{"id":1208,"date":"2018-02-04T11:18:09","date_gmt":"2018-02-04T10:18:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/?p=1208"},"modified":"2018-02-04T11:18:29","modified_gmt":"2018-02-04T10:18:29","slug":"una-fiesta-para-los-oidos-y-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/2018\/02\/04\/una-fiesta-para-los-oidos-y-iv\/","title":{"rendered":"Una fiesta para los o\u00eddos (y IV)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2018\/02\/m6.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-1209\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2018\/02\/m6.jpg\" alt=\"m6\" width=\"600\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2018\/02\/m6.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2018\/02\/m6-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p><i>Un atardecer de Maiernigg, 15 de agosto de 1905. Gustav Mahler entra en casa tras un intenso d\u00eda dedicado a la composici\u00f3n. Se dirige a la terraza, donde Alma est\u00e1 sentada observando como juegan sus dos hijas, Mar\u00eda (Putzi) y Anna (Gucki). Advierte que el rostro de su mujer\u00a0refleja cansancio y cierto enojo.<\/i><\/p>\n<p><strong>Gustav.-<\/strong> \u00a1Hola familia! \u00bfQu\u00e9 tal ha ido el d\u00eda? (<em>Besa de manera paternal a Alma en la mejilla y se dirige hacia las ni\u00f1as para hacerles cosquillas y abrazarlas<\/em>).<\/p>\n<p><strong>Alma.-<\/strong> (<em>Con semblante serio<\/em>). Te hemos esperado para comer.<\/p>\n<p><strong>G.-<\/strong> (<em>Mientras retira una peque\u00f1a hormiga del vestido de Mar\u00eda<\/em>). Lo siento. Estaba enfrascado en mi trabajo.<\/p>\n<p><strong>A.-<\/strong> (<em>Con tono sarc\u00e1stico<\/em>). Menos mal que en unos d\u00edas volvemos a Viena. Cada d\u00eda me aburro m\u00e1s aqu\u00ed en Maiernigg.<\/p>\n<p><strong>G.-<\/strong> Pero Almita,\u2026 Esta casa, el bosque, el lago,\u2026 Mira c\u00f3mo disfrutan las ni\u00f1as. El otro d\u00eda lo coment\u00e1bamos paseando con ellas&#8230; \u00a0\u00a1Somos unos afortunados!. Y adem\u00e1s, aqu\u00ed tengo la tranquilidad necesaria para\u00a0trabajar liberado del yugo de la direcci\u00f3n de conciertos y \u00f3peras \u2026<\/p>\n<p><strong>A.-<\/strong> Si al menos, pasaras m\u00e1s tiempo conmigo. Estoy todo el tiempo sola en este caser\u00f3n. Nadie viene a vernos porque todo el mundo sabe que no quieres recibir visitas. Tan s\u00f3lo se atreve a asomar fugazmente la cabeza alg\u00fan m\u00fasico impaciente por conocer tu opini\u00f3n sobre su trabajo \u2026 No me extra\u00f1ar\u00eda nada que apareciese un d\u00eda de estos ese Sch\u00f6nberg que acabas de conocer y que tanto te admira&#8230;<\/p>\n<p><strong>G.-<\/strong> (<em>Quit\u00e1ndole importancia a la conversaci\u00f3n<\/em>). \u00bfPara qu\u00e9 necesitamos las visitas? Aqu\u00ed estamos los cuatro muy bien. Ya llegaremos a Viena y saldremos a hacer vida social.<\/p>\n<p><strong>A.-<\/strong> (<em>Con aires de ofendida<\/em>). \u00bfVida social? Las \u00faltimas veces que hemos sido invitados a cenar, no hablaste ni comiste nada. Ni siquiera contestabas a las preguntas amables de los dem\u00e1s comensales. No me extra\u00f1ar\u00eda nada que este oto\u00f1o nadie nos vuelva a ofrecer su casa\u2026<\/p>\n<p><strong>G.-<\/strong> (<em>Tumbado en el suelo manteniendo a Gutzi en el aire con los brazos extendidos<\/em>). Tonter\u00edas, solo me comporto as\u00ed cuando la gente insin\u00faa que mi manera de dirigir es extra\u00f1a. Esos est\u00fapidos hablan de la tradici\u00f3n vienesa para referirse a la pereza y dejadez de los m\u00fasicos. \u00a1Son unos idiotas!<\/p>\n<p><strong>A.-<\/strong> Pero Gustav, \u00bfno te das cuenta que los m\u00fasicos son parte de nuestra sociedad y que no puedes hablar mal de ellos en p\u00fablico?<\/p>\n<p><strong>G.-<\/strong> (<em>Dejando a la peque\u00f1a Gucki en su sillita y acerc\u00e1ndose a cuatro patas hacia Putzi<\/em>). Esos cretinos son unos mediocres. Piensan que la m\u00fasica es la vaca lechera que les da de comer y necesito una orquesta que se implique m\u00e1s. Adem\u00e1s, hablar de ellos me da dolor de cabeza\u2026<\/p>\n<p><strong>A.-<\/strong> Ves, otra vez con tus jaquecas. Pasas todo el d\u00eda en tu caseta del bosque y ahora te duele la cabeza. Eso cuando no est\u00e1s leyendo ensimismado, ese odioso libro que siempre llevas encima. Todav\u00eda recuerdo el d\u00eda que naci\u00f3 Gucki. No se te ocurri\u00f3 nada mejor que leerme en mitad del parto tus Cr\u00edticas de Kant. No s\u00e9 si eran peor los dolores del parto o esas parrafadas tan horribles\u2026.<\/p>\n<p><strong>G.-<\/strong> (<em>Mirando a su bolsillo y comprobando con satisfacci\u00f3n que el libro permanec\u00eda all\u00ed<\/em>). Almita\u2026<\/p>\n<p><strong>A.-<\/strong> Y eso cuando no te r\u00edes a carcajadas cuando lo lees. No s\u00e9 que te hac\u00eda tanta gracia anoche\u2026<\/p>\n<p><strong>G.-<\/strong> (<em>Justific\u00e1ndose en un intento de calmar a su mujer<\/em>). Estaba leyendo el Quijote de Cervantes. \u00a1Qu\u00e9 divertido es el cap\u00edtulo de los molinos de viento! Si quieres te lo recito\u00a0esta noche\u2026.<\/p>\n<p><strong>A.-<\/strong> (<em>Observando como Gustav imita a un perro que empuja con el hocico a Mar\u00eda<\/em>). Eres incorregible. Quiz\u00e1s por eso me cas\u00e9 contigo en contra de los consejos de mi familia (<em>sonriendo para ella misma<\/em>) \u2026 y de la tuya.<\/p>\n<p><strong>G.-<\/strong> (<em>Intuyendo que el temporal dom\u00e9stico amaina<\/em>). Por cierto, hoy he terminado de componer la nueva sinfon\u00eda.<\/p>\n<p><strong>A.-<\/strong> (<em>Se levanta y se acerca a su marido, al que abraza de una manera efusiva<\/em>). Oh, Gustav. Eso es fant\u00e1stico. Estoy deseando escucharte tocar al piano los fragmentos del scherzo.<\/p>\n<p><strong>G.-<\/strong> (<em>Cogi\u00e9ndola por la cintura ante la mirada at\u00f3nita de Mar\u00eda<\/em>). No se si te va a gustar la peque\u00f1a burla sobre el vals vien\u00e9s que salpica el movimiento\u2026.<\/p>\n<p><strong>A.-<\/strong> Creo que no hay nada en ti que no me guste\u2026<\/p>\n<p><strong>G.-<\/strong> (<em>Tras un beso apasionado<\/em>). Almita, \u00bfme ayudar\u00e1s ma\u00f1ana con las partituras?<\/p>\n<p><strong>A.-<\/strong> Claro que s\u00ed. S\u00f3lo tienes que servirme un rico desayuno en esta terraza.<\/p>\n<p><strong>G.-<\/strong> \u00bfUn desayuno rom\u00e1ntico con vistas al W\u00f6rtersee en el ocaso del verano\u2026.? No s\u00e9\u2026. \u00a1Tengo tantas cosas que contarte! La pr\u00f3xima temporada ser\u00e1 apasionante con la celebraci\u00f3n del 150\u00ba aniversario del nacimiento de Mozart.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Mahler termin\u00f3 la composici\u00f3n de la S\u00e9ptima Sinfon\u00eda el 15 de agosto de 1905. La obra se estren\u00f3 tres a\u00f1os m\u00e1s tarde en Praga. En Murcia, tendremos la oportunidad de escucharla el pr\u00f3ximo viernes 9 de febrero en el Auditorio V\u00edctor Villegas. Quiz\u00e1s estemos ante el acontecimiento musical del a\u00f1o.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un atardecer de Maiernigg, 15 de agosto de 1905. 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