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	<title>Música inesperadaSiempre Wagner &#8211; Música inesperada</title>
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	<description>por Carlos Escobar</description>
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		<title>La mirada cromática (y V)</title>
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		<pubDate>Sun, 08 Sep 2019 12:35:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Escobar</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Siempre Wagner]]></category>
		<category><![CDATA[Sosteniendo bemoles]]></category>

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		<description><![CDATA[Las historias de amor cobran intensidad al amparo de la noche porque la oscuridad nos protege de lo cotidiano, del linaje, del destino, de la moralidad y del entorno social. Para Tristán e Isolda, el crepúsculo es el único marco posible para el añorado encuentro amoroso. Pero esta anhelada unión eterna entre los amantes se ve continuamente [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Las historias de amor cobran intensidad al amparo de la noche porque la oscuridad nos protege de lo cotidiano, del linaje, del destino, de la moralidad y del entorno social. Para Tristán e Isolda, el crepúsculo es el único marco posible para el añorado encuentro amoroso. Pero esta anhelada unión eterna entre los amantes se ve continuamente amenazada por el ritmo circadiano que, de manera inevitable, hace que el día siga a la noche y que la luz los devuelva al mundo real.</p>
<p>La música de <strong><em>Liebestod</em></strong> con la que termina el drama <em><strong>Tristán e Isolda</strong></em> es tan impresionante como la del preludio que ya hemos comentado. Además de las versiones originales para ópera (con soprano) y para orquesta (sin canto) escritas por <strong>Wagner</strong>, existe la genial transcripción del <em><strong>Liebestod</strong></em> de <strong>Franz Liszt</strong>, suegro del compositor, que analizaremos con la ayuda del pianista internacional <strong>Ruben Micieli</strong>.</p>
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<p><strong>Ruben</strong> conoce muy bien la partitura de una obra que enriquece con su talento y creatividad. Por ello, es un privilegio hablar con él del <em><strong>Liebestod</strong></em>: <em>“Los primeros cuatro compases de la pieza representan la muerte de Tristán y el primer acorde es precisamente el de este personaje </em><em>[0:06]. </em><em>Podríamos decir que son una introducción a la escena en la que Isolda encuentra muerto a Tristán”.</em></p>
<p>A continuación aparece en <em>pianissimo</em> la misma melodía del fragmento <em>“So starben wir, um engetrennt”</em> (<em>“Así moriríamos para estar más unidos”</em>) perteneciente a la parte final del segundo acto de la ópera, compuesto en la tonalidad La bemol mayor, que representa a la noche y a la muerte. Estas notas constituyen el célebre leitmotiv <em><strong>Muerte de amor </strong></em>[0:29] siempre reconocible al oído aunque sufra cambios a lo largo de la partitura: <em>”Precisamente Wagner se caracteriza por emplear un tema y modularlo constantemente creando la melodía infinita. Además, el registro de este leitmotiv va aumentando gradualmente hasta llegar a un enorme crescendo rossiniano que termina alcanzando el clímax”.<span class="Apple-converted-space"> </span></em></p>
<p>Después del <em>crescendo</em> hay una parte muy interesante en la que el piano imita el sonido del arpa creando ondulaciones de pasión [3:40]. Sobre este aspecto, <strong>Micieli</strong> opina que: <em>“Este gran arpeggione es uno de mis momentos favoritos porque el corazón arde en un fuego de amor”.</em></p>
<p>Otro leitmotiv clave en el <strong>Liebestod</strong> es el <strong><em>Éxtasis de amor</em></strong> que aparece por primera vez en [2:15-2:20] y luego en [2:27-2:32; 2:40-2:45 y 2:54-2:59.]. Es una sección que fascina a <strong>Micieli</strong> por la manera en la que <strong>Wagner</strong> entrelaza las voces y crea una polifonía maravillosa para el pianista: <em>“Hay que destacar la habilidad de Liszt para transcribir una pieza tan compleja”.</em></p>
<p>El tercero de los leitmotiv importantes es <em><strong>Pasión fatal</strong></em> en el que <strong>Wagner</strong> logra un golpe de efecto con el acompañamiento. Ya les hablé de esto en un post del verano de 2013 titulado <em><strong>Arritmias intencionadas</strong></em> (Ver: <a href="https://blogs.laverdad.es/musicainesperada/2013/08/24/arritmias-intencionadas/">https://blogs.laverdad.es/musicainesperada/2013/08/24/arritmias-intencionadas/</a>). Es fantástica la intención con la que <strong>Wagner</strong> inserta de forma irregular los tresillos para agitar el corazón del oyente y con la que posteriormente detiene el latido con una ligadura hasta la primera nota del siguiente compás [4:42-5:34]. <em><strong>Ruben Micieli</strong></em> suscribe esta percepción: <em>“Wagner realmente es un maestro en esto y sabe perfectamente como representar el concepto de la pasión fatal como un tipo de amor tan intenso capaz de volvernos locos. Así, en pocos segundos acelera y ralentiza nuestros corazones. En mi opinión, lo que hace que esta parte sea tan impresionante es el contraste dinámico entre forte y piano subito.”</em></p>
<p><a href="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2013/08/TRISTAN-ISOLDA1.jpg"><img loading="lazy" class="alignright size-full wp-image-191" src="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2013/08/TRISTAN-ISOLDA1.jpg" alt="TRISTAN ISOLDA" width="1380" height="476" srcset="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2013/08/TRISTAN-ISOLDA1.jpg 1380w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2013/08/TRISTAN-ISOLDA1-300x103.jpg 300w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2013/08/TRISTAN-ISOLDA1-768x265.jpg 768w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2013/08/TRISTAN-ISOLDA1-1024x353.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1380px) 100vw, 1380px" /></a></p>
<p><em><strong>Ruben Micieli</strong></em> opina que el concepto de sueño de amor tan idealizado y transfigurado que propone <strong>Wagner</strong>, solo puede alcanzarse con la muerte. Con su poder de encantamiento, la pasión fatal se apropia del intelecto y llegar a provocar un estado de deliro en las personas: <em>“Cuando interpreto este fragmento, pienso en ese vacío que te deja sin aliento y trato de polarizar la dinámica tanto como me sea posible</em></p>
<p>El <em>crescendo </em>[5:35-5:54] es uno de los momentos con más poder emocional para <strong>Ruben</strong>: <em>“Representa<span class="Apple-converted-space">  </span>la progresiva agitación de Isolda hasta alcanzar una suerte de éxtasis donde la intensa perturbación mental la llevará a la muerte para alcanzar la paz y la serenidad”.</em></p>
<p>El final del <em><strong>Liebestod</strong></em> tiene gran trascendencia merced al <em>diminuendo</em> hacia <em>dolcissimo</em> que figura en la partitura [6:02]: <em>“Para mí representa el momento de la muerte de Isolda donde Wagner nos remite al acorde de Tristán. Morir por amor es el gesto más grande que se puede hacer por la persona amada. Isolda no contempla una vida sin Tristán y lo sigue a la muerte para estar en paz junto a él. En los últimos cinco compases la música experimenta una maravillosa disminución que refleja la lenta extinción de Isolda y sus ultimas respiraciones jadeantes antes de morir”.</em></p>
<p>Ya hemos dicho que la música de <em><strong>Tristán e Isolda</strong></em> fue audaz en su tiempo por el cromatismo y los cambios de tonalidad. Desde que escuchamos el <strong><em>acorde de Tristán</em></strong> al principio de la ópera, <strong>Wagner</strong> nos deja en un estado permanente de inestabilidad e inseguridad. Tras cuatro horas de ópera y haber recorrido el espectro armónico, por fin llegamos al territorio conocido que representa la tonalidad Si mayor con la que termina la obra. Pero antes del final, el compositor nos devuelve a la calma con un <em><strong>acorde de Tristán</strong></em> en Mi menor [7:16], para que, por fin, podamos reclinarnos tranquilos en el sofá de casa.</p>
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		<title>La mirada cromática (IV)</title>
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		<pubDate>Fri, 23 Aug 2019 06:56:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Escobar</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Melodías escondidas]]></category>
		<category><![CDATA[Siempre Wagner]]></category>
		<category><![CDATA[Sosteniendo bemoles]]></category>

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		<description><![CDATA[Tristán e Isolda es una ópera infinita. Para entender la esencia de este drama musical, como afirma Kurt Pahlen hay que asimilar los conceptos de añorar y morir, con la complejidad y ambigüedad que conllevan: “La añoranza es infinitamente más que el deseo ordinario que se extingue al ser satisfecho y el morir, infinitamente más [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>Tristán e Isolda</strong></em> es una ópera infinita. Para entender la esencia de este drama musical, como afirma <strong>Kurt Pahlen</strong> hay que asimilar los conceptos de<em> añorar</em> y <em>morir</em>, con la complejidad y ambigüedad que conllevan: <em>“La añoranza es infinitamente más que el deseo ordinario que se extingue al ser satisfecho y el morir, infinitamente más que el final del vivir, por así decir. La añoranza es la expresión más profunda del amor; morir, la suprema elevación de la unión”</em> (<em><strong>Tristán e Isolda</strong></em>, La ópera en el mundo, Vergara ed.).</p>
<p>Las primeras miradas que intercambian sin mediar palabra Tristán e Isolda es el detonante del amor que brota en sus corazones, pero a partir de este momento cada uno va seguir su camino. Años después, el leal vasallo pide la mano de Isolda para su tío y amigo, el rey Marke, ocultando sus sentimientos de amor hacia ella. Cuando embarca con la princesa irlandesa y se dirigen al reino de Marke, Tristán evita a la joven durante el trayecyo, la cual se siente traicionada, humillada e impotente ante su inevitable destino. Ella ama a Tristán desde el primer encuentro, tanto, que a pesar de reconocerlo como enemigo, le perdona la vida en su estado de indefensa convalecencia.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Isolda viaja en su camarote acompañada de Brangania, su fiel confidente, que custodia un cofre con brebajes (filtros) mágicos. Instantes antes de arribar al puerto, Isolda hace llamar a Tristán para darle a beber la pócima de la muerte y vengarse del que considera un traidor cruel, hipócrita y cobarde, por ir a buscarla para entregarla a otro hombre. Brangania, aterrorizada, desobedece a Isolda y sustituye el filtro de muerte por el del amor, que llevaba en el cofre por si era preciso despertar la pasión de un rey que se casaba por razones políticas.</p>
<p>La mirada inoportuna que intercambian Tristán e Isolda les revela que están hechos el uno para el otro, pero la realidad es que viven en mundos separados donde el poder, la fama, la lealtad, la amistad, el odio, la desdicha y el honor, se interpone entre ellos. Son enemigos que se aman desde la primera vez que se ven, pero como no se han hablado nunca, desconocen los sentimientos del otro. El viaje en barco resulta ser un martirio para dos amantes por el profundo dolor que los invade por separado. Así, Tristán acude al camarote de Isolda y bebe el brebaje de muerte sin titubear. Isolda le arrebata con brusquedad la copa para envenenarse también.</p>
<p>Pero la copa contiene filtro de amor de modo que los protagonistas no mueren. De repente, se libera la pasión contenida y los amantes se precipitan en un deseo sin descanso y cargado de sensualidad. El contraste entre los dos brebajes, el de amor y el de muerte, queda reflejado en la música que <strong>Wagner</strong> escribe en el preludio de <em><strong>Tristán e Isolda</strong></em>. En el video adjunto de la grabación en Japón de la <em><strong>Filarmónica de Viena</strong></em> dirigida por <strong>Christian Thielemann</strong>, los violonchelos inician un <em>leitmotiv</em> cromático y ascendente denominado <strong><em>filtro de amor</em></strong> (3:44), dos compases después de finalizar el <strong><em>motivo de la mirada</em></strong> que ya comentamos en la publicación anterior. Inmediatamente le sigue el breve <strong><em>motivo del filtro de muerte</em></strong> (4:04) a cargo de los fagotes, contrabajos y clarinete bajo, que le confieren un característico tono sombrío por el carácter descendente e <em>in crescendo</em> de la última nota. El <strong><em>motivo del <strong>f</strong>iltro de la muerte</em></strong> reaparece en 4:21. Intercalados entre los motivos de filtro de amor y de muerte, aparecen el <em>leitmotiv</em> de la <strong><em>angustia de Tristán</em></strong> y el <em><strong>del cofre</strong></em>, pero como ocurre con el <strong><em>motivo del clímax amoroso</em></strong>, los comentaremos en otra ocasión.</p>
<p>El acto de bondad de la fiel Brangania repercute en la psique de los amantes, cuya reacción interna describe perfectamente <strong>Wagner</strong> en el <strong><em>motivo del delirio de amor</em></strong> (de 7:16 a 8:04). Este fragmento es muy interesante porque aparecen ondulaciones melódicas en las que se alternan los violines primeros y segundos, con el apoyo de violas y chelos, y que cada vez comienzan en un tono más agudo. Esas ondas de pasión sin apenas respiro son muy apropiadas para reflejar los latidos de los amantes, pero como <strong>Wagner</strong> quiere llevarnos al límite, propone de nuevo el <strong><em>motivo de la mirada</em></strong> en violines, violas y chelos que retoman los instrumentos de viento madera al tiempo que la cuerda dibuja variaciones del mismo en escalas ascendentes que alcanzan hasta 3 veces la nota La bemol aguda en los violines (8:32, 8:36 y 8:42), lo que resulta hiriente e incluso doloroso para los que empatizamos con los amantes.</p>
<p>Los <strong><em>motivos de la mirada</em></strong> y el <strong><em>delirio de amor</em></strong> aparecen íntimamente unidos porque cuando los ojos del Tristán herido suplican la compasión de Isolda, despiertan en ambos una pasión latente que el filtro de amor desbloquea y lleva a la pareja a una existencia conflictiva en permanente anhelo.</p>
<p>El preludio finaliza con doce compases absolutamente impactantes (10:32). Aparece un redoble de timbal en <em>piano</em> en el que el corno inglés repite la primera frase de los chelos en el preludio acentuada con el<span class="Apple-converted-space"> </span><strong><em>acorde de Tristán</em></strong> y la respuesta de oboe. Todavía más en <em>piano</em>, repite la frase el clarinete bajo con respuesta del clarinete en La, para concluir con la melodía lenta de los violonchelos y contrabajos que nos prepara para la inmensidad del <strong><em>Liebestod</em></strong>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>….continuará….</em></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>La mirada cromática (III)</title>
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		<pubDate>Sun, 18 Aug 2019 20:25:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Escobar</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Impresiones acústicas]]></category>
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		<category><![CDATA[Siempre Wagner]]></category>

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		<description><![CDATA[No debería emplearse el número singular para hablar de la mirada. Al menos, para la misteriosa e inoportuna mirada que intercambian por primera vez Tristán e Isolda. Tampoco tendríamos que emplear palabras al describir el intercambio de excitación, expectativas y añoranza entre los dos amantes. Richard Wagner lo hizo con la música  del motivo de la mirada, uno [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2019/08/Captura-de-pantalla-2019-08-12-a-las-12.42.51.png"><img loading="lazy" class="alignright size-full wp-image-1581" src="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2019/08/Captura-de-pantalla-2019-08-12-a-las-12.42.51.png" alt="captura-de-pantalla-2019-08-12-a-las-12-42-51" width="866" height="504" srcset="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2019/08/Captura-de-pantalla-2019-08-12-a-las-12.42.51.png 866w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2019/08/Captura-de-pantalla-2019-08-12-a-las-12.42.51-300x175.png 300w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2019/08/Captura-de-pantalla-2019-08-12-a-las-12.42.51-768x447.png 768w" sizes="(max-width: 866px) 100vw, 866px" /></a></p>
<p>No debería emplearse el número singular para hablar de la mirada. Al menos, para la misteriosa<span class="Apple-converted-space"> </span>e inoportuna mirada que intercambian por primera vez Tristán e Isolda. Tampoco tendríamos que<span class="Apple-converted-space"> </span>emplear palabras al describir el intercambio de excitación, expectativas y añoranza entre los dos amantes. <strong>Richard Wagner</strong> lo hizo con la música  del <strong><em>motivo de la mirada</em></strong>, uno de los fragmentos más importantes de la ópera y del preludio que hoy retomamos.</p>
<p>¿Cómo <strong>Wagner</strong> puede expresar con música la esencia de las miradas de Tristán e Isolda? Sin duda, la clave está en el cromatismo tal y como afirma <strong>Barenboim</strong> en sus <strong><em>Diálogos sobre música y teatro</em></strong> con <strong>Patrice Chéreau</strong>. Para él, cromatismo significa disonancia, inestabilidad, ambigüedad o búsqueda. Esto se explica en música con un ingenioso símil: Cuando escuchamos una pieza orquestal con una tonalidad establecida, aunque no seamos músicos, podemos decir que nos sentimos tan confiados como el que está sentado en el sofá de casa o saboreando una comida agradable. Si la obra modula a otra tonalidad, esto nos saca de nuestra zona de confort y nos sentimos como en un paraje desconocido o probando una comida exótica extraña a nuestro paladar. El cromatismo es el grado extremo de desorden armónico y permite al compositor dejarnos en ascuas en momentos de tensión interna sin solucionar, lo que es característico en este preludio operístico.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Puede que no exista un momento vital tan agitado para nuestro cerebro como cuando nos enamoramos. Y paradójicamente, es un instante donde no necesitamos la ayuda de ningún psiquiatra para resolver nuestro conflicto interior. <strong>Wagner</strong> sabía esto y además conocía perfectamente la mente del ser humano. Él mismo estaba viviendo una intensa aventura amorosa extramarital con Mathilde Wessendok, con todos problemas que conllevaba el asunto.</p>
<p>Desde la primera vez que se miran Tristán e Isolda surge el amor entre ellos. Ese encuentro es muy inoportuno porque Tristán, guerrero enemigo de Isolda, se encuentra gravemente herido tras un combate en el que ha dado muerte al prometido de la princesa irlandesa. Conocedor de las dotes curativas de la bella joven, se traslada a su país ocultando su identidad. Ella lo sana con sus mágicas artes, pero finalmente reconoce una muesca en su espada que coincide con el fragmento metálico hallado en la herida de su prometido. Por ello se dispone a matar al todavía moribundo guerrero en el instante que percibe que: <em>“Desde su lecho el herido no miraba el desnudo acero en mi mano, me miraba a los ojos”.</em> Sin que en ningún momento los dos personajes se dijeran nada, la princesa baja el arma y Tristán retorna a su patria.</p>
<p>Hoy les propongo un vídeo del <em><strong>Preludio de Tristán e Isolda</strong></em> dirigido por <strong>Leonard Bernstein</strong>. Como conocen muy bien el principio, ya saben cómo <strong>Wagner</strong> nos inquieta con el <strong><em>acorde de Tristán</em></strong> y otras ideas musicales sin resolver armónicamente. Entre 2:28 y 2:49 irrumpe el <strong><em>motivo de la mirada</em></strong>, el primer fragmento melódico y cargado del cromatismo que refleja la agitación de unos amantes que, desde ese instante, de forma explícita o reprimida, se añorarán irremediablemente. El <strong><em>motivo de la mirada</em></strong> reaparece con ligeras modificaciones en las maderas y en la primera trompa (4:12), en las cuerdas (5:08), de nuevo en las maderas (5:15) y en los violines, chelos, maderas y trompa (6:33), entre otros.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Estoy seguro que encontrarán más compases del preludio en los que se verán conmovidos por esta eterna mirada.</p>
<p>… continuará …</p>
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		<title>Sentimiento pilgrim</title>
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		<pubDate>Wed, 11 Jul 2018 21:57:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Escobar</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Impresiones acústicas]]></category>
		<category><![CDATA[Siempre Wagner]]></category>

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		<description><![CDATA[Hasta la semana pasada, a lo largo de mi existencia no había realizado peregrinación alguna. Hace unos seis meses decidí enrolarme en una carrera ciclista singular que me llevaría desde Madrid a Santiago de Compostela a lo largo de 650 kilómetros, toda una aventura considerando mi mínima experiencia encima de una bicicleta. La GAES Pilgrim [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hasta la semana pasada, a lo largo de mi existencia no había realizado peregrinación alguna. Hace unos seis meses decidí enrolarme en una carrera ciclista singular que me llevaría desde Madrid a Santiago de Compostela a lo largo de 650 kilómetros, toda una aventura considerando mi mínima experiencia encima de una bicicleta.</p>
<p>La <em><strong>GAES Pilgrim Race</strong></em> ha resultado una aventura increible de siete días de duración en la que he convivido con personas de diferentes trayectorias vitales procedentes de distintas partes del mundo. He pedaleado y compartido campamento, comida y habituallamientos con hombres y mujeres que hemos tenido una suerte desigual en la vida pero cuya determinación y esfuerzo nos ha puesto a todos en el mismo plano físico y emocional. He aprendido mucho de esta feliz andadura donde tanto me han ayudado y en la que he tratado de corresponder parcialmente a tanta gratitud.</p>
<p>A lo largo de esta peregrinación ciclista a Santiago de Compostela se han producido caídas y enfermedades que han impedido que algunos llegasen físicamente a la Plaza del Obradoiro, aunque creo que en ese momento mágico las almas de todos los que tomamos la salida estaban presentes en la meta.</p>
<p>En la última etapa las colinas que rodean la localidad de Chantada amanecieron inundadas de una espesa niebla que pudimos sobrepasar a medida que ascendíamos. Era tal la belleza del paisaje que en ese momento resonó en mi interior el emotivo coro de los peregrinos de la ópera <strong><em>Tannhäuser</em></strong> de <strong>Richard Wagner</strong> y que pueden escuchar en el video adjunto.</p>
<p>Como podrán apreciar, la solemnidad y majestuosidad con la que comienza esta coral alcanza su cénit cuando toma protagonismo la orquesta con el acompañamieto en corcheas de los violines (ver 2:02).</p>
<p>En definitiva se trata de un canto a la esperanza y a la rendeción a través del amor, que podría ser la banda sonora de las vivencias de la peregrinación a Santiago de Compostela, vivencias que perdurarán eternamente para el resto de nuestros días, tal y como expresa la última estrofa de esta bella coral.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe loading="lazy" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/mADk_bqsr6M?feature=oembed" frameborder="0" allow="autoplay; encrypted-media" allowfullscreen></iframe></p>
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		<title>Dimensión sobrenatural</title>
		<link>https://blogs.laverdad.es/musicainesperada/2017/01/15/dimension-sobrenatural/</link>
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		<pubDate>Sat, 14 Jan 2017 23:09:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Escobar</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Siempre Wagner]]></category>

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		<description><![CDATA[La llegada de un foráneo a una comunidad cualquiera siempre tiene un efecto inicial perturbador y es uno de los grandes temas dramáticos de la Humanidad. Richard Wagner en su ópera El holandés errante nos muestra como la llegada de un extraño altera el equilibrio de una tranquila localidad de la costa de Noruega donde [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La llegada de un foráneo a una comunidad cualquiera siempre tiene un efecto inicial perturbador y es uno de los grandes temas dramáticos de la Humanidad. <strong>Richard Wagner</strong> en su ópera <strong><em>El holandés errante</em></strong> nos muestra como la llegada de un extraño altera el equilibrio de una tranquila localidad de la costa de Noruega donde afloran una serie de conflictos latentes. El compositor alemán nos muestra esta particular situación en un mundo un tanto mítico para que entendamos que esta desorganización puede ocurrir en cualquier sociedad.</p>
<p>Con motivo de la versión semiescenificada que la <strong><em>Orquesta de Valencia</em></strong> y el <strong><em>Coro de la Generalita</em><em>t</em></strong> dirigidos por<strong> Yaron Traub</strong> ofrecen este fin de semana en el <em><strong>Palau de la Música</strong></em> de Valencia, vamos a analizar brevemente uno de los fragmentos más célebres de esta partitura en el que precisamente canta el barítono murciano <strong>José Antonio López</strong> en el papel principal.</p>
<p>En el segundo acto de esta ópera, <strong>Wagner</strong> introduce un gran duo de amor con el texto <em>Wie aus der ferne</em> (<em>Desde la lejanía de otros tiempos</em>) con los monólogos de El holandés, un marino condenado a navegar eternamente, y Senta, una lugareña soñadora hastiada de su simple existencia. Los dos personajes quedan absortos desde que se ven en carne y hueso y al cruzar sus miradas se reconocen como el objeto de sus respectivos sueños.</p>
<p>Lo que <strong>Wagner</strong> hace con la música es fantástico. Lleva a los dos personajes desde una situación inicial de distanciamiento hacia el éxtasis derivado de la conexión sobrenatural y todo ello en los límites de la realidad. El holandés y Senta son seres que anhelan en demasía lo que no les corresponde. Senta ha mitificado al personaje de El holandés y éste a su vez busca en ella la salvación al precio que sea necesario. Hay que aclarar que el enigmático capitán del buque fantasma arrastra una maldición por la que debe errar sin destino por los siete mares hasta que encuentre una mujer que le sea fiel hasta la muerte, la única posibilidad que tiene para redimirse.</p>
<p>En el vídeo adjunto pueden disfruten del poder de la naturaleza de estos personajes con este famoso pasaje operístico iniciado con una declamación a media voz típicamente wagneriana que comienza sin acompañamiento orquestal. Es especialmente bello el fragmento en el que Senta canta y El holandés le acompaña con una conmovedora contramelodía (a partir de 4:00). Inmersos en la música de Wagner, estos seres se mantienen embelesados en un sueño que poco a poco acelera sus estados de ánimo.</p>
<p>En definitiva, estamos ante un magnifico ejemplo de insatisfacción y de intentar escapar de la realidad que refleja lo complicada que es la naturaleza de la psique humana.</p>
<p><iframe loading="lazy" src="https://www.youtube.com/embed/bN_61vXzi10" frameborder="0" width="560" height="315"></iframe></p>
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		<title>Gente corriente</title>
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		<pubDate>Fri, 20 Feb 2015 18:26:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Escobar</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Siempre Wagner]]></category>
		<category><![CDATA[¿Cúal es su butaca?]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;Los Maestros Cantores de Nuremberg&#8221; es el título de una ópera de Richard Wagner (1813-1883) considerada como pilar del arte alemán y distinta del resto de su producción por distintos aspectos. En primer lugar, se trata de una comedia que el maestro sitúa en un lugar y momento histórico muy concretos y trata sobre gente [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/musicainesperada/wp-content/uploads/sites/23/2015/02/Maestros-Cantores-copia.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-556" title="Maestros Cantores copia" src="/musicainesperada/wp-content/uploads/sites/23/2015/02/Maestros-Cantores-copia.jpg" alt="" width="800" height="546" srcset="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2015/02/Maestros-Cantores-copia.jpg 800w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2015/02/Maestros-Cantores-copia-300x205.jpg 300w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2015/02/Maestros-Cantores-copia-768x524.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a></p>
<p><span style="font-size: medium;"><strong><em>&#8220;Los Maestros Cantores de Nuremberg&#8221;</em></strong> es el título de una ópera de <strong>Richard Wagner</strong> (1813-1883) considerada como pilar del arte alemán y distinta del resto de su producción por distintos aspectos. </span></p>
<p><span style="font-size: medium;">En primer lugar, se trata de una comedia que el maestro sitúa en un lugar y momento histórico muy concretos y trata sobre gente normal y corriente, a diferencia de otras obras donde aparecen dioses, reyes, gigantes o enanos. Además, los personajes de <strong><em>&#8220;Los Maestros Cantores&#8221;</em></strong> en ningún momento están bajo el efectos de bebidas con poderes especiales ni sufren el influjo de la magia, tan presentes en otros dramas wagnerianos.<br />
</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">La denominada como &#8220;la más alemana de las óperas alemanas&#8221; fue la única que se representó en el <strong><em>Festival de Bayreuth</em></strong> (Alemania) durante la Segunda Guerra Mundial. El hecho de que el régimen nazi basase su ideología social y cultural en esta partitura, forma parte de la leyenda negra con la que está asociada. Sin embargo, <strong>Harry Kupfer</strong> la considera como la obra más utópica y optimista de <strong>Wagner</strong>, ya que muestra como la gente puede vivir democráticamente si existe voluntad en ello.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">El preludio de <strong><em>&#8220;Los Maestros Cantores&#8221;</em></strong> va a ser interpretado el próximo lunes por la <em><strong>Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia</strong></em> y en él, el maestro nos trasporta musicalmente al resto de la obra. En sus compases, e aprecia la perfecta orquestación que imprime <strong>Wagner</strong> a una música que nos habla de la alegría y de los sentimientos humanos.</span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Me apoyaré en la versión de <strong>Christian Thielemann</strong> al frente de la <strong><em>Orquesta Filarmónica de Viena</em></strong> para señalarles los Leitmotiv &#8211; temas asociados a personajes, entidades o conceptos &#8211; que emplea el compositor y que son perfectamente identificables.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size: medium; color: #333399;">0:07 &#8211; Pomposo motivo de los Maestros Cantores en el tutti orquestal.</span></p>
<p><span style="font-size: medium; color: #333399;">1:00 &#8211; Motivo lírico del Amor (instrumentos de madera).</span></p>
<p><span style="font-size: medium; color: #333399;">1:42 &#8211; La sonoridad de los metales en el motivo de la cofradía.</span></p>
<p><span style="font-size: medium; color: #333399;">2:25 &#8211; Motivo de los Maestros Cantores y variaciones.</span></p>
<p><span style="font-size: medium; color: #333399;">3:39 &#8211; Motivo del Amor Lírico en los violines. En 4:00 no se pierdan la bella escala del clarinete.</span></p>
<p><span style="font-size: medium; color: #333399;">4:05 &#8211; Motivos de la juventud y la pasión en los instrumentos de cuerda.</span></p>
<p><span style="font-size: medium; color: #333399;">5:22 &#8211; Motivos de los Maestros Cantores y del Amor Lírico en stacatto de maderas. Recuerda as scherzo de Beethoven.</span></p>
<p><span style="font-size: medium; color: #333399;">8:05 &#8211; Motivos de la Cofradía en los metales.</span></p>
<p><span style="font-size: medium; color: #333399;">9:15 &#8211; Tutti con el motivo de Maestros Cantores</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size: medium;">Espero que escuchando esta música tan bella, comprendan mi debilidad por la densidad con la que envuelve <strong>Richard Wagner</strong> las emociones.</span></p>
<p><span style="color: #808080;"><strong><em><span style="font-size: medium;">Lunes 23 de febrero, 20:30 h. Auditorio Víctor Villegas. Concierto número 500 de Promúsica. Carmina Burana de Orff, Idilio de Sigfrido y Preludio de Los Maestros Cantores de Wagner. Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia. Coros del Conservatorio de Murcia. Berna Perles (soprano), Paolo Ruggiero (barítono), Pedro Pérez (contratenor). Dirección musical: Ángel Martín Matute.</span></em></strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe loading="lazy" src="https://www.youtube.com/embed/uyypHlrZsgg" frameborder="0" width="420" height="315"></iframe></p>
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		<title>La colina verde</title>
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		<pubDate>Tue, 12 Aug 2014 11:31:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Escobar</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Ambientes sonoros]]></category>
		<category><![CDATA[Siempre Wagner]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; Todo amante de la música de Richard Wagner (1813-1883) anhela asistir alguna vez a Bayreuth, la última ciudad donde residió el compositor y donde construyó el famoso Festpielhaus, el teatro que él diseñó para representar sus dramas musicales en las condiciones acústicas y escénicas que consideraba ideales. El edificio, a pesar de algunas modificaciones, [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/musicainesperada/wp-content/uploads/sites/23/2014/08/colina-verde-reducida.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-439" title="colina verde reducida" src="/musicainesperada/wp-content/uploads/sites/23/2014/08/colina-verde-reducida.jpg" alt="" width="512" height="384" srcset="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2014/08/colina-verde-reducida.jpg 512w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2014/08/colina-verde-reducida-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 512px) 100vw, 512px" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size: large;">Todo amante de la música de <strong>Richard Wagner</strong> (1813-1883) anhela asistir alguna vez a Bayreuth, la última ciudad donde residió el compositor y donde construyó el famoso <strong><em>Festpielhaus</em></strong>, el teatro que él diseñó para representar sus dramas musicales en las condiciones acústicas y escénicas que consideraba ideales.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">El edificio, a pesar de algunas modificaciones, conserva sus cualidades arquitectónicas esenciales  desde la apertura al público en 1876 tras cuatro años de construcción. Ese verano <strong>Hans Richter</strong> dirigió la primera representación de <em><strong>&#8220;El Anillo del Nibelungo&#8221;.</strong></em></span></p>
<p><span style="font-size: large;">Este año he sido de los afortunados wagnerianos en asistir al <em><strong>Festival de Bayreuth</strong></em>, tras más de diez años esperando la oportunidad. Llegar a la colina verde es una experiencia social y cultural sin parangón, ya que, cada año, entre el 25 de julio y el 25 de agosto, el evento atrae a grandes personalidades políticas, literarias y artísticas, además de miembros de la <em>“high society”</em> europea.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">Si nos centramos en lo puramente musical, la primera sorpresa que encontramos en el auditorio del <strong><em>Festpielhaus</em></strong> es su parecido a un anfiteatro griego, por la disposición de las columnas a lo largo de los flancos de la sala. El foso de la orquesta está casi totalmente cubierto, de forma que no podemos ver a los músicos por el pequeño espacio por donde la música difunde hacia el público. Esta disposición del foso fue una exigencia de <strong>Wagner</strong> en aras de conseguir una acústica especial, donde el sonido de los metales se propagase de una manera más lógica junto al del resto de los instrumentos. Los músicos, que acuden cada año al <strong><em>Festival de Bayreuth</em></strong> sin recibir compensación económica, se sienten muy cómodos porque pueden tocar vestidos de calle, pero el director musical tiene una exigencia mayor para compensar los planos sonoros y coordinar lo que ocurre en el foso y en la escena donde se mueve el coro y los cantantes.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">Otra exigencia de la acústica del <em><strong>Festpielhaus</strong></em> es que no se puede climatizar la sala. Por un lado, se evita el molesto sonido del aire acondicionado, y por otro, se logra que el sonido difunda de una manera más natural. No es necesario que les confiese que los aficionados a las óperas de <strong>Wagner</strong> preferimos soportar el calor reinante en la sala, a privarnos de la esencia de la música del maestro de Leipzig.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">En otra ocasión les hablaré de mi experiencia personal como oyente en los tres dramas musicales que he escuchado este año en Bayreuth. Actualmente podemos asistir a fantásticas representaciones de las óperas de <strong>Wagner</strong> en España y Europa, pero la magia y el sonido del Festpielhaus es singular.</span></p>
<p><span style="font-size: large;">Baureuth es una ciudad muy especial. El maestro se refirió a ella como “el lugar donde mis delirios encuentran la paz”.</span></p>
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		<title>El helado de Viernes Santo</title>
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		<pubDate>Sat, 14 Jun 2014 09:26:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Escobar</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Personajes sin memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Siempre Wagner]]></category>

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		<description><![CDATA[Muy de mañana y antes de tocar en una representación de ópera, trato de hacer algo de ejercicio trotando por las solitarias calles de la ciudad. Como trompista de la orquesta, necesito mantener mis pulmones en buen estado, al mismo tiempo que la mente despejada con vistas a la intensa tarde de trabajo que me espera. Hoy es [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/musicainesperada/wp-content/uploads/sites/23/2014/06/foto-BOCHUM.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-389" title="foto BOCHUM" src="/musicainesperada/wp-content/uploads/sites/23/2014/06/foto-BOCHUM.jpg" alt="" width="329" height="153" srcset="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2014/06/foto-BOCHUM.jpg 329w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/23/2014/06/foto-BOCHUM-300x140.jpg 300w" sizes="(max-width: 329px) 100vw, 329px" /></a></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman; font-size: medium;">Muy de mañana y antes de tocar en una representación de ópera, trato de hacer algo de ejercicio trotando por las solitarias calles de la ciudad. Como trompista de la orquesta, necesito mantener mis pulmones en buen estado, al mismo tiempo que la mente despejada con vistas a la intensa tarde de trabajo que me espera.</span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman; font-size: medium;">Hoy es un día especial porque es Viernes Santo y tocamos “Parsifal”, la última obra que escribió Richard Wagner en 1883. La semana de ensayos ha sido muy interesante porque el director invitado conoce la obra muy bien y sabe transmitir perfectamente sus ideas con pinceladas de su expresiva mirada y con sus gestos faciales comedidos. Cómo miembro de orquesta, valoro mucho esta complicidad del maestro con nosotros e incluso me atrevería a decir que los músicos nos sentimos como si éste nos dirigiese desde hace años.</span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman; font-size: medium;">Además, aunque desde el foso orquestal no podré verlos, hoy vienen mis padres y mi hermana Elsa a la representación. Hace tiempo que no los veo y estoy deseando que llegue el momento de recogerlos en la estación de ferrocarril. La última vez que estuvimos reunidos fue hace tres meses, con motivo del triste fallecimiento de nuestra querídisima abuela Elisabeth. Seguramente hoy recordaremos la ilusión que ella tenía puesta en la tarde del Viernes Santo, día en el que Elsa y yo nos desplazábamos a su casa en tranvía y allí escuchábamos el tercer acto de Parsifal, saboreando su delicioso helado de nueces. Se sentaba entre nosotros en el sofá y abría la partitura de la ópera de Wagner para señalarnos con detalle todas las entradas de los instrumentos, al tiempo que cantaba con una excelente entonación todas las voces. La abuela ponía tanta emoción en ese instante que, al finalizar el último vinilo, los tres quedábamos ensimismados y en silencio durante minutos, con los ojos llorosos y a punto de vertir en la alfombra la derretida crema de nueces. </span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman; font-size: medium;">Desde que soy músico, cuando toco la música del Encantamiento del Viernes Santo, no puedo evitar esas lágrimas en la oscuridad del foso orquestal. El sonido en pianissimo de mi trompa envuelve con tanta belleza a las melodías del oboe y del tenor, que me convierto en el verdadero protagonista de este fragmento musical. Es un momento donde, de algún modo, siento que puedo guiar el dedo de mi abuela por el dibujo que trazan las notas de la partitura. </span></p>
<p><span style="font-family: Times New Roman; font-size: medium;">Esta tarde, al terminar la representación y cuando los demás músicos hayan abandonado el foso, me quedaré sentado en mi atril, una vez más inmovilizado por la profundidad del mensaje de Wagner.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #993300;">Nota: Este post va dedicado a todas las personas de la Región de Murcia que, desde las butacas de cada auditorio, desde el podium de la dirección musical, desde los atriles, desde el backstage y desde la oficina, forman parte de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
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