{"id":1932,"date":"2021-02-07T18:21:34","date_gmt":"2021-02-07T17:21:34","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/?p=1932"},"modified":"2021-02-07T18:21:34","modified_gmt":"2021-02-07T17:21:34","slug":"el-espejo-de-schubert","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/2021\/02\/07\/el-espejo-de-schubert\/","title":{"rendered":"El espejo de Schubert"},"content":{"rendered":"<p>La tranquilidad que respiraba la c\u00e9ntrica calle del centro de Viena se vio alterada por las expresiones de entusiasmo de los abonados que sal\u00edan del n\u00famero 12 de la calle Tuchlauben. Esa tarde de marzo de 1824, la Sociedad de Amigos de la M\u00fasica hab\u00eda convocado a sus miembros con motivo del estreno del \u00faltimo cuarteto de Franz Schubert. Aunque era un edificio alquilado, Zum Roten Igel ten\u00eda una excelente ac\u00fastica para los conciertos.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>La velada era prometedora. El escuchar m\u00fasica del joven compositor vien\u00e9s interpretada por el Cuarteto Schuppanzigh era tan atractivo que esa tarde se congregaron casi todos los socios de la agrupaci\u00f3n, algunos haciendo un<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>gran esfuerzo para salir a\u00fan convalecientes del resfriado que los hab\u00eda tenido en cama toda la semana. Las toses que se escucharon entre los movimientos del cuarteto fueron desproporcionadas para una audiencia tan cultivada como la de la Gesellschaft der Musikfreunde.<\/p>\n<p>Aunque hac\u00eda fr\u00edo, los asistentes al concierto caminaban con lentitud hacia sus hogares para as\u00ed disponer de m\u00e1s tiempo para comentar la nueva propuesta de Schubert. A la altura de la Iglesia de San Esteban, un peque\u00f1o grupo de socios dispuesto en corro intercambiaba las sensaciones posteriores al concierto. Este quinteto de mel\u00f3manos hac\u00eda siempre el mismo trayecto desde el edificio de conciertos hasta la Stephanplatz donde antes de separarse camino de casa, se deten\u00edan para ultimar la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cHa sido un concierto fant\u00e1stico. Este Schubert y mi primo Ignaz pueden hacer historia en Viena\u201d, dec\u00eda Anna, una adinerada dama vienesa que dedicaba su vida a la m\u00fasica y de la que se dec\u00eda que pasaba las horas sentada al piano incluso cuando atend\u00eda a las visitas.<\/p>\n<p>\u201cNo estoy de acuerdo\u201d, respondi\u00f3 Otto, un militar retirado que se defin\u00eda como beethoveniano hasta la m\u00e9dula. \u201cNuestra sociedad programa a este joven compositor s\u00f3lo por ser un miembro m\u00e1s de la misma, pero le falta el car\u00e1cter de Beethoven. No usa nunca el contrapunto y yo dir\u00eda que su m\u00fasica es predecible\u201d.<\/p>\n<p>\u201cMariscal, con el debido respeto, creo que usted no est\u00e1 siendo justo con Schubert. Sus temas, tan mel\u00f3dicos y delicados, modulan de una manera tan natural que por ello usted considera que todo lo que sale de su pluma es sencillo\u201d.- Afirm\u00f3 Hans Sonnleithner, sobrino del fundador de la sociedad y cercano al grupo de amigos de Schubert.<\/p>\n<p>Era muy habitual que en este grupo de debate posterior a los conciertos se vertieran opiniones dispares sobre lo que hab\u00eda acontecido en la sala tan s\u00f3lo unos minutos antes. El prudente abogado Ludwig M\u00fcller siempre aguardaba a escuchar los comentarios de los dem\u00e1s para a\u00f1adir su toque de calidad como experto en m\u00fasica cl\u00e1sica: \u201cCreo que Schubert ha escrito un cuarteto formidable, muy en la l\u00ednea del \u00faltimo que escuchamos en la \u00faltima Schubertiada en casa del t\u00edo de Hans. \u00bfC\u00f3mo lo present\u00f3?. No lo recuerdo ahora\u2026\u201d<\/p>\n<p>\u201cQuartettsatz en do menor, Herr M\u00fcller\u201d. Respondi\u00f3 Hans.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfY qu\u00e9 opina nuestra querida Caroline?\u201d, pregunt\u00f3 Anna interpel\u00e1ndola con<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>cari\u00f1o. Caroline era la hija del abogado, una bella y dulce jovencita que acababa de ser presentada en la sociedad vienesa. Era muy prudente y su silencio lo adornaba con una permanente y tierna sonrisa.<\/p>\n<p>\u201cA m\u00ed me ha gustado mucho la interpretaci\u00f3n del cuarteto, aunque me he perdido varias veces durante las variaciones. Para una inexperta oyente como soy yo, era imposible saber en que tonalidad estaba en ciertos momentos\u201d. Afirm\u00f3 con modestia la joven.<\/p>\n<p>\u201cEs que no s\u00e9 como un m\u00fasico de la categor\u00eda de Ignaz Schuppanzigh acepta la dedicatoria del cuarteto de Schubert y adem\u00e1s lo interpreta. Con lo grande que ha hecho el Cuarteto Schuppanzigh a la m\u00fasica de c\u00e1mara de Beethoven\u201d, vocifer\u00f3 Otto von Spaun, cuya nariz se enrojec\u00eda cada vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>Tal era la predilecci\u00f3n que la joven Caroline sent\u00eda por Schubert que, de forma inesperada, frunci\u00f3 el ce\u00f1o y mirando al Mariscal le contest\u00f3 con cierta insolencia: \u201cLas melod\u00edas de Schubert delatan su interior como lo har\u00eda un espejo m\u00e1gico. Siempre hay sufrimiento en el amor, melancol\u00eda en los momentos alegres, malicia en el gesto m\u00e1s tierno, y la vida siente la amenaza de la muerte. Franz nunca es un m\u00fasico superficial, mi Mariscal\u201d.<\/p>\n<p>\u201cYo estoy de acuerdo con Caroline\u201d, dijo Hans. \u201cSchubert lo est\u00e1 pasando muy mal. Enfermo de s\u00edfilis, con problemas econ\u00f3micos y enamorado de alguien inalcanzable para \u00e9l. La mezcla perfecta para caer en la depresi\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>\u201cO en el alcohol, jovencitos\u2026\u201d dijo Otto con una mezcla de iron\u00eda y enfado.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfAlguien sabe por qu\u00e9 este cuarteto en la menor de Schubert lo ha presentado esta noche mi primo con el t\u00edtulo de Rosamunda? pregunt\u00f3 Anna intentando desviar el tema de conversaci\u00f3n y esperando que el abogado recogiese el guante.<\/p>\n<p>\u201cEs porque el Andante est\u00e1 basado en una melod\u00eda del entreacto de aquella obra titulada as\u00ed y que no pudimos ver por haber sido cancelada de forma inesperada tras las dos primeras funciones, explic\u00f3 Ludwig.<\/p>\n<p>\u201cNormal\u2026\u201d refunfu\u00f1\u00f3 el Mariscal.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Otto!. Le recrimin\u00f3 Anna. \u201cYo he podido identificar algunos lieder de Schubert a lo largo de los cuatros movimientos del cuarteto. Gretchen am Spinnrade* y G\u00f6tter Griechenlands** est\u00e1n omnipresentes. Lo s\u00e9 porque los he tocado al piano muchas veces.<\/p>\n<p>\u201cYo a\u00f1adir\u00eda que el mundo griego est\u00e1 doblemente representado\u201d, aclar\u00f3 el abogado. \u201cEl ritmo de corchea seguido de dos semicorcheas, tan propio de muestro querido Schubert, es con el que Beethoven homenajea a los cl\u00e1sicos en el Allegretto de su S\u00e9ptima Sinfon\u00eda. \u00a1Amigos, es el ritmo de los versos d\u00e1ctilos hom\u00e9ricos!\u201d, exclam\u00f3 con euforia .<\/p>\n<p>\u201cCuanto sabes, Ludwig. No s\u00e9 que ser\u00eda de m\u00ed sin estas conversaciones tan interesantes.\u201d, dijo Anna.<\/p>\n<p>\u201cHora de ir a casa, amigos\u201d. Dijo el abogado algo sonrojado mientras rodeaba con el brazo a su peque\u00f1a Caroline.<\/p>\n<p>\u201cBuenas noches\u201d contestaron al un\u00edsono todos excepto el Mariscal, que esper\u00f3 unos segundos para disponer de la \u00faltima palabra.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Ya hay fecha para el estreno de la nueva sinfon\u00eda de Beethoven! \u00a1El siete de mayo en el K\u00e4rntnertortheater! \u00a1Todo ustedes est\u00e1n avisados! !Eso s\u00ed es m\u00fasica! gritaba con energ\u00eda mientras se alejaba de Stephanplatz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(*) Margarita en la rueca y\u00a0(**) Los dioses griegos<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>NOTA:<\/strong> Este post va dedicado a las personas que tanto disfrutan en una sala de conciertos y en el exterior del edificio conversando sobre el programa. Con el deseo de que podamos volver a vernos en torno a la m\u00fasica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tranquilidad que respiraba la c\u00e9ntrica calle del centro de Viena se vio alterada por las expresiones de entusiasmo de los abonados que sal\u00edan del n\u00famero 12 de la calle Tuchlauben. 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