{"id":1978,"date":"2021-05-09T19:27:41","date_gmt":"2021-05-09T17:27:41","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/?p=1978"},"modified":"2021-05-09T19:27:41","modified_gmt":"2021-05-09T17:27:41","slug":"el-principio-de-la-interaccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/2021\/05\/09\/el-principio-de-la-interaccion\/","title":{"rendered":"El principio de la interacci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>El profesor de matem\u00e1ticas se present\u00f3 el primer d\u00eda de clase con una pregunta. Ten\u00eda fama de ser extravagante por las continuas ocurrencias que ten\u00eda dentro y fuera del aula. Se dec\u00eda que ten\u00eda calculada su velocidad de paso para evitar encontrar un sem\u00e1foro en rojo en los desplazamientos por la ciudad.<\/p>\n<p>Esa ma\u00f1ana todos sus pupilos estaban expectantes porque no sab\u00edan qu\u00e9 tipo de profesor se encontrar\u00edan. Estaban advertidos de su dureza y exigencia a la hora de evaluar los conocimientos, aunque sus extravagancias en clase invitaran a pensar lo contrario.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s saludar con introspecci\u00f3n, dict\u00f3 un problema para valorar el nivel de sus alumnos. Se trataba de demostrar disponiendo de los datos del tiempo que cantaban dos canarios, si el canto de uno de los p\u00e1jaros influ\u00eda en el canto del otro.<\/p>\n<p>El que hoy les escribe, sin duda en un momento de m\u00e1xima brillantez como los que todos tenemos alguna vez en la vida, fue el \u00fanico que resolvi\u00f3 el envite empleando la f\u00f3rmula estad\u00edstica de los sucesos dependientes que tenia aparcada en alg\u00fan lugar del cerebro.<\/p>\n<p>Le cuento todo esto, porque lo que yo desconoc\u00eda en esa \u00e9poca y afortunadamente no pregunt\u00f3 el matem\u00e1tico es si el canto de un p\u00e1jaro puede influir en la composici\u00f3n de una m\u00fasica tan sublime como la de <strong>Mozart<\/strong>.<\/p>\n<p>El genio nacido en Salzburgo, escribi\u00f3 veinticinco conciertos para piano que son referencia en la historia de la m\u00fasica por su calidad y su novedad, al revolucionar lo que exist\u00eda previamente y se conoc\u00eda como estilo galante. Lo que hizo <strong>Mozart<\/strong>\u00a0fue dotar de la m\u00e1xima expresi\u00f3n sinf\u00f3nica al concierto para piano adoptando una estructura en tres movimientos donde el primero de ellos seguir\u00eda la forma sonata (con exposici\u00f3n de los temas, desarrollo y reexposici\u00f3n), el segundo ser\u00eda un movimiento lento <i>Andante<\/i> casi siempre en la tonalidad subdominante y el movimiento final un rond\u00f3 alegre abierto al virtuosismo del solista.<\/p>\n<p>Estos conciertos fueron compuestos entre 1773 y 1791, es decir, desde que el m\u00fasico ten\u00eda diecisiete a\u00f1os y por su paralelismo con el g\u00e9nero oper\u00edstico se etiquetaron de \u201cdramas sin voz\u201d. Hoy d\u00eda podemos asegurar que a partir del <em><strong>Concierto para piano n\u00ba 9 en mi bemol \u201cJeunehomme\u201d<\/strong><\/em>, escrito en 1777, el p\u00fablico empieza a escuchar cosas nunca o\u00eddas. La enorme personalidad art\u00edstica del compositor esquiv\u00f3 el gusto del p\u00fablico de la \u00e9poca y fragu\u00f3 en una partitura donde solista y orquesta dialogaban de forma ininterrumpida, haciendo gala de gran una libertad estructural y originalidad.<\/p>\n<p>El oyente que escuchaba lo que propon\u00eda <strong>Mozart<\/strong> sin duda sufr\u00eda de agitaci\u00f3n interior pero para nada era sometido a un conflicto irremediable, ya que el maestro era un hombre del Renacimiento en constante b\u00fasqueda del equilibrio entre el individuo y sociedad.<\/p>\n<p>Aunque todos los conciertos para piano de <strong>Mozart<\/strong> son sublimes, es inevitable destacar algunos como los dos escritos en tonalidades menores como el <em><strong>n\u00ba 20 en re menor K 466<\/strong><\/em> y el <em><strong>n\u00ba 24 de do menor K 491<\/strong> <\/em>tan elaborado como expresivo. El <em><strong>Concierto para piano n\u00ba 21 en do mayor<\/strong><\/em> coincide con su estancia en Viena, su intensa relaci\u00f3n con Haydn y su incorporaci\u00f3n a la logia mas\u00f3nica, por lo que tiene un car\u00e1cter alegre. El <strong><em>Concierto n\u00ba 23<\/em><\/strong> es quiz\u00e1s el m\u00e1s apreciado por la audiencia y no deben perd\u00e9rselo.<\/p>\n<p>El \u00faltimo <em><strong>Concierto para piano n\u00ba 27 en si bemol<\/strong><\/em> fue escrito meses antes de su fallecimiento, en una situaci\u00f3n econ\u00f3mica complicada coincidiendo con la mala salud de Constanza, lo que se traduce en una atm\u00f3sfera de serenidad que engloba a la obra.<\/p>\n<p>El 27 de mayo de 1784, <strong>Mozart<\/strong> entra en una tienda de Viena y compra un estornino, que ser\u00e1 su mascota durante tres a\u00f1os. Su canto es el que inspir\u00f3 la composici\u00f3n del <i>Allegretto<\/i> final del <em><strong>Concierto para piano n\u00ba 17 en sol mayor K 453<\/strong><\/em>.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Desgraciadamente para <strong>Mozart<\/strong>, este pajarito finalmente falleci\u00f3, pero su historia era tan desconocida para mi profesor de matem\u00e1ticas como para sus alumnos. Por fortuna, la buena m\u00fasica para piano de este gran compositor ha perdurado como lo han hecho los recuerdos de los excelentes profesores que alumbraron mis a\u00f1os de estudiante.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/AsdfPVM0stI?start=33&#038;feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El profesor de matem\u00e1ticas se present\u00f3 el primer d\u00eda de clase con una pregunta. Ten\u00eda fama de ser extravagante por las continuas ocurrencias que ten\u00eda dentro y fuera del aula. Se dec\u00eda que ten\u00eda calculada su velocidad de paso para evitar encontrar un sem\u00e1foro en rojo en los desplazamientos por la ciudad. Esa ma\u00f1ana todos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1978"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1978"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1978\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1979,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1978\/revisions\/1979"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1978"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1978"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1978"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}