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	<title>La tos del joven Federico. | Música inesperada - Blogs laverdad.es</title>
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	<description>por Carlos Escobar</description>
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		<title>La tos del joven Federico. | Música inesperada - Blogs laverdad.es</title>
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		<pubDate>Mon, 15 Jul 2013 20:37:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Escobar</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Pacientes con ritmo]]></category>

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		<description><![CDATA[  En un blog previo, comento lo distinta que era la vida en la época preantibiótica. La tuberculosis es una de las enfermedades más “románticas” por ser la infección vinculada a existencias llenas de penurias y la especial sensibilidad artítistica de algunos de los grandes poetas y músicos del siglo XIX. Uno de los músicos [&#8230;]]]></description>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><a href="/musicainesperada/wp-content/uploads/sites/23/2013/07/Chopin-TBC.png"><img loading="lazy" class="aligncenter size-medium wp-image-173" title="Chopin TBC" src="/musicainesperada/wp-content/uploads/sites/23/2013/07/Chopin-TBC.png" alt="" width="230" height="300" srcset="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2013/07/Chopin-TBC.png 587w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2013/07/Chopin-TBC-230x300.png 230w" sizes="(max-width: 230px) 100vw, 230px"></a></p>
<p> </p>
<p>En un blog previo, comento lo distinta que era la vida en la época preantibiótica. La tuberculosis es una de las enfermedades más “románticas” por ser la infección vinculada a existencias llenas de penurias y la especial sensibilidad artítistica de algunos de los grandes poetas y músicos del siglo XIX.</p>
<p>Uno de los músicos que se considera víctima de la tuberculosis es <strong>Frédéric Chopin</strong> (1810-1849) y no son pocos los musicólogos que ven reflejada su larga enfermedad en la delicadeza y turbulencia de sus composiciones.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>Sin embargo, tras consultar los trabajos de los doctores <strong>Kubba y Young</strong> publicados en 1998 en la revista <strong><em>Chest</em></strong> y la revisión del doctor <strong>Sartin</strong> en la edición de 2010 de <strong><em>Clinical Medicine &amp; Research</em></strong>, no está tan claro de <strong>Chopin</strong> padeciese dicha enfermedad.</p>
<p>Si repasamos los antecedentes familiares de <strong>Chopin</strong>, sólo llama la atención la muerte a los 14 años de su hermana<strong> Emilia</strong>, tras una hemorragia gastrointestinal masiva. Sus padres y su hermana <strong>Isabella</strong>, fallecen con más de 70 años y su hermana <strong>Ludwika</strong> a los 47.</p>
<p>La tos de <strong>Federico</strong> comienza en la adolescencia y le acompaña durante el resto de su vida.<strong> Chopin</strong> desde siempre refiere dificultad para respirar, intolerancia al esfuerzo, esputos con sangre, palidez y molestias gastrointestinales. Además su patología pulmonar precoz y crónica repercute en su crecimiento, le inflama las articulaciones de las piernas y, probablemente, explica su esterilidad.</p>
<p>En 1837 se traslada con su cariñosa amiga y protectora <strong>George Sand</strong> a la isla de Mallorca. Los lugareños, seguros de que tiene una enfermedad contagiosa e incurable, obligan al alcalde a quemar sus muebles, a desinfectar su casa y a trasladarlos a la <strong><em>Cartuja de Valldemosa</em></strong>. Allí alquilan una celda con piano donde pasan el famoso invierno entre 18238 y 1839 sin mejoría en suestado de salud. Ella comenta en una carta las enormes dificultades de dar con una dieta que evite indigestiones y diarreas al músico.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Ya en París y separado de George Sand, consulta al célebre <strong>doctor Cruvelhier</strong> que le recomienda reposo y solicita la opinión del <strong>doctor Blacke</strong>, un eminente pediatra. Ante esto, <strong>Frédéric</strong> escribe: <em>“Él me ayudará más, ya que en mi hay algo infantil”.</em></p>
<p>El hecho de que <strong>Chopin</strong> no contagia la supuesta tuberculosis a sus íntimos como son George Sand y los hijos de ésta y que la autopsia del doctor Cruveilhier no es concluyente de que padezca esta patología, hace pensar en otras posibles enfermedades.</p>
<p>Según los doctores <strong>Kubba y Young</strong>, los síntomas que padece el compositor orientan a enfermedades como la <strong><em>Fibrosis Quística</em></strong> u otra patología pulmonar hereditaria (<em><strong>déficit de α-1 antitripsina</strong></em>), que encajan con una afección pulmonar junto con síntomas gastrointestinales de larga evolución y además nos explican la que le ocurrió a la joven hermana.</p>
<p><strong>Chopin</strong> fallece a los 39 años en París. Pocos días antes, escribe sobre su temor a ser enterrado vivo y pide que se interprete el <strong><em>Requiem</em></strong> de <strong>Mozart</strong> en su funeral. Entierran su cuerpo en el <strong><em>cementerio de Père Lachais</em></strong>e y su corazón se deposita en la <em><strong>iglesia de la Santa Cruz de Varsovia</strong></em>.</p>
<p>Con tuberculosis o sin ella, este músico aporta tal dosis de sentimiento al Romanticismo que nos cautiva toda la música contenida en sus estudios de piano, preludios, mazurcas, conciertos, sonatas, nocturnos y conciertos, entre otras composiciones.</p>
<p>Les dejo con una grabación del <strong><em>Nocturno nº 9, Op. 32 nº 1.</em></strong></p>
<p>¡Por supuesto, sin ningún golpe de tos!</p>
<p> </p>
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