{"id":1540,"date":"2019-06-01T22:12:31","date_gmt":"2019-06-01T20:12:31","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/?p=1540"},"modified":"2019-06-01T22:15:35","modified_gmt":"2019-06-01T20:15:35","slug":"inestabilidad-atmosferica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/2019\/06\/01\/inestabilidad-atmosferica\/","title":{"rendered":"Inestabilidad atmosf\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<p>El verano de 1877 fue especialmente luminoso para <strong>Johannes Brahms<\/strong> (1833-1897). Meses antes se hab\u00eda librado de la sombra de <strong>Beethoven<\/strong>, con lo que\u00a0pudo\u00a0terminar por fin su <em><strong>Primera Sinfon\u00eda<\/strong><\/em> y se dispon\u00eda a pasar unas vacaciones felices en el lago Worthersee.<\/p>\n<p>Johannes ten\u00eda 44 a\u00f1os cuando alquil\u00f3 dos bonitas habitaciones en el pueblo de Portschad. Aunque las estancias eran muy adecuadas para trabajar, no pudo instalar su piano por la estrechez del pasillo de la vivienda. A pesar de todos el compositor se sent\u00eda muy a gusto y as\u00ed se lo comunic\u00f3 por carta a su editor, <strong>Fritz Simrock<\/strong>.<\/p>\n<p>Fruto de estas favorables circunstancias vio la luz la <strong><em>Segunda Sinfon\u00eda<\/em><\/strong> del maestro alem\u00e1n, que por su car\u00e1cter id\u00edlico se vincul\u00f3 con la <strong><em>Pastoral<\/em><\/strong> de <strong>Beethoven<\/strong>. Tras escuchar la versi\u00f3n para piano, <strong>Billroth<\/strong> escribi\u00f3 que la m\u00fasica de recordaba los ondulantes r\u00edos, el cielo azul, el brillo del sol y las verdes sombras de un paisaje.<\/p>\n<p>La obra est\u00e1 escrita en Re mayor y consta de cuatro movimientos que reflejan el estado de \u00e1nimo de <strong>Brahms<\/strong>. Cuando se estren\u00f3 en Viena bajo la batuta de <strong>Hans Richter<\/strong> fue un \u00e9xito, tal y como auguraba antes <strong>Clara Schumann<\/strong>. Podr\u00eda decirse que en Portschad, Johannes descubre la luz de la naturaleza y escribe m\u00fasica para una pareja de reci\u00e9n casados.<\/p>\n<p>Musicalmente, la <em><strong>Segunda Sinfon\u00eda<\/strong><\/em> de <strong>Brahms<\/strong> es una de las mejores obras jam\u00e1s escrita, con dos movimientos en sus extremos que est\u00e1n inundados de esa luz tan deliciosa. Las tres primeras notas que escuchamos en el <em>Allegro non troppo<\/em> constituyen un motivo generador de toda la composici\u00f3n. La fuerza y profundidad que emana misteriosamente desde los primeros compases recuerda la niebla de Hamburgo, su ciudad natal, pero enseguida surgen el sol radiante y el cielo puro de los que hablaba <strong>Billroth<\/strong>, seguidos de un segundo tema con toques de vals vien\u00e9s y otro tercero que evoca su c\u00e9lebre canci\u00f3n de cuna.<\/p>\n<p>El segundo movimiento <em>Adagio non troppo<\/em> nos recuerda el clima del norte de Alemania. Aunque ya nos lo anticipa en el primer movimiento, <strong>Brahms<\/strong> entiende que un precioso d\u00eda tambi\u00e9n contiene momentos oscuros y dubitativos, lo que saca al oyente de la monoton\u00eda y lo sumerge en\u00a0una de las p\u00e1ginas m\u00e1s\u00a0sublimes de la composici\u00f3n.<\/p>\n<p>El <em>Allegretto grazioso, quasi andantino<\/em> es un ejemplo de arte en la variaci\u00f3n tem\u00e1tica. Comienza con un aire pastoral ligero y gentil para transformarse en una serenata. El <em>Finale<\/em> es un movimiento incre\u00edble. Las nubes desaparecen por completo y la orquesta muestra el j\u00fabilo ante el triunfo con el que culmina la obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Jueves 6 de junio, 20 h. Auditorio V\u00edctor Villegas. Concierto para piano n\u00famero 3 de Beethoven y Segunda Sinfon\u00eda de Brahms. Orquesta Sinf\u00f3nica de la Regi\u00f3n de Murcia. Konstantinos Destounis (piano). Virginia Mart\u00ednez (direcci\u00f3n).<\/em><\/strong><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/wv_8rVT0WK0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El verano de 1877 fue especialmente luminoso para Johannes Brahms (1833-1897). 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