{"id":672,"date":"2015-08-03T20:14:30","date_gmt":"2015-08-03T18:14:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/?p=672"},"modified":"2015-08-03T20:14:30","modified_gmt":"2015-08-03T18:14:30","slug":"bola-de-cristal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/musicainesperada\/2015\/08\/03\/bola-de-cristal\/","title":{"rendered":"Bola de cristal"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/musicainesperada\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2015\/08\/image.jpeg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-673\" title=\"image\" src=\"\/musicainesperada\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2015\/08\/image.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" \/><\/a><span style=\"font-size: medium;\">Cuando la gravedad de una enfermedad preocupa a un compositor, es l\u00f3gico que cambie su actitud vital y su manera de escribir m\u00fasica. Un caso interesante en este sentido es el de <strong>Gustav Mahler<\/strong> (1860-1911), el m\u00fasico que visualiz\u00f3 el declive de la sociedad de su tiempo que, incapaz de entender su lenguaje, nunca consigui\u00f3 congeniar con el sabio maestro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">A pesar de que en su infancia <strong>Gustav<\/strong> vio desfilar los ata\u00fades de siete de sus catorces hermanos,\u00a0 no es hasta el verano de 1901 cuando inicia la composici\u00f3n de los impactantes <em><strong>Kindertotenlieder<\/strong><\/em> (Canciones de los ni\u00f1os muertos) al tiempo que termina otros ciclos de canciones y compone su c\u00e9lebre <em><strong>Quinta Sinfon\u00eda<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">Posiblemente, esta \u201cexplosi\u00f3n creativa\u201d, como la llama <strong>De la Grange<\/strong> en su libro sobre el m\u00fasico, guarda relaci\u00f3n con la grave hemorragia intestinal que sufri\u00f3 \u00e9ste en febrero de ese a\u00f1o, por la que tuvo que pasar por el quir\u00f3fano y guardar un largo periodo de convalecencia en el Sanatorio L\u00f6w. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">En junio, <strong>Mahler<\/strong> se traslada a su retiro estival en Maiernigg donde estrena casa y dispone de suficiente tiempo para componer, alejado de la intensa actividad que como director ten\u00eda en Viena. La naturaleza le proporciona inspiraci\u00f3n y en ella descubre nuevos aspectos sobre la musicalidad del canto de los p\u00e1jaros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">La melod\u00eda escondida que propone para esta semana <strong>Lorenzo Meseguer Luj\u00e1n<\/strong>, violonchelista murciano de la <strong><em>Orquesta Balthasar-Neumann<\/em><\/strong> de Friburgo (Alemania), se encuentra en el primer movimiento <em>Trauermarsch<\/em> (Marcha f\u00fanebre) de la <strong><em>Quinta Sinfon\u00eda<\/em><\/strong> de <strong>Gustav Mahler<\/strong>. En el v\u00eddeo adjunto, entre 4:00 y 4:37, <span style=\"background-color: #ffffff; color: #333399;\"><em>\u201cescuchamos la melod\u00eda de los violines, fagotes, clarinetes y luego oboes, con un contratema de los violonchelos. Seguramente este sea uno de los pasajes m\u00e1s relevantes de esta sinfon\u00eda tan rica en escritura contrapunt\u00edstica. Sin duda, Mahler era un maestro de esta t\u00e9cnica\u201d.<\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">Disfruten de la m\u00fasica de <strong>Gustav Mahler<\/strong> al tiempo que atiendan a su mensaje tan lleno de contrastes y distorsi\u00f3n. Parec\u00eda impensable en su tiempo que, las modernas sociedades democr\u00e1ticas pudieran generar tanta desigualdad, conflictividad y horror como las que ha vivido la Humanidad en los \u00faltimos cien a\u00f1os. Cuando <strong>Gustav<\/strong> dijo <em>\u201cmi tiempo est\u00e1 por llegar\u201d<\/em>, ten\u00eda la esperanza de que pudi\u00e9semos, al fin, comprender lo que nos intent\u00f3 advertir con su bola de cristal.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/vOvXhyldUko\" frameborder=\"0\" width=\"560\" height=\"315\"><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la gravedad de una enfermedad preocupa a un compositor, es l\u00f3gico que cambie su actitud vital y su manera de escribir m\u00fasica. 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