{"id":1869,"date":"2020-10-12T17:43:59","date_gmt":"2020-10-12T15:43:59","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/?p=1869"},"modified":"2020-10-12T18:18:25","modified_gmt":"2020-10-12T16:18:25","slug":"doble-indiscrecion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/2020\/10\/12\/doble-indiscrecion\/","title":{"rendered":"Doble indiscreci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/10\/Captura-de-pantalla-2020-10-12-a-las-17.43.10.png\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-1872\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/10\/Captura-de-pantalla-2020-10-12-a-las-17.43.10.png\" alt=\"\" width=\"1022\" height=\"704\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/10\/Captura-de-pantalla-2020-10-12-a-las-17.43.10.png 1022w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/10\/Captura-de-pantalla-2020-10-12-a-las-17.43.10-300x207.png 300w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2020\/10\/Captura-de-pantalla-2020-10-12-a-las-17.43.10-768x529.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1022px) 100vw, 1022px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La naturaleza fue una de las pasiones de <strong>Johannes Brahms<\/strong> (1833-1897). El efecto producido por la corriente del r\u00edo Aar al mezclarse con las tranquilas aguas del lago Thun, hac\u00eda que la habitaci\u00f3n donde compon\u00eda el m\u00fasico, resultara para \u00e9l una morada encantadora. Las ma\u00f1anas del verano de 1887 en Suiza fueron muy productivas para un compositor con la dedicaci\u00f3n de<strong> Johannes<\/strong> que \u00e9l mismo se premiaba \u00a0con una buena comida y un caf\u00e9 turco. Para pasear habr\u00eda tiempo despu\u00e9s, siempre y cuando el tiempo acompa\u00f1ara.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Las \u00fanicas sombras en la feliz estancia de <strong>Brahms<\/strong> a orillas del lago eran consecuencia de su distanciamiento con su buen amigo y violinista\u00a0<strong>Joseph Joachim<\/strong> al que ten\u00eda pensado escribir un nuevo concierto para dos instrumentos, en el que tambi\u00e9n habr\u00eda dedicatoria para el violonchelista <strong>Robert\u00a0Hausmann<\/strong>, otro gran m\u00fasico que formaba parte de su c\u00edrculo m\u00e1s intimo.<\/p>\n<p>Como para el maestro de Hamburgo la profesi\u00f3n estaba por encima del plano personal, abord\u00f3 el reto de componer el <em><strong>Doble concierto para viol\u00edn, violonchelo y orquesta<\/strong><\/em>. Cada ma\u00f1ana se asomaba al lago convencido de encontrar una soluci\u00f3n art\u00edstica que evitase que la masa orquestal apagara el brillo de los dos instrumentos de cuerdas. Para el compositor era importante que la inspiraci\u00f3n lo encontrara siempre trabajando y, con su reciente viaje a Italia todav\u00eda fresco en su memoria, pens\u00f3 en recuperar la esencia del <em>Concerto grosso<\/em> de manera que chelo y viol\u00edn participaran como un grupo de c\u00e1mara independiente de la orquesta. Convencido de que eso ser\u00eda del agrado de <strong>Joachim<\/strong> y <strong>Hausmann<\/strong>, se puso pluma en mano para crear una sinfon\u00eda moderna con solistas a un patr\u00f3n tradicional propio de dos siglos antes.<\/p>\n<p><strong>Brahms<\/strong> consider\u00f3 esta creaci\u00f3n como una peque\u00f1a indiscreci\u00f3n precisamente por las turbulencias en su amistad con <strong>Joachim<\/strong>, tal y como consta en una de sus cartas. Resulta curioso que un m\u00fasico que defend\u00eda la m\u00fasica abstracta rechazando el car\u00e1cter program\u00e1tico propuesto por Liszt y Wagner, permitiera que su conflicto personal con el c\u00e9lebre solista impregnara los compases de su nuevo concierto sinf\u00f3nico. Seg\u00fan opinan expertos en la materia, en algunos momentos del concierto los dos instrumentos quedan confrontados en su cometido en paralelismo con las relaciones entre maestro y violinista. Otros estudiosos de la obra de <strong>Brahms<\/strong>\u00a0valoran su intento permanente para equilibrar la importancia de los dos instrumentos aunque, sobre la partitura, el papel preponderante del chelo es claro por ser el que primero entona la melod\u00eda en el primer y tercer movimientos.<\/p>\n<p>La obra fue felizmente estrenada en octubre de ese a\u00f1o por los tres amigos: <strong>Johannes<\/strong> como director, <strong>Joseph<\/strong> como violinista y <strong>Robert<\/strong> como chelista, con un \u00e9xito rotundo. En el primer movimiento <em>Allegro non troppo<\/em>, destacan los recitativos a modo de di\u00e1logo entre solistas en un apasionante contrapunto. En el <em>Andante<\/em> central, los instrumentos cantan sin caer en un virtuosismo desmesurado muy en l\u00ednea con la idea de tranquilidad que predomina en todo el movimiento. El <em>Vivace non troppo<\/em> final nos sumerge en una atm\u00f3sfera z\u00edngara donde se respira el buen estado de \u00e1nimo de <strong>Brahms<\/strong>\u00a0en vacaciones estivales.<\/p>\n<p>Este fin de semana escucharemos en directo y doble sesi\u00f3n (viernes y s\u00e1bado) el<em><strong> Concierto para viol\u00edn, violonchelo y orquesta en la menor, opus 102<\/strong><\/em> de <strong>Brahms<\/strong>, interpretado por <strong>Antonio Garc\u00eda Egea<\/strong> (viol\u00edn), <strong>David Apell\u00e1niz<\/strong> (violonchelo) y la <em><strong>Orquesta Sinf\u00f3nica de la Regi\u00f3n de Murcia<\/strong><\/em> dirigida por <strong>Carlos Dom\u00ednguez Nieto<\/strong>. Es una excelente oportunidad para viajar a un paisaje alpino con luz natural en la que encontrar al compositor alem\u00e1n tomando un caf\u00e9 a orillas del Thun. De vuelta a casa nos traer\u00e1n los <em><strong>Paisajes Ib\u00e9ricos<\/strong><\/em> de <strong>Alb\u00e9niz<\/strong>, que completan el programa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; La naturaleza fue una de las pasiones de Johannes Brahms (1833-1897). El efecto producido por la corriente del r\u00edo Aar al mezclarse con las tranquilas aguas del lago Thun, hac\u00eda que la habitaci\u00f3n donde compon\u00eda el m\u00fasico, resultara para \u00e9l una morada encantadora. 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