de a\u00f1os. Con los a\u00f1os me enter\u00e9 que el \u00edbero tambi\u00e9n es un lenguaje que no se entiende. Siempre he deseado saber qu\u00e9 quisieron expresar los \u00cdberos, esos hombres y mujeres,\u00a0que vieron venir a los Fenicios, que comerciaron con los Griegos, que vivieron con los Cartagineses y que lucharon con los Romanos. Mi descubrimiento querr\u00eda que fuera esa Piedra Rosetta, la de aqu\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cinco a\u00f1os despu\u00e9s de que saliera a la luz el &#8216;tesorillo&#8217; de la calle Jaboner\u00edas, el arque\u00f3logo Mario Garc\u00eda Ruiz, que dio con el hallazgo de esas 424 monedas andalus\u00edes, habla en esta entrevista (un extracto de la cual ya adelantamos en &#8216;La Verdad&#8217;), sobre la importa de este descubrimiento para profundizar en el conocimiento [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,16,36,48,49],"tags":[57,97],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/425"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/425\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}