{"id":1471,"date":"2019-02-09T20:54:54","date_gmt":"2019-02-09T19:54:54","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/?p=1471"},"modified":"2019-02-09T20:54:54","modified_gmt":"2019-02-09T19:54:54","slug":"la-paleta-de-gustav-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/2019\/02\/09\/la-paleta-de-gustav-i\/","title":{"rendered":"La paleta de Gustav (I)"},"content":{"rendered":"<p>Queda menos de un mes para que escuchemos en directo la <em><strong>Sexta Sinfon\u00eda<\/strong><\/em> de <strong>Mahler<\/strong> en el Auditorio V\u00edctor Villegas y por ello en <em><strong>M\u00fasica Inesperada<\/strong><\/em> comenzamos ya a profundizar en los aspectos m\u00e1s relevantes de la misma.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Cuando <strong>Gustav Mahler<\/strong> termina su Cuarta Sinfon\u00eda,\u00a0en cierto modo cierra un periodo en el que su m\u00fasica necesita de palabras que ayudan a comprender sus ideas metaf\u00edsicas, religiosas, human\u00edsticas y filos\u00f3ficas. Como dicen Robertson y Stevens en <strong><em>The Pelican History of Music<\/em><\/strong>, las cuatro primeras sinfon\u00edas conforman un primer periodo \u201csentimental\u201d en el que el compositor muestra abiertamente sus ideas sobre la piedad, sufrimiento, muerte y afectos.<\/p>\n<p>Pero con la entrada del siglo XX, el compositor entra en su fase instrumental, donde la m\u00fasica ya no tiene el fin de expresar\u00a0nada en s\u00ed misma y predomina m\u00e1s la preocupaci\u00f3n por el desarrollo de la forma sinf\u00f3nica. A <strong>Mahler<\/strong>\u00a0ya no le interesa tanto buscar la explicaci\u00f3n del universo de\u00a0las cuatro primeras sinfon\u00edas, sino mostrarse al mundo como el gran compositor que es.<\/p>\n<p>Esta <em><strong>Sexta Sinfon\u00eda<\/strong><\/em>\u00a0es una obra de arte. Cada vez que la escuchamos descubrimos cosas nuevas en ella. De forma tradicional, se considera la sinfon\u00eda de la \u201cbatalla perdida\u201d o del \u201cNo\u201d, dado el pesimismo que la inunda, llena de ideas de desesperaci\u00f3n y de una existencia que no gusta. El compositor la etiquet\u00f3 por estos motivos como \u201csu Tr\u00e1gica\u201d.<\/p>\n<p>Aunque hablaremos con detalle de la m\u00fasica contenida de esta obra magna, a modo de pincelada general diremos que es una partitura que refleja muy bien la personalidad de su creador. <strong>Mahler<\/strong>\u00a0maneja sus ideas musicales de una forma original y\u00a0al mismo tiempo hace un claro gui\u00f1o a m\u00fasicos como <strong>Beethoven<\/strong> en los amplios y expresivos desarrollos, como\u00a0<strong>Brucker<\/strong>\u00a0en la manera de alargar\u00a0la melod\u00eda hasta dejarnos exhaustos o como <strong>Schubert<\/strong> o el propio <strong>Bach<\/strong>, del que conoc\u00eda perfectamente <strong><em>El arte de la fuga.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La imaginaci\u00f3n es una de las virtudes de <strong>Mahler<\/strong> en el sentido m\u00e1s amplio de la palabra y esto tiene ecos en la <em><strong>Sinfon\u00eda Tr\u00e1gica<\/strong><\/em>. De este modo, la energ\u00eda del tercer movimiento (<em>Scherzo<\/em>) recuerda la ilusi\u00f3n y vitalidad de los ni\u00f1os cuando juguetean entre ellos. Otro buen ejemplo ser\u00eda\u00a0la incorporaci\u00f3n de ritmos de marcha que impulsan el primer movimiento de la <em><strong>Sexta<\/strong><\/em> y que es una constante en el corpus mahleriano desde la primera a la s\u00e9ptima sinfon\u00edas.<\/p>\n<p>Para terminar esta primera aproximaci\u00f3n, me gustar\u00eda insistir en\u00a0la imaginaci\u00f3n sonora de este compositor al emplear y combinar los instrumentos de la orquesta. <strong>Mahler<\/strong> en alem\u00e1n significa pintor y el maestro hace gala de su apellido al\u00a0mezclar los sonidos de su paleta de una manera tan incre\u00edble que su m\u00fasica se\u00a0hace\u00a0reconocible para la eternidad, cumpliendo con su deseo y su predicci\u00f3n en vida.<\/p>\n<p><em>(continuar\u00e1)<\/em><\/p>\n<p>Viernes 8 de marzo: Save the date.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queda menos de un mes para que escuchemos en directo la Sexta Sinfon\u00eda de Mahler en el Auditorio V\u00edctor Villegas y por ello en M\u00fasica Inesperada comenzamos ya a profundizar en los aspectos m\u00e1s relevantes de la misma.\u00a0 Cuando Gustav Mahler termina su Cuarta Sinfon\u00eda,\u00a0en cierto modo cierra un periodo en el que su m\u00fasica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[19],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1471"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1471"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1471\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1472,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1471\/revisions\/1472"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}