{"id":1987,"date":"2021-07-03T21:28:43","date_gmt":"2021-07-03T19:28:43","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/?p=1987"},"modified":"2021-07-03T21:28:43","modified_gmt":"2021-07-03T19:28:43","slug":"sinfonias-encubiertas-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/2021\/07\/03\/sinfonias-encubiertas-iii\/","title":{"rendered":"Sinfon\u00edas encubiertas (III)"},"content":{"rendered":"<p>Que un m\u00fasico se muestre muy cr\u00edtico consigo mismo y con los dem\u00e1s tiene dos consecuencias. La primera es el tiempo que tarda en presentar la versi\u00f3n definitiva de su primera composici\u00f3n tras haber desestimado ingente material que no es de su agrado. La segunda condiciona la nutrida lista de enemigos ac\u00e9rrimos, muchos de ellos para toda la vida.<\/p>\n<p><strong>Johannes Brahms<\/strong> es un ejemplo claro de este modo de comportamiento. Sus declaraciones, a veces en la cara del desairado, le generaros adversas antipat\u00edas entre m\u00fasicos del nivel de <strong>Chaikovski<\/strong>, <strong>Wagner<\/strong> y otros creadores de \u00f3peras, g\u00e9nero que no trabaj\u00f3 por no considerarse lo suficientemente est\u00fapido.<\/p>\n<p>Pero si<strong> Brahms<\/strong> fue exigente con alguien. fue precisamente consigo mismo. Por ello, la obra que comentamos hoy tiene el honor de ser su primera gran obra camer\u00edstica de su total aprobaci\u00f3n, gestada durante el verano de 1860, cuando el maestro ten\u00eda 27 a\u00f1os.<\/p>\n<p>El <em><strong>Sexteto\u00a0\u00a0de cuerdas n\u00ba 1, en si bemol mayor, opus 18<\/strong><\/em> est\u00e1 influenciado por los sentimiento que le despertaron la naturaleza de Hamm, ciudad de la cuenca del Ruhr cuyo primaveral clima, alejado de la oscuridad de Hamburgo, hizo que la obra se impregnara de luz y recibiera el sobrenombre de <em><strong>Fr\u00fclingssextett<\/strong><\/em> (Sexteto de primavera).<\/p>\n<p>Constituido por cuatro movimientos (<em>Allegro ma non troppo, Andante ma moderato, Scherzo y Poco Allegretto e grazioso<\/em>), el primer sexteto de <strong>Brahms<\/strong> est\u00e1 plagado de influencias de Haydn, Beethoven y Schubert as\u00ed como del folklore y los aromas de Viena.<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n del sexteto (2 violines, 2 violas y 2 chelos) le permite al compositor alem\u00e1n esquivar la escritura para cuarteto, g\u00e9nero que abord\u00f3 entrado en la cuarentena. As\u00ed, el primer movimiento comienza con un bello tema en el que participan tan s\u00f3lo tres instrumentos, para a continuaci\u00f3n escribir una reexposici\u00f3n para cinco m\u00fasicos. Esto es una constante en todo el sexteto, con frecuentes fragmentos donde hay dobles cuerdas que hacen imposible que esta m\u00fasica pueda ser interpretada por un cuarteto de cuerdas.<\/p>\n<p>Este primer movimiento sigue estrictamente la forma cl\u00e1sica sonata y tiene tres temas, dos de ellos mel\u00f3dicos y otro m\u00e1s r\u00edtmico donde recordamos a Schubert. El oyente disfrutar\u00e1 de la amplitud de los temas y del car\u00e1cter que ofrecen los instrumentos graves.<\/p>\n<p>El <em>Andante ma moderato<\/em> est\u00e1 constituido por cinco variaciones a partir de un lento tema de aire popular. Como curiosidad, en la quinta variaci\u00f3n, el oyente atento disfrutar\u00e1 de un timbre propios de gaitas a cargo de las violas.<\/p>\n<p>El tercer movimiento evoca al scherzo de la Quinta Sinfon\u00eda y la obertura Egmont de su admirado Beethoven y el movimiento final es un rond\u00f3 salpicado de m\u00fasica popular donde los chelos nos transportan a la Viena de Franz Schubert, con el impulso juvenil de una m\u00fasica que hace que los algo m\u00e1s de treinta minutos de duraci\u00f3n, nos sepa a poco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/c5D9FbG71eE?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que un m\u00fasico se muestre muy cr\u00edtico consigo mismo y con los dem\u00e1s tiene dos consecuencias. 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