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	<title>El taller de los sentidos | Música inesperada - Blogs laverdad.es</title>
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	<description>por Carlos Escobar</description>
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		<title>El taller de los sentidos | Música inesperada - Blogs laverdad.es</title>
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		<pubDate>Sun, 04 Sep 2016 18:39:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Escobar</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Artes asociadas]]></category>

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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><a href="/musicainesperada/wp-content/uploads/sites/23/2016/09/thumb_IMG_1409_1024.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-full wp-image-873" title="thumb_IMG_1409_1024" src="/musicainesperada/wp-content/uploads/sites/23/2016/09/thumb_IMG_1409_1024.jpg" alt="" width="1024" height="768" srcset="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2016/09/thumb_IMG_1409_1024.jpg 1024w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2016/09/thumb_IMG_1409_1024-300x225.jpg 300w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2016/09/thumb_IMG_1409_1024-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px"></a></p>
<p>En una de las guardias que hice durante mi formación como otorrinolaringólogo nos visitó un familiar de un compañero de hospital, un joven que trabajaba en una pastelería y que soñaba con tener algún día un taller de chocolate.</p>
<p>Dieciocho años después, leo en <strong><em>La Verdad</em></strong> que <strong>Andrés Mármol Martínez</strong>, pastelero de la <strong><em>Confitería La Gloria</em></strong> de El Palmar, había ganado el concurso <em><strong>Tarta Infanta Leonor 2006</strong></em> organizado por la Asociación de Pasteleros de Madrid. La noticia fue una revolución nacional, pero mi llamada para felicitar a Andrés estaba todavía más justificada por haber logrado ser un maestro chocolatero con taller propio.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>La trayectoria de este artesano del chocolate murciano nacido en la zona de Belén es un ejemplo de determinación, dedicación y esfuerzo refrendados en distintos galardones entre los que destaca el premio a la mejor tarta de España del <em><strong>World Chocolate Master</strong></em> por su Tarta Naran-choc, premio a la mejor pieza artística arquitectónica 2013 del World Chocolate, premio al mejor pastel de Carne de Murcia 2016 y dos Premios Mercurio de la Cámara de Comercio de Murcia, entre otros. He tenido el privilegio y la suerte de ver trabajar a <strong>Andrés Mármol</strong> en su taller de chocolate y conversar, entre los aromas que generan las máquinas de chocolate, sobre este milagro tan perfectamente explicable.</p>
<p>La pasión por el chocolate de <strong>Andrés</strong> surge a finales de los años ochenta, cuando refiere los primeros síntomas artísticos al conocer a <strong>Fidel Rico</strong>, pastelero de la localidad alicantina de Ibi que le anima a no tenerle miedo al chocolate: <em><span style="color: #333399;">“Todo empezó el día que conseguí temperar el chocolate y dominar el tratamiento para su cristalización. Una vez logrado el fraguar el chocolate y que éste se pusiera duro, el límite para trabajarlo ya sólo depende de tu propia imaginación.” </span></em></p>
<p>Para <strong>Andrés</strong>, pensar una pieza de chocolate depende mucho del entorno donde vive, de lo que ve, de lo que toca y del día a día en general: <em><span style="color: #333399;">“Una vez que la tengo en la cabeza, dibujo un esquema de la pieza, la llevo a la escala que quiero y la fabrico en chocolate contando con la ley de la gravedad”.</span></em></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>El padre de <strong>Andrés Mármol</strong> era maestro de obra del Convento de las Carmelitas y del Seminario situados en la zona del Santuario de la Fuensanta, entre otros edificios del Obispado: <em><span style="color: #333399;">“A mi padre le gustaba mucho todo lo antiguo y me transmitió la seriedad, el orden, la constancia y la organización en el trabajo. Este vínculo lo he vuelto a descubrir colaborando con la arquitecta Pepa Díaz Calvo, con la que fabricamos una réplica en chocolate de un castillete de Mazarrón, a partir de piezas que corté y armé siguiendo los planos de las secciones”.</span></em></p>
<p>El producto más musical que confecciona <strong>Mármol</strong> es el <strong><em>Turrón de músico</em></strong>, del que nos cuenta que es un dulce muy antiguo compuesto de frutos secos, frutas glaseadas y chocolate, dispuestos como las notas musicales de una partitura: <span style="color: #333399;"><em>“Lo que empleo para elaborarlo es almendra marcona de Cartagena caramelizada y chocolate puro”.</em></span></p>
<p><strong>Andrés</strong> es un enamorado del <em><strong>Adagio en sol menor</strong></em> de <strong>Tomaso Albinoni</strong> y disfruta con la música del cuarteto vocal <strong>Il divo</strong>. Le he pedido consejo para degustar chocolate escuchando una sinfonía del periodo clásico: <em><span style="color: #333399;">“El chocolate negro debe ser de calidad y con un 70% de pureza. Es muy importante que se consuma con tranquilidad y a la temperatura adecuada, que es de 17-19º. Si se quiere acompañar de una bebida me decantaría por un vino dulce de Bodegas Alceño de Jumilla a esa misma temperatura ya que no le roba protagonismo al chocolate. Combinar el chocolate con bebidas más frías como el cava o más calientes como el té van bien, pero modifican la manera con la que paladeamos el chocolate.”</span></em></p>
<p>Para cada uno de los movimientos de una sinfonía clásica, este pastelero tiene claro cuál es el bombón más idóneo: <span style="color: #333399;"><em>“Para el Allegro un bombón con brandy Constitución, para el Adagio un bombón de té, para el carácter rítmico y juguetón del Scherzo recomiendo los chasquidos de un bombón con Peta Zeta y para un Allegro Finale un bombón con licor Grand Marnier”.</em></span></p>
<p><strong>Andrés Mármol</strong> ha fabricado un ingente número de objetos en chocolate, desde una máquina de escribir hasta el puente de hierro de Murcia o la Torre Eiffel de París. Entre los instrumentos musicales que han salido de su taller hay un violonchelo, un piano y una guitarra eléctrica: <span style="color: #333399;"><em>“Me gustaría fabricar un gran órgano con sus tubos, mecanismos y teclado. Aunque por la dificultad que conlleva, construir un saxofón de chocolate es todo un reto. Tiene un cuerpo con curvas y una sección que va cambiando de diámetro, además de todas las llaves que contiene”.</em></span></p>
<p>Para este artesano que moldea al año más de tres toneladas de chocolate, lo más importante cuando has creado una obra de chocolate es <span style="color: #333399;"><em>“transmitir el por qué de las cosas. Para mí es donde está el sentido de lo que hago. Siempre me planteo un objeto en una disposición o colocación distinta a la suya y tratar de lograr la estabilidad como si la buscara con una plomada”. </em></span>Como ven, de nuevo surge el vínculo con la profesión de su padre.</p>
<p>Este post va dedicado a todos los maestros artesanos que dedican su vida a hacer realidad los sueños de los que hemos imaginado alguna vez que nos hemos quedado encerrados toda una noche en una pastelería.</p>
<p> </p>
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