{"id":1199,"date":"2018-01-22T23:47:08","date_gmt":"2018-01-22T22:47:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/?p=1199"},"modified":"2018-01-22T23:47:08","modified_gmt":"2018-01-22T22:47:08","slug":"una-fiesta-para-los-oidos-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/2018\/01\/22\/una-fiesta-para-los-oidos-ii\/","title":{"rendered":"Una fiesta para los o\u00eddos (II)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2018\/01\/casitamaiernigg.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-1200\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2018\/01\/casitamaiernigg.jpg\" alt=\"casitamaiernigg\" width=\"400\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2018\/01\/casitamaiernigg.jpg 400w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2018\/01\/casitamaiernigg-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Los siguientes d\u00edas en Maiernigg fueron muy productivos para Gustav. Parec\u00eda que el impulso recibido en las aguas del W\u00f6rthersee conten\u00eda suficiente energ\u00eda para terminar los tres movimientos que completar\u00edan la s\u00e9ptima sinfon\u00eda. La estancia\u00a0en la\u00a0casa de Maiernigg junto a Alma y las ni\u00f1as le daba la necesaria estabilidad emocional para que los\u00a0veranos fuesen productivos. Adem\u00e1s, la casita construida de obra situada en el bosque, tan solo a doscientos metros de la mansi\u00f3n,\u00a0era un magn\u00edfico refugio donde componer en un ambiente tranquilo.<\/p>\n<p>Gustav se levantaba cada d\u00eda a las seis de la ma\u00f1ana y se dirig\u00eda hacia la casita, donde se encontraba el desayuno preparado sobre la mesa. Nadie pod\u00eda molestarle all\u00ed y Alma organizaba todo para que sus deseos se cumplieran a la perfecci\u00f3n. Pobre del que se acercara a esta zona de la finca que estaba ligeramente sobrelevada. El compositor tampoco soportaba cruzarse con nadie de camino a la casita del bosque, lo que supon\u00eda\u00a0un reto y un esfuerzo adicional para Agnes, la cocinera que le llevaba cada ma\u00f1ana el desayuno.<\/p>\n<p>Agnes era una lugare\u00f1a que proced\u00eda de Klagenfurt. Casada desde hace a\u00f1os, no ten\u00eda descendencia, por lo que trabajar en casa de los Mahler viendo crecer a\u00a0Putzy y Gucci la hac\u00eda muy feliz. Ten\u00eda un peque\u00f1o defecto al caminar a ra\u00edz de un accidente en la infancia, pero se desplazaba con el suficiente\u00a0sigilo para contribuir\u00a0al ambiente de paz que tanto valoraban los due\u00f1os de la casa. Agnes no\u00a0hab\u00eda trabajado anteriormente, pero su marido hab\u00eda sido despedido de la casa de los Sch\u00e4fer, donde hab\u00eda cuidado del jard\u00edn en los \u00faltimos\u00a0veinte a\u00f1os. Al parecer, una tarde de mayo, los perros del se\u00f1or Sch\u00e4fer comenzaron a ladrarle de forma compulsiva y esto se repiti\u00f3\u00a0cada vez que se acercaba a la propiedad, lo que generaba gran disconfor a\u00a0la familia y al vecindario. Se trataba de\u00a0una raza de perros muy particular ya que no serv\u00eda ni para compa\u00f1\u00eda ni para proteger la finca, pero ten\u00eda un fino olfato capaz de captar si un\u00a0individuo\u00a0intimaba\u00a0con\u00a0m\u00e1s de una mujer, lo que los enfurec\u00eda sobremanera, para satisfacci\u00f3n de sus due\u00f1os, que pensaban que eran canes que custodiaban con celo el hogar familiar.<\/p>\n<p>Agnes era una excelente cocinera. Su madre era de origen suizo y le hab\u00eda ense\u00f1ado a preparar jugosos platos y excelentes postres. Esa ma\u00f1ana prepar\u00f3 un exquisito pastel de la regi\u00f3n t\u00edpico para el d\u00eda de San Juan, con el que su familia celebraba la llegada del verano. Cuando prepar\u00f3 la bandeja con el desayuno del se\u00f1or Mahler, se dirigi\u00f3 a la casita siguiendo el recorrido tortuoso y alejado del camino para no cruzarse\u00a0con el compositor, lo que era como firmar su\u00a0sentencia de muerte. Los \u00faltimos metros eran los m\u00e1s complicados, ya que no exist\u00eda ning\u00fan sendero y la inclinaci\u00f3n de la pendiente obligaba a Agnes a equilibrar con mucha dificultad los vaivenes que\u00a0su\u00a0cojera transmit\u00eda al contenido de la bandeja.<\/p>\n<p>En ese mismo momento Gustav se dirig\u00eda\u00a0hacia la casita y no pudo evitar sonre\u00edr ante el empe\u00f1o de su empleada en\u00a0conseguir dejar el desayuno\u00a0sin ser vista. \u00a0Avanz\u00f3 con la suficiente lentitud para permitir que Agnes volviese por su secreto\u00a0y a la vez\u00a0peligroso camino.<\/p>\n<p>Cuando entr\u00f3 en la caseta, un dulce olor a pastel envolv\u00eda la luz que entraba por la ventana. Como si se tratase de una aut\u00e9ntica\u00a0ma\u00f1ana de San Juan. Gustav canturre\u00f3 &#8220;Johannistag! Johannistag! Blumen und B\u00e4nder so viel man mag!&#8221;. Ya ten\u00eda en mente como escribir el quinto movimiento de su sinfon\u00eda. El pastel de Agnes lo hab\u00eda transportado\u00a0a Nuremberg y a sus maestros cantores.<\/p>\n<p><em>continuar\u00e1&#8230;.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los siguientes d\u00edas en Maiernigg fueron muy productivos para Gustav. Parec\u00eda que el impulso recibido en las aguas del W\u00f6rthersee conten\u00eda suficiente energ\u00eda para terminar los tres movimientos que completar\u00edan la s\u00e9ptima sinfon\u00eda. La estancia\u00a0en la\u00a0casa de Maiernigg junto a Alma y las ni\u00f1as le daba la necesaria estabilidad emocional para que los\u00a0veranos fuesen productivos. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[11],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1199"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1199"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1199\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1203,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1199\/revisions\/1203"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1199"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}