{"id":1769,"date":"2020-05-23T20:23:01","date_gmt":"2020-05-23T18:23:01","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/?p=1769"},"modified":"2020-05-23T20:24:30","modified_gmt":"2020-05-23T18:24:30","slug":"1769","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/2020\/05\/23\/1769\/","title":{"rendered":"Aires po\u00e9ticos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/05\/foto-Lorenzo-Meseguer.png\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-1770\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/05\/foto-Lorenzo-Meseguer.png\" alt=\"\" width=\"938\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/05\/foto-Lorenzo-Meseguer.png 938w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/05\/foto-Lorenzo-Meseguer-300x256.png 300w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/05\/foto-Lorenzo-Meseguer-768x655.png 768w\" sizes=\"(max-width: 938px) 100vw, 938px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hubo un momento de la historia europea en el que la m\u00fasica estaba destinada exclusivamente al \u00e1mbito de la nobleza y del clero, quedando para el pueblo la denominada m\u00fasica incidental de peque\u00f1o formato para celebrar o conmemorar acontecimientos. Pero la necesidad de disfrutar la m\u00fasica en espacios m\u00e1s reducidos e \u00edntimos hace que surja una nueva forma de entenderla y disfrutarla: la m\u00fasica de c\u00e1mara. Las primeras composiciones formadas por varios movimientos y escritas para solistas y acompa\u00f1amiento ven la luz en el siglo XVII con el nombre de sonatas. La Sonata en tr\u00edo del Barroco estaba escrita para dos voces agudas y un bajo continuo y de ella deriv\u00f3 la forma cl\u00e1sica del Tr\u00edo con piano (piano, viol\u00edn y violonchelo).<\/p>\n<p>En <em><strong>M\u00fasica Inesperada<\/strong><\/em> iniciamos una serie de entrevistas con expertos en formaciones camer\u00edsticas y precisamente hoy hablaremos de los Tr\u00edos con piano con <strong>Lorenzo Meseguer Luj\u00e1n<\/strong>, entre otras cosas, catedr\u00e1tico de violonchelo de Salamanca y miembro de la City of Birmingham Symphony Orchestra, al que le he pedido que seleccione para nosotros los cuatro movimientos de este repertorio camer\u00edstico que, seg\u00fan \u00e9l, constituir\u00edan el tr\u00edo ideal.<\/p>\n<p>Como <strong>Lorenzo<\/strong> es un solista y un profesor con mucho criterio y una s\u00f3lida formaci\u00f3n cimentada entre Murcia, Madrid, Salzburgo y Londres, le pregunto sobre los requisitos que aplicar\u00eda para realizar tan complicada selecci\u00f3n de movimientos:<em> \u201cTendr\u00edan que estar englobados dentro de una misma ra\u00edz y tradici\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de un per\u00edodo estil\u00edstico, con un lenguaje singular y con aires po\u00e9ticos. Tratar\u00e9 de que reflejen fielmente lo que fue el desarrollo del lenguaje musical en la mitad del siglo XIX\u201d.<\/em> Para este chelista, la m\u00fasica de c\u00e1mara se descubre como un nuevo entorno donde el compositor experimenta con el lenguaje y la forma y ensaya nuevos aspectos en las distancias cortas con el p\u00fablico. Por ello, continua cont\u00e1ndonos, <em>\u201celegir\u00e9 cuatro compositores que reflejen poderosamente el alma del movimiento que representan. Si hay un compositor que est\u00e1 ligado a la palabra m\u00fasica de c\u00e1mara es Schubert ya que en \u00e9l todo es poes\u00eda a pesar de su tr\u00e1gica existencia, convirti\u00e9ndose en un personaje clave donde se reflejar\u00e1n mas tarde generaciones de autores y m\u00fasicos.\u201d<\/em><\/p>\n<p><strong>Schubert<\/strong> vivi\u00f3 en un ambiente familiar y de amistades donde la m\u00fasica de c\u00e1mara era un distracci\u00f3n normal, lo que marc\u00f3 su futura actividad como compositor para peque\u00f1o formato. En concreto, al final de su vida escribe dos Tr\u00edos con piano que son obras maestras. Del <strong><em>Tr\u00edo n\u00ba 1, en si bemol mayor, op. 99, D898<\/em><\/strong>, <strong>Meseguer Luj\u00e1n<\/strong> nos recomienda el <em><strong>Allegro moderato<\/strong><\/em>:<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span><em>\u201cLos tres instrumentos entablan una conversaci\u00f3n entre iguales, como en una verdadera democracia. En el caso de viol\u00edn y cello, la simbiosis es m\u00e1s que l\u00f3gica, pero es crucial la compleja relaci\u00f3n que se crea en momentos donde los tres instrumentos tienen un rol muy diferenciado (melod\u00eda, contra-melod\u00eda y acompa\u00f1amiento) frente a otros donde toman simult\u00e1neamente el protagonismo sin complejos y con una sorprendente versatilidad. Esta capacidad comunicativa de cada instrumento que ya ve\u00edamos en los tr\u00edos de Beethoven, tard\u00f3 mucho tiempo de convencer a la escuela vienesa\u201d.<\/em> La esencia de la composici\u00f3n de <strong>Schubert<\/strong> fue entendida a la perfecci\u00f3n por <strong>Schumann<\/strong> y <strong>Lorenzo<\/strong> nos recuerda su comentario al respecto: <em>\u201cUna mirada al Tr\u00edo op. 99 y los problemas de nuestra existencia desaparecen, convirti\u00e9ndose en algo fresco y brillante de nuevo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>El segundo movimiento seleccionado que no les dejar\u00e1 indiferentes, es el <em><strong>Largo assai ed espressivo<\/strong><\/em> del <strong><em>Tr\u00edo n\u00ba 5 en re mayor, op. 70, n\u00ba 1<\/em><\/strong> de <strong>Beethoven<\/strong>, conocido como <em><strong>Tr\u00edo de los fantasmas<\/strong><\/em> (Geister-Trio): <em>\u201cSe piensa que Carl Czerny, uno de sus alumnos, lo denomin\u00f3 as\u00ed por que el maestro estaba inmerso en un proyecto de \u00f3pera entorno a Macbeth, aunque tambi\u00e9n podr\u00eda ser posible que otra obra de Shakespeare como Hamlet influyera a nuestro querido autor y en concreto la escena donde aparece el fantasma del padre del protagonista\u201d<\/em>, explica <strong>Meseguer<\/strong>. Para el catedr\u00e1tico de violonchelo, este movimiento es totalmente program\u00e1tico y nos transporta a una atm\u00f3sfera lejana y solitaria, mediante el<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>desarrollo de una c\u00e9lula musical compuestas por las notas re, la y fa: <em>\u201cEn el transcurso de las primeras l\u00edneas se va convirtiendo en un movimiento dram\u00e1tico y visceral. En cambio, la segunda secci\u00f3n nos conduce hacia un lugar m\u00e1s irreal dentro de un modo mayor con \u226aexpresi\u00f3n menor o desangelada\u226b, un recurso al alcance de muy pocos compositores, como \u2026. (adiv\u00ednenlo)\u2026 Schubert\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p>A final del invierno de 1845, <strong>Mendelssohn<\/strong> vuelve a Francfort y all\u00ed compone el <em><strong>Tr\u00edo n\u00ba 2 para piano, viol\u00edn y violonchelo, en do menor, op. 66<\/strong><\/em>, dedicado a Louis Spohr. <strong>Lorenzo Meseguer<\/strong> nos propone la escucha de su <strong><em>Scherzo: Molto allegro quasi presto<\/em><\/strong>, muy en la l\u00ednea del c\u00e9lebre octeto de juventud (Op.20): <em>\u201cEs muy parecido, de hecho podemos encontrar estos movimientos en gran parte de su obra, ya se trate de cuartetos, sinfon\u00edas o de este tr\u00edo. La lectura de Fausto de Goethe fue sin duda un punto de inflexi\u00f3n para crear ese mundo fant\u00e1stico en la cabeza de Meldelssohn. Es genial la forma y delicadeza que imprime el autor para escribir estos \u00e1giles y virtuosos movimientos\u201d.<\/em><\/p>\n<p>El oto\u00f1o del a\u00f1o 1851 en D\u00fcsseldorf fue un momento importante para la creatividad camer\u00edstica de <strong>Robert Schumann<\/strong> que dio como frutos el <strong><em>Tr\u00edo n\u00ba 3 op. 110<\/em><\/strong> y<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>las Sonatas op. 105 y 121. El cuarto movimiento del primero de ellos se titula <em><strong>Kr\u00e4ftig, mit Humor<\/strong><\/em>, la recomendaci\u00f3n final de <strong>Lorenzo<\/strong> para esta selecci\u00f3n tan singular: <em>\u201cCon fuerza y humor es una magistral muestra de contrastes y de personalidad, como todo lo que esctribe Schumann. Como chelista, el movimiento me lleva a F\u00fcnf St\u00fccke im Volkston (Cinco piezas en estilo popular para violonchelo y piano, op 102, otra de sus piezas m\u00e1gicas donde transforma como nadie la poes\u00eda en m\u00fasica. Adem\u00e1s, es un ejemplo de la gran versatilidad del compositor en la m\u00fasica popular, al caminar entre la gran tradici\u00f3n rom\u00e1ntica y la m\u00fasica folcl\u00f3rica.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Espero que disfruten con este particular Tr\u00edo formado por cuatro obras de arte en s\u00ed mismas y que son una muestra perfecta de como evoluciona el lenguaje de la m\u00fasica desde <strong>Beethoven<\/strong> a <strong>Schumann<\/strong>, con unos interesantes comentarios de <strong>Lorenzo Meseguer Luj\u00e1n<\/strong>, al que pueden escuchar interpretando con fuerza y humor a <strong>Schumann<\/strong> en la sala Solit\u00e4r del Mozarteum Universit\u00e4t de Salzburgo<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>donde se form\u00f3 hace unos a\u00f1os y tuve el privilegio de visitarlo. Alg\u00fan d\u00eda les hablar\u00e9 de esta experiencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/oFvgC1QaOY8?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hubo un momento de la historia europea en el que la m\u00fasica estaba destinada exclusivamente al \u00e1mbito de la nobleza y del clero, quedando para el pueblo la denominada m\u00fasica incidental de peque\u00f1o formato para celebrar o conmemorar acontecimientos. 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