{"id":1738,"date":"2020-04-17T20:49:24","date_gmt":"2020-04-17T18:49:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/?p=1738"},"modified":"2020-04-17T20:49:24","modified_gmt":"2020-04-17T18:49:24","slug":"disonancias-virales-y-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/2020\/04\/17\/disonancias-virales-y-iii\/","title":{"rendered":"Disonancias virales (y III)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/04\/Leningrado-sitiado.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-1739\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/04\/Leningrado-sitiado.jpg\" alt=\"\" width=\"1758\" height=\"1102\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/04\/Leningrado-sitiado.jpg 1758w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/04\/Leningrado-sitiado-300x188.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/04\/Leningrado-sitiado-768x481.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/04\/Leningrado-sitiado-1024x642.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1758px) 100vw, 1758px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La S\u00e9ptima sinfon\u00eda de Shostakovich es m\u00e1s relevante por la m\u00fasica escrita en ella que por las connotaciones socio-pol\u00edticas e hist\u00f3ricas que tanto contribuyeron a etiquetarla como una obra de tema b\u00e9lico con mensaje universal. En cierto modo, fue el propio compositor el que, de alguna manera, contribuy\u00f3 a ello al subtitular cada uno de los cuatro movimientos: <em>La guerra<\/em>, <em>Los recuerdos<\/em>, L<em>os grandes espacios de mi patria<\/em> y <em>La victoria<\/em>, aunque luego el mismo suprimi\u00f3 estas denominaciones, convencido de que no eran necesarias para que los espectadores descubrieran el mensaje.<\/p>\n<p>Ya hemos equiparado el <em>Allegretto<\/em>\u00a0con un poema sinf\u00f3nico que admite diversas lecturas. Frente al car\u00e1cter propagand\u00edstico que quisieron remarcar los dirigentes sovi\u00e9ticos y a la etiqueta de reacci\u00f3n anti-estalinista del propio compositor, parece m\u00e1s probable que el genio creativo de <strong>Shostakovich<\/strong> trate de advertirnos sobre las amenazas a las que nos enfrentamos los humanos, lo que es de m\u00e1xima actualidad en estos d\u00edas convulsos donde el mundo lucha contra una terrible pandemia.<\/p>\n<p>En cualquier caso, la realidad es que <strong>Shostakovich<\/strong> empez\u00f3 a componer la sinfon\u00eda antes de que comenzara la invasi\u00f3n nazi y la termin\u00f3 conociendo de primera mano las terribles historias de las que fue testigo Leningrado durante el asedio alem\u00e1n. En palabras suyas: <em>\u201cNo tengo nada en contra de denominar a la s\u00e9ptima sinfon\u00eda Leningrado, pero no se trata del Leningrado asediado, se trata del Leningrado que Stalin ha destruido y que Hitler no ha hecho m\u00e1s que acabar su obra\u201d<\/em>. De estas palabras puede deducirse que <strong>Dmitri<\/strong> quiso dejar un claro mensaje en contra de cualquier tipo de totalitarismo, con independencia de su origen geogr\u00e1fico.<\/p>\n<p>En la misma grabaci\u00f3n de la Orquesta Sinf\u00f3nica de la Radio de Frankfurt dirigida por <strong>Klaus M\u00e4kel\u00e4<\/strong> vamos a seguir analizando esta magistral obra sinf\u00f3nica. El segundo movimiento [ver v\u00eddeo a partir de 29:14], <em>Moderato (poco allegretto)<\/em>, es un <em>scherzo<\/em> en forma de rond\u00f3 con gran presencia instrumental \u00a0muy en la l\u00ednea del genio creador. El propio compositor reconoce que adereza el inicio del movimiento con una dosis de humor por el ritmo saltar\u00edn de los violines, como si quisiera abrir una peque\u00f1a ventana de luz para un oyente sumido en la tragedia. A continuaci\u00f3n el oboe y el corno ingl\u00e9s dibujan una frase de car\u00e1cter danzante m\u00e1s profunda y serena. De repente, en la secci\u00f3n central aparece una fanfarria de guerra que nos recuerda a la m\u00fasica de\u00a0<strong>Mahler<\/strong> por su ritmo y fuerza orquestal. Volvemos a retomar el enigm\u00e1tico tema del inicio seguido de la segunda idea que suena m\u00e1s sombr\u00eda en el timbre del clarinete bajo y que nos lleva a la tristeza del lamento con el que termina el movimiento. <strong>Shostakovich<\/strong> titul\u00f3 este <em>Moderato<\/em> como <em>Souvenirs<\/em> donde desfilan las sombras de amigos que cayeron en desgracia y fueron v\u00edctimas del poder de Stalin, entre ellos, el famoso mariscal<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>Tujachevski, que en 1937 fue acusado por el Tribunal Supremo de la URSS de tramar un complot para hacerse con el poder y por ello ejecutado de inmediato. La misma suerte corri\u00f3 el director de escena Vs\u00e9volod Meyerhold, cuya concepci\u00f3n art\u00edstica no af\u00edn al r\u00e9gimen lo llev\u00f3 en febrero de 1940 a ser acusado de trotskista y esp\u00eda por un tribunal militar.<\/p>\n<p>El <em>Adagio<\/em> [40.54], con el t\u00edtulo de <em>Los grandes espacios de mi patria<\/em> es un homenaje a los compatriotas que perecieron o sufrieron las inclemencias y crueldades de la guerra, siempre desde una perspectiva muy vital. El invierno de 1941 result\u00f3 muy frio y largo para los habitantes de Leningrado que, sin apenas fuerzas, ve\u00edan cada vez m\u00e1s reducida la asignaci\u00f3n de pan. Los cad\u00e1veres se amontonaban en las calles o permanec\u00edan en casa &#8220;conviviendo&#8221; con sus familiares, ante la saturaci\u00f3n de los cementerios. Los bombardeos destru\u00edan los almacenes de alimentos pero no la moral de la poblaci\u00f3n, que se las ingeniaba para rescatar el grano quemado por los incendios y cultivar tub\u00e9rculos y hortalizas en los jardines urbanos.<\/p>\n<p>Con forma de rond\u00f3, el tercer movimiento comienza con unas frases de tipo coral, en la que la orquesta imita a un \u00f3rgano. La melod\u00eda que sigue evoca a <strong>Stranvisnky<\/strong>, con fragmentos lentos a cargo de la madera. En la parte central del movimiento las cuerdas agitan el tema principal de manera que volvemos a recordar la escritura de <strong>Mahler<\/strong>, en la que vuelve a surgir una visi\u00f3n agitada de la guerra. El movimiento finaliza con el retorno a los temas iniciales.<\/p>\n<p>En el cuarto movimiento, <em>Victoria<\/em>, Leningrado renace de sus cenizas y es reconstruida simb\u00f3licamente. Este <em>Allegro non troppo<\/em>, empieza sin continuidad con el movimiento anterior, con una melod\u00eda para el viol\u00edn que nos mantiene en un estado de tranquilidad [54:49]. De repente surge la energ\u00eda r\u00edtmica de la orquesta que nos transmite esa idea de victoria que tanto se anhela, pero de nuevo volvemos a la calma inicial. Aparece un tema m\u00e1s vivo y triunfal en toda la orquesta que nos transporta a la luminosidad del renacer. Es el momento de la victoria, una apoteosis que <strong>Dmitri<\/strong> anticipa dos a\u00f1os antes de que Leningrado se vea liberada. Una ciudad, que a diferencia de Troya y de Roma, no sucumbi\u00f3 ante el enemigo, como nunca lo har\u00e1 est\u00e1 magna composici\u00f3n sinf\u00f3nica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/GB3zR_X25UU?start=1620&#038;feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La S\u00e9ptima sinfon\u00eda de Shostakovich es m\u00e1s relevante por la m\u00fasica escrita en ella que por las connotaciones socio-pol\u00edticas e hist\u00f3ricas que tanto contribuyeron a etiquetarla como una obra de tema b\u00e9lico con mensaje universal. En cierto modo, fue el propio compositor el que, de alguna manera, contribuy\u00f3 a ello al subtitular cada uno de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,11],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1738"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1738"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1738\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1742,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1738\/revisions\/1742"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}