{"id":1594,"date":"2019-08-23T08:56:23","date_gmt":"2019-08-23T06:56:23","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/?p=1594"},"modified":"2019-08-23T08:56:23","modified_gmt":"2019-08-23T06:56:23","slug":"la-mirada-cromatica-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/2019\/08\/23\/la-mirada-cromatica-iv\/","title":{"rendered":"La mirada crom\u00e1tica (IV)"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Trist\u00e1n e Isolda<\/strong><\/em> es una \u00f3pera infinita. Para entender la esencia de este drama musical, como afirma <strong>Kurt Pahlen<\/strong> hay que asimilar los conceptos de<em> a\u00f1orar<\/em> y <em>morir<\/em>, con la complejidad y ambig\u00fcedad que conllevan: <em>\u201cLa a\u00f1oranza es infinitamente m\u00e1s que el deseo ordinario que se extingue al ser satisfecho y el morir, infinitamente m\u00e1s que el final del vivir, por as\u00ed decir. La a\u00f1oranza es la expresi\u00f3n m\u00e1s profunda del amor; morir, la suprema elevaci\u00f3n de la uni\u00f3n\u201d<\/em> (<em><strong>Trist\u00e1n e Isolda<\/strong><\/em>, La \u00f3pera en el mundo, Vergara ed.).<\/p>\n<p>Las primeras miradas que intercambian sin mediar palabra Trist\u00e1n e Isolda es el detonante del amor que brota en sus corazones, pero a partir de este momento cada uno va seguir su camino. A\u00f1os despu\u00e9s, el leal vasallo pide la mano de Isolda para su t\u00edo y amigo, el rey Marke, ocultando sus sentimientos de amor hacia ella. Cuando embarca con la princesa irlandesa y se dirigen al reino de Marke, Trist\u00e1n evita a la joven durante el trayecyo, la cual se siente traicionada, humillada e impotente ante su inevitable destino. Ella ama a Trist\u00e1n desde el primer encuentro, tanto, que a pesar de reconocerlo como enemigo, le perdona la vida en su estado de indefensa convalecencia.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Isolda viaja en su camarote acompa\u00f1ada de Brangania, su fiel confidente, que custodia un cofre con brebajes (filtros) m\u00e1gicos. Instantes antes de arribar al puerto, Isolda hace llamar a Trist\u00e1n para darle a beber la p\u00f3cima de la muerte y vengarse del que considera un traidor cruel, hip\u00f3crita y cobarde, por ir a buscarla para entregarla a otro hombre. Brangania, aterrorizada, desobedece a Isolda y sustituye el filtro de muerte por el del amor, que llevaba en el cofre por si\u00a0era preciso\u00a0despertar la pasi\u00f3n de un rey que se casaba por\u00a0razones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>La mirada inoportuna que intercambian Trist\u00e1n e Isolda les revela que est\u00e1n hechos el uno para el otro, pero la realidad es que viven en mundos separados donde el poder, la fama, la lealtad, la amistad, el odio, la desdicha y el honor, se interpone entre ellos. Son enemigos que se aman desde la primera vez que se ven, pero como no se han hablado nunca, desconocen los sentimientos del otro. El viaje en barco resulta ser un martirio para dos amantes por el profundo dolor que los invade por separado. As\u00ed, Trist\u00e1n acude al camarote de Isolda y bebe el brebaje de muerte sin titubear. Isolda le arrebata con brusquedad la copa para envenenarse tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Pero la copa contiene filtro de amor de modo que los protagonistas no mueren. De repente, se libera la pasi\u00f3n contenida y los amantes se precipitan en un deseo sin descanso y cargado de sensualidad. El contraste entre los dos brebajes, el de amor y el de muerte, queda reflejado en la m\u00fasica que <strong>Wagner<\/strong> escribe en el preludio de <em><strong>Trist\u00e1n e Isolda<\/strong><\/em>. En el video adjunto de la grabaci\u00f3n en Jap\u00f3n de la <em><strong>Filarm\u00f3nica de Viena<\/strong><\/em> dirigida por <strong>Christian Thielemann<\/strong>, los violonchelos inician un <em>leitmotiv<\/em> crom\u00e1tico y ascendente denominado <strong><em>filtro de amor<\/em><\/strong> (3:44), dos compases despu\u00e9s de finalizar el <strong><em>motivo de la mirada<\/em><\/strong> que ya comentamos en la publicaci\u00f3n anterior. Inmediatamente le sigue el breve <strong><em>motivo del filtro de muerte<\/em><\/strong> (4:04) a cargo de los fagotes, contrabajos y clarinete bajo, que le confieren un caracter\u00edstico tono sombr\u00edo por el car\u00e1cter descendente e <em>in crescendo<\/em> de la \u00faltima nota. El <strong><em>motivo del <strong>f<\/strong>iltro de la muerte<\/em><\/strong> reaparece en 4:21. Intercalados entre los motivos de filtro de amor y de muerte, aparecen el <em>leitmotiv<\/em> de la <strong><em>angustia de Trist\u00e1n<\/em><\/strong> y el <em><strong>del cofre<\/strong><\/em>, pero como ocurre con el <strong><em>motivo del cl\u00edmax amoroso<\/em><\/strong>, los comentaremos en otra ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>El acto de bondad de la fiel Brangania repercute en la psique de los amantes, cuya reacci\u00f3n interna describe perfectamente <strong>Wagner<\/strong> en el <strong><em>motivo del delirio de amor<\/em><\/strong> (de 7:16 a 8:04). Este fragmento es muy interesante porque aparecen ondulaciones mel\u00f3dicas en las que se alternan los violines primeros y segundos, con el apoyo de violas y chelos, y que cada vez comienzan en un tono m\u00e1s agudo. Esas ondas de pasi\u00f3n sin apenas respiro son muy apropiadas para reflejar los latidos de los amantes, pero como\u00a0<strong>Wagner<\/strong> quiere llevarnos al l\u00edmite, propone de nuevo el <strong><em>motivo de la mirada<\/em><\/strong> en violines, violas y chelos que retoman los instrumentos de viento madera al tiempo que\u00a0la cuerda dibuja\u00a0variaciones del mismo en escalas ascendentes que alcanzan hasta 3 veces la nota La bemol aguda en los violines (8:32, 8:36 y 8:42), lo que resulta hiriente e incluso doloroso para los que empatizamos con los amantes.<\/p>\n<p>Los <strong><em>motivos de la mirada<\/em><\/strong> y el <strong><em>delirio de amor<\/em><\/strong>\u00a0aparecen\u00a0\u00edntimamente unidos porque cuando los ojos del Trist\u00e1n herido suplican la compasi\u00f3n de Isolda, despiertan en ambos\u00a0una pasi\u00f3n latente que el filtro de amor desbloquea\u00a0y lleva a la pareja a una existencia conflictiva en permanente anhelo.<\/p>\n<p>El preludio finaliza con doce compases absolutamente impactantes (10:32). Aparece un redoble de timbal en <em>piano<\/em> en el que el corno ingl\u00e9s repite la primera frase\u00a0de los chelos en el preludio acentuada con el<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><strong><em>acorde de Trist\u00e1n<\/em><\/strong> y la respuesta de oboe. Todav\u00eda m\u00e1s en <em>piano<\/em>, repite la frase el clarinete bajo con respuesta del clarinete en La, para concluir con la melod\u00eda\u00a0lenta de los violonchelos y contrabajos que nos prepara para\u00a0la inmensidad del <strong><em>Liebestod<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u2026.continuar\u00e1\u2026.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/hcjDr0PB8Wk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Trist\u00e1n e Isolda es una \u00f3pera infinita. Para entender la esencia de este drama musical, como afirma Kurt Pahlen hay que asimilar los conceptos de a\u00f1orar y morir, con la complejidad y ambig\u00fcedad que conllevan: \u201cLa a\u00f1oranza es infinitamente m\u00e1s que el deseo ordinario que se extingue al ser satisfecho y el morir, infinitamente m\u00e1s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[10,16,18],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1594"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1594"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1594\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1597,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1594\/revisions\/1597"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1594"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1594"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1594"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}