{"id":1005,"date":"2016-11-13T07:49:26","date_gmt":"2016-11-13T06:49:26","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/?p=1005"},"modified":"2016-11-13T07:49:26","modified_gmt":"2016-11-13T06:49:26","slug":"trump-y-la-dinastia-del-pato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/2016\/11\/13\/trump-y-la-dinastia-del-pato\/","title":{"rendered":"Trump y la dinast\u00eda del pato"},"content":{"rendered":"<p>Un par de meses despu\u00e9s de la fallida Cumbre Mundial por el Desarrollo Sostenible de Johannesburgo, que termin\u00f3 en agosto de 2002 con una sonora pitada a Colin Powell, quien dio la cara por la espantada de George Bush, el Departamento de Estado organiz\u00f3 una visita a EE UU de periodistas europeos para intentar revertir la penosa imagen medioambiental que ofreci\u00f3 al mundo. Durante dos semanas, en compa\u00f1\u00eda de tres colegas de Alemania, Dinamarca y Letonia, me entrevist\u00e9 con investigadores en el MIT de Boston, alcaldes y responsables pol\u00edticos del Gobierno federal, pero tambi\u00e9n con granjeros, fabricantes de especias org\u00e1nicas, activistas medioambientales y expertos implicados en la recuperaci\u00f3n medioambiental de grandes espacios naturales amenazados.<br \/>\nLa escala m\u00e1s interesante del viaje fue el Estado de Vermont, convertido en un aut\u00e9ntico oasis en materia de desarrollo sostenible, gracias en buena parte al liderazgo del exalcalde y senador Bernie Sanders, quien disput\u00f3 este a\u00f1o a Hillary Clinton la candidatura dem\u00f3crata a la Casa Blanca. Entonces, la mano derecha de Sanders, Peter Clavelle, era el alcalde de la capital de Vermont, Burlington, una ciudad volcada con el cumplimiento de las recomendaciones de la llamada Agenda 21, fijada diez a\u00f1os antes en la Cumbre de R\u00edo para lograr un desarrollo sostenible. El compromiso c\u00edvico de Burlington era ejemplar. En el proyecto estaban implicados desde la Universidad de Vermont, la alcald\u00eda y la C\u00e1mara de Comercio a colectivos vecinales, asociaciones ecologistas y los agricultores y ganaderos de una ciudad abastecida en una gran parte con energ\u00edas renovables, con viviendas para los j\u00f3venes, con tren de cercan\u00edas, consumidora de productos org\u00e1nicos producidos en m\u00faltiples granjas locales y volcada en la recuperaci\u00f3n de un lago, llamado Champlain, en riesgo como nuestro Mar Menor por los nitratos y los fosfatos generados por la actividad agr\u00edcola.<br \/>\nPero Burlington era, y es, una min\u00fascula gota de 40.000 habitantes en un heterog\u00e9neo pa\u00eds donde el grueso de sus 287 millones de habitantes no estaban por la labor de reducir el uso de combustibles f\u00f3siles. Pese a ser un caso excepcional, esa comunidad local, como el resto de EE UU, ya comenzaba a sufrir hace catorce a\u00f1os los efectos de la globalizaci\u00f3n y la consiguiente desconfianza hacia las elites pol\u00edticas. La madera china hac\u00eda a\u00f1icos la actividad econ\u00f3mica que generan los espectaculares bosques de Vermont, donde se tem\u00eda, adem\u00e1s, que el mercado internacional arruinase su peque\u00f1a pero vital red de granjas l\u00e1cteas. En ese estado, que sigue siendo el m\u00e1s izquierdoso del pa\u00eds, Clinton gan\u00f3 el martes holgadamente a Trump, que se llev\u00f3 el triunfo final al arrasar con sus mensajes populistas (\u2019Am\u00e9rica primero\u2019) en el vasto territorio rural, de profundas convicciones religiosas y conservadoras, que se extiende entre ambas costas de Estados Unidos. Las proclamas identitarias y contra el \u2018establishment\u2019 de Washington que represataba Hillary Clinton calaron en la clase blanca trabajadora de las empobrecidas zonas industriales del Medio Oeste y en los \u2018rednecks\u2019 del medio rural. Es la Am\u00e9rica invisible, el aut\u00e9ntico macizo de la raza, que no entra en contacto con los millones de turistas europeos que visitan Nueva York, Boston o Los \u00c1ngeles. Es la Am\u00e9rica que a\u00fan recela de la teor\u00eda evolutiva de Darwin y que no se informa a trav\u00e9s de los peri\u00f3dicos m\u00e1s influyentes. A veces ni siquiera por las grandes cadenas de televisi\u00f3n, sino por las redes sociales, donde la verdad carece de importancia si lo que se cuenta entretiene y tiene capacidad viral. Que no disfrutan, como los europeos, con series como \u2018Sexo en Nueva York\u2019 o \u2018The Big Bang Theory\u2019, sino con realitys de audiencias masivas en la tv por cable, donde los protagonistas son personas reales de esa Am\u00e9rica profunda, como \u2018Duck Dinasty\u2019 (La dinast\u00eda del pato), el d\u00eda a d\u00eda de una montaraz familia de Louisiana que se hizo millonaria vendiendo reclamos para cazar patos, sin esconder un \u00e1pice sus actitudes hom\u00f3fobas y xen\u00f3fobas.<br \/>\nPero explicar los resultados de las elecciones estadounidenses como una mera reacci\u00f3n contra el sistema de millones de supuestos paletos racistas ser\u00eda simplista y equivocado. Que un personaje tan execrable como Donald Trump haya ganado unas elecciones democr\u00e1ticas en EE UU es un aviso de algo mucho m\u00e1s profundo, que est\u00e1 dando alas a las v\u00edas m\u00e1s populistas en Am\u00e9rica y Europa. Aqu\u00ed como all\u00ed, las consecuencias de las pol\u00edticas de ajuste tras la crisis financiera de 2007 han conducido a un empobrecimiento generalizado de las clases medias y trabajadoras. Obama terminar\u00e1 su mandato con una tasa de paro inferior al 5%, pero con p\u00e9rdidas de poder salarial que alcanzan a una amplia capa de la poblaci\u00f3n, muy recelosa con una nueva econom\u00eda global que acent\u00faa las desigualdades sociales. Es indudable que la apuesta de China por un capitalismo salvaje, en t\u00e9rminos de costes salariales y derechos de los trabajadores, ha llevado a una profunda ca\u00edda de la producci\u00f3n industrial en Occidente, no solo en Michigan, Ohio, Pensilvania o Wisconsin. Pero que la soluci\u00f3n sean las propuestas de Trump, contrarias a los tratados comerciales, es otra cosa distinta y discutible porque el nuevo presidente ha desestimado que el principal factor para el declive de muchas industrias tradicionales es el cambio tecnol\u00f3gico, y no la supresi\u00f3n de aranceles.<br \/>\nEl pesimismo econ\u00f3mico, la desafecci\u00f3n hacia la clase pol\u00edtica y el miedo a la inseguridad colectiva han llevado a la Casa Blanca a un l\u00edder pol\u00edtico sin experiencia, equipo y conocimiento de los grandes asuntos internacionales. Con el pa\u00eds completamente dividido por una campa\u00f1a plagada de descalificaciones, Trump se dispone a tomar el mando sin que existan m\u00e1s referencias de su posible acci\u00f3n de gobierno que vagas promesas gen\u00e9ricas y su ristra de improperios y actitudes agresivas hacia numerosos colectivos. Aunque el propio partido republicano pueda embridar posibles desatinos en ambas C\u00e1maras y la propia gobernabilidad le empuje a la moderaci\u00f3n, los grandes acuerdos clim\u00e1ticos, comerciales y de defensa con la UE est\u00e1n claramente amenazados. Se avecinan nuevos tiempos de mayor inestabilidad e incertidumbre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un par de meses despu\u00e9s de la fallida Cumbre Mundial por el Desarrollo Sostenible de Johannesburgo, que termin\u00f3 en agosto de 2002 con una sonora pitada a Colin Powell, quien dio la cara por la espantada de George Bush, el Departamento de Estado organiz\u00f3 una visita a EE UU de periodistas europeos para intentar revertir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1005"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1005"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1005\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1005"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1005"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}