{"id":1814,"date":"2020-07-19T23:46:10","date_gmt":"2020-07-19T21:46:10","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/?p=1814"},"modified":"2020-07-19T23:46:10","modified_gmt":"2020-07-19T21:46:10","slug":"cosas-de-hadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/2020\/07\/19\/cosas-de-hadas\/","title":{"rendered":"Cosas de hadas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/07\/Foto.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright  wp-image-1815\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/07\/Foto.jpg\" alt=\"\" width=\"727\" height=\"1547\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/07\/Foto.jpg 436w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/07\/Foto-141x300.jpg 141w\" sizes=\"(max-width: 727px) 100vw, 727px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La adolescencia no es igual para todas las personas. En la historia de la m\u00fasica hay un hecho singular que no deja de ser enigm\u00e1tico. En el a\u00f1o 1825 un joven compositor de tan s\u00f3lo diecis\u00e9is a\u00f1os, escribe una obra de c\u00e1mara para octeto de cuerdas que hasta la fecha no ha sido igualada desde el punto de vista musical y art\u00edstico.<\/p>\n<p>Para aclarar el misterio, hemos invitado a un experto profesor de m\u00fasica de c\u00e1mara y miembro del <em><strong>Cuarteto Saravasti<\/strong><\/em>, que conoce la obra muy bien desde hace tiempo, el violista\u00a0<strong>Pedro Sanz Ayala<\/strong>, para el que la obra maestra est\u00e1 llena de fuerza, fogosidad, pasi\u00f3n y vitalidad: <em>\u201cExisten los dobles cuartetos de Louis Spohr, las dos peque\u00f1as piezas de Shostakovich y el octeto de Schubert para instrumentos de cuerda y viento, pero ninguna de ellas comparable al octeto de Mendelssohn, la obra que hoy vamos a comentar\u201d.<\/em><\/p>\n<p>La formaci\u00f3n de octeto de cuerdas (cuatro violines, dos violas, dos violonchelos) que compuso <strong>Mendelssohn<\/strong> es genial, fant\u00e1stica y \u00fanica. Para este violista y profesor del Conservatorio de Murcia el movimiento <em>Allegro moderato ma con fuoco<\/em> con el que se inicia es una combinaci\u00f3n de fuerza y energ\u00eda: <em>\u201cEl primer viol\u00edn canta el primer tema bas\u00e1ndose en el arpegio de mi bemol mayor y sobre las armon\u00edas y s\u00edncopas de los instrumentos restantes. Posteriormente, los temas van pasando por el resto de voces, aya de forma individual, por parejas o en grupos de cuatro instrumentos. Destacar\u00eda el gran un\u00edsono central en escalas de semicorcheas al que poco a poco se van uniendo todas las voces para desembocar como un gran alud en la reexposici\u00f3n del primer tema\u201d.<\/em><\/p>\n<p>El <em><strong>Octeto<\/strong><\/em> de <strong>Mendelssohn<\/strong> es una obra casi habitual del Concierto Extraordinario de Navidad que desde 1999 ofrece el <em><strong>Cuarteto Saravasti<\/strong><\/em> y del que <strong>Pedro Sanz<\/strong> es miembro fundador. Con respecto al <em>Andante<\/em>, nuestro invitado destaca su lirismo y delicadeza:<em> \u201cEst\u00e1 escrito en comp\u00e1s de 6\/8, a modo de siciliana con un ritmo de tresillos casi constante, con escalas ascendentes y descendentes que dibujan una l\u00ednea musical llena de ternura, belleza y dulzura\u201d.<\/em><\/p>\n<p>El tercer movimiento es quiz\u00e1s el m\u00e1s caracter\u00edstico de <strong>Mendelssohn<\/strong> en cuanto al gusto de \u00e9ste por escribir<em> scherzos m\u00e1gicos<\/em> llenos de misterio y bruma, que nos recuerda las rondas de hadas del <strong><i>Sue\u00f1o de una noche de verano<\/i><\/strong> o del <em><strong>Tr\u00edo con piano en re menor opus 49<\/strong><\/em>. <strong>Sanz<\/strong> explica que este movimiento est\u00e1 basado en unos versos del <strong><i>Fausto<\/i><\/strong> de <strong>Goethe<\/strong> y como aparece en la partitura, debe sonar siempre<i>\u00a0pian\u00edsimo y staccato:<\/i><em>\u201cDe ah\u00ed la extrema dificultad de este movimiento, ya que los omnipresentes grupos de semicorcheas van pasando por las ocho voces siguiendo un mecanismo de relojer\u00eda, y esto exige que los int\u00e9rpretes tengan un control exhaustivo de los golpes de arco -como el spiccato o el ricochet- que combinados con tr\u00e9molos y trinos logran ese efecto m\u00e1gico y fantasmal\u201d.<\/em><span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>El cuarto movimiento es el m\u00e1s grandioso y sinf\u00f3nico. Desde su inicio es espectacular, con un solo del segundo violonchelo al que se van uniendo en orden ascendente el violonchelo I, viola II, viola I, violines IV, III, II y I, con la misma f\u00f3rmula r\u00edtmica de corcheas \u00e1giles y llenas de fuerza a modo de <i>fugato. <\/i>Esto crea en palabras de <strong>Sanz<\/strong> un efecto de ola marina desde un extermo del escenario al otro.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Para una formaci\u00f3n de c\u00e1mara tan consolidada como el <strong>Cuarteto Saravasti,<\/strong>\u00a0el elegir cuatro m\u00fasicos para formar el octeto se basa en principios musicales y de amistad: <em>\u201cEs primordial contar con m\u00fasicos capaces de abordar la obra en pocos d\u00edas de ensayos. Por otro lado, para hacer buena m\u00fasica es imprescindible un buen ambiente y todo sale mucho mejor si te lo pasas bien. Por ello, compartir esta genial m\u00fasica genial con amigos es algo fant\u00e1stico y una de las mejores sensaciones que nos da esta profesi\u00f3n\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Para el violista del <strong>Cuarteto Saravasti<\/strong>, la f\u00f3rmula de sumar cuatro invitados a la base del cuarteto funciona muy bien ya que les permite realizar un trabajo previo y, sobre \u00e9l, a\u00f1adir las cuatro partes restantes: <em>\u201cDigamos que ya tienes la mitad construida y no tienes que empezar desde cero con ocho m\u00fasicos\u201d<\/em>. Hay que tener en cuanta que el <em><strong>Octeto<\/strong> <\/em>de <strong>Mendelssohn<\/strong> tiene la dificultad a\u00f1adida de las ocho voces con la consiguiente distancia f\u00edsica en el escenario: <em>\u201ca veces lo que oyes respecto a los compa\u00f1eros que est\u00e1n m\u00e1s lejos puede llegar con cierto retraso, lo que es un problema en los pasajes<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>que precisan de gran exactitud r\u00edtmica como los del tercer movimiento\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Como curiosidad, <strong>Pedro Sanz<\/strong> nos recuerda la grabaci\u00f3n que hizo en 2005 el <em><strong>Cuarteto Emerson<\/strong><\/em>, en la que las ocho voces est\u00e1n interpretadas \u00fanicamente por sus cuatro miembros: <em>\u201ccada m\u00fasico grab\u00f3 dos partes, pero con dos instrumentos distintos, de manera que el oyente escucha a cuatro personas pero a ocho instrumentos. Me parece una grabaci\u00f3n muy original\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Desde luego que lo es. Les dejo con una grabaci\u00f3n del primer movimiento del <em><strong>Octeto para cuerdas<\/strong><\/em> de <strong>Mendelssohn<\/strong> del <strong>Cuarteto Saravasti<\/strong> (<strong>Gabriel Lauret, Diego Sanz, Pedro Sanz y Enrique Vidal<\/strong>) reforzado con <strong>Felipe Rodr\u00edguez, Antonio Garc\u00eda Egea, Joaqu\u00edn Riquelme<\/strong> y <strong>Lorenzo Meseguer. <\/strong>Una combinaci\u00f3n impensable incluso para el mejor cuento de hadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Sw8uQMqyXlA?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La adolescencia no es igual para todas las personas. 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