{"id":445,"date":"2016-09-18T20:11:45","date_gmt":"2016-09-18T18:11:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/?p=445"},"modified":"2016-09-18T20:11:45","modified_gmt":"2016-09-18T18:11:45","slug":"algunas-plazas-han-muerto-de-exito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/2016\/09\/18\/algunas-plazas-han-muerto-de-exito\/","title":{"rendered":"&#8220;Algunas plazas han muerto de \u00e9xito&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>Hasta que a principios de los a\u00f1os 70 le encargaron el primer proyecto de calado (el colegio de EGB para las carmelitas del Infante Juan Manuel), al arquitecto Juan Antonio Molina Serrano (Murcia, del barrio del Carmen, 1944) solo le llegaban &#8220;pepitos&#8221;, un t\u00e9rmino que en el argot del gremio hace referencia a peque\u00f1as obras &#8220;en mitad del campo&#8221;. Ahora, casi 45 a\u00f1os despu\u00e9s, aquel edificio docente (que tambi\u00e9n lleva las firmas de P\u00e9rez Albacete y Ruizp\u00e9rez Abizanda) aspira a entrar por la puerta grande en el cat\u00e1logo de referencia del patrimonio moderno, que confecciona la Fundaci\u00f3n Docomomo, por su dise\u00f1o innovador. Ya jubilado, aunque no desvinculado del todo de la arquitectura, Molina Serrano echa la vista atr\u00e1s y se siente satisfecho del resultado de sus trabajos, que a diario pisan miles de murcianos y visitantes.<\/p>\n<div id=\"attachment_447\" style=\"width: 209px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"\/microhistorias\/wp-content\/uploads\/sites\/26\/2016\/09\/juan-antonio-molina-31.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-447\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-447\" title=\"Juan Antonio Molina.\" src=\"\/microhistorias\/wp-content\/uploads\/sites\/26\/2016\/09\/juan-antonio-molina-31.jpg\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/26\/2016\/09\/juan-antonio-molina-31.jpg 3543w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/26\/2016\/09\/juan-antonio-molina-31-200x300.jpg 200w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/26\/2016\/09\/juan-antonio-molina-31-768x1152.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 199px) 100vw, 199px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-447\" class=\"wp-caption-text\">Juan Antonio Molina.<\/p><\/div>\n<p>\u2013\u00bfQu\u00e9 supone para usted que uno de sus primeros edificios figure entre los seleccionados para formar parte del cat\u00e1logo de Docomomo?<br \/>\n\u2013Reconozco que es un halago enorme. Fue el primer encargo de importancia que recib\u00eda, y no era un dise\u00f1o f\u00e1cil. Deb\u00eda ajustarse a las directrices que marcaba la nueva ley de educaci\u00f3n, y no exist\u00edan precedentes. Con la ayuda de un amigo pedagogo tuve que indagar en el libro blanco de la EGB, que romp\u00eda con el modelo tradicional de ense\u00f1anza, antes de ponerme manos a la obra con el proyecto, que, adem\u00e1s, ten\u00eda un presupuesto ajustado. El paso del tiempo ha demostrado la funcionalidad y la flexibilidad de este equipamiento docente que, sin grandes reformas, se ha adaptado a los planes de ense\u00f1anza que han llegado despu\u00e9s.<br \/>\n\u2013\u00bfEst\u00e1 suficientemente valorada y protegida la arquitectura del siglo XX?<br \/>\n\u2013Existe una tendencia que lleva a pensar que todo lo contempor\u00e1neo carece del pedigr\u00ed necesario para su protecci\u00f3n. Todav\u00eda hoy arrastramos una resistencia a catalogar un patrimonio cercano en el tiempo; como si no fuera lo suficientemente vetusto. Sin embargo, se empieza a notar un cambio de mentalidad, una mayor sensibilidad por la arquitectura moderna que debe llevar a su protecci\u00f3n.<br \/>\n\u2013Durante una d\u00e9cada (entre 1988 y 1999) se encarg\u00f3 de varios de los proyectos que cambiaron la imagen urbana de Murcia. \u00bfSe siente satisfecho de aquel trabajo?<br \/>\n\u2013Como usuario, s\u00ed. Mejoramos lo que hab\u00eda sin tocar demasiado y con unos materiales de calidad que han resistido bien. En general, esas actuaciones contribuyeron a tranquilizar los espacios, sacando el tr\u00e1fico y dando m\u00e1s protagonismo al peat\u00f3n. En Santa Isabel, que fue el \u00faltimo proyecto, convertimos un secarral en un lugar amable y verde, con la dificultad de que debajo hay un parking.<br \/>\n\u2013\u00bfTuvo libertad en sus dise\u00f1os o sufri\u00f3 alguna injerencia desde los despachos del Consistorio?<br \/>\n\u2013Trabaj\u00e9 con mucha libertad. M\u00ednimamente me dec\u00edan lo que hab\u00eda que hacer, y la mayor\u00eda eran cuestiones t\u00e9cnicas. Hubo alguna resistencia, por ejemplo, a la hora de peatonalizar calles del centro, como el entorno de San Bartolom\u00e9. Pero entendieron que hab\u00eda que dejar hacer y que lo que se pretend\u00eda era dar soluciones con el objetivo de tranquilizar la ciudad.<br \/>\n\u2013Varios de esos espacios de la capital que usted reform\u00f3 est\u00e1n ahora en el punto de mira de la pol\u00e9mica por la proliferaci\u00f3n de terrazas.<br \/>\n\u2013En esos c\u00e9ntricos espacios p\u00fablicos debe haber terrazas, porque estas son puntos de encuentro y celebraci\u00f3n. Pero la situaci\u00f3n se ha descontrolado. Algunas plazas, las m\u00e1s populares, han muerto de \u00e9xito colonizadas por lo que parecen casetas de feria, que apenas dejan sitio libre. Me consta que existe una preocupaci\u00f3n en el seno del Colegio de Arquitectos. La situaci\u00f3n requiere de un estudio detenido.<br \/>\n\u2013\u00bfQu\u00e9 retos afrontan la arquitectura y el urbanismo? \u00bfHacia d\u00f3nde deben caminar?<br \/>\n\u2013La \u00e9poca de los edificios espectaculares ha pasado, porque ha quedado demostrado que esa arquitectura no es sostenible. Todos quer\u00edamos ser muy originales y, al final, hemos creado unas ciudades ca\u00f3ticas. Ahora vamos hacia una arquitectura tranquila y l\u00f3gica, con edificios de calidad y eficaces. Y, en muchos casos, fij\u00e1ndonos en las construcciones tradicionales, un ejemplo de ahorro de energ\u00eda y aprovechamiento de recursos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hasta que a principios de los a\u00f1os 70 le encargaron el primer proyecto de calado (el colegio de EGB para las carmelitas del Infante Juan Manuel), al arquitecto Juan Antonio Molina Serrano (Murcia, del barrio del Carmen, 1944) solo le llegaban &#8220;pepitos&#8221;, un t\u00e9rmino que en el argot del gremio hace referencia a peque\u00f1as obras [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,12,36],"tags":[58,66,97],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/445"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=445"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/445\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=445"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=445"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/microhistorias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=445"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}