{"id":130,"date":"2011-08-07T10:55:29","date_gmt":"2011-08-07T09:55:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/?p=130"},"modified":"2011-08-07T10:55:29","modified_gmt":"2011-08-07T09:55:29","slug":"la-union-minera-y-flamenca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/2011\/08\/07\/la-union-minera-y-flamenca\/","title":{"rendered":"La Uni\u00f3n, minera y flamenca"},"content":{"rendered":"<p>En una terraza de verano frente al Antiguo Mercado de La Uni\u00f3n, el maestro Enrique Morente se afanaba pasada la medianoche, hace justo un a\u00f1o, en probar bocado despu\u00e9s de una noche m\u00e1gica de arte flamenco. Una hora antes, hab\u00eda puesto en pie al p\u00fablico que abarrot\u00f3 la &#8216;Catedral del Cante&#8217;, pero en esa madrugada del mes de agosto resultaba muy dif\u00edcil que pudiera relajarse. Eran constantes las interrupciones de quienes quer\u00edan saludar o fotografiarse con una leyenda viva del flamenco en el cincuenta aniversario del Festival del Cante de las Minas. A nadie neg\u00f3 un saludo, una foto, un gesto de gratitud. Cuando finalmente ces\u00f3 el peregrinaje de admiradores, con un hilo de voz que contrastaba con el derroche de garganta mostrado sobre el escenario, el artista granadino cont\u00f3 a sus contertulios sus planes para colaborar en un documental sobre los cantes de los mineros en todo el mundo. Meses despu\u00e9s, el infortunio, o algo peor, nos dej\u00f3 sin Morente y su insustituible torrente creativo. Anoche, sobre el mismo escenario, su hija Estrella demostr\u00f3 que en el mundo del flamenco el duende se transmite en los genes, pero que hay que pulir el talento innato con mucho sacrificio y darlo todo para triunfar en plazas tan exigentes como La Uni\u00f3n. Pocas cosas son casuales. La calidad de sus galas flamencas han hecho del Festival del Cante de Las Minas el principal evento cultural de la Regi\u00f3n y uno de los de mayor proyecci\u00f3n internacional en Espa\u00f1a. Pero la grandeza del festival reside fundamentalmente en que se han preservado de generaci\u00f3n a generaci\u00f3n, adem\u00e1s de los cantes mineros, un conjunto de valores que hoy est\u00e1n en desuso en el conjunto del pa\u00eds y que est\u00e1n en las ra\u00edces de nuestra crisis econ\u00f3mica: la cultura del esfuerzo, la competencia leal, la excelencia y la valoraci\u00f3n social del talento y la innovaci\u00f3n. Son atributos que est\u00e1n ligados a la propia historia de una localidad minera donde la vida nunca fue precisamente f\u00e1cil, pero cuyos habitantes se crecen ante la adversidad. No hay que ver m\u00e1s que los progresos de los \u00faltimos a\u00f1os en torno a la tradici\u00f3n minera y flamenca del municipio. Dif\u00edcilmente se puede hacer m\u00e1s con menos en un contexto tan complejo como el actual. No son las victorias ni las derrotas, sino el \u00e1nimo y la ambici\u00f3n con que se lucha en los momentos duros lo que forja los liderazgos y saca lo mejor de cada individuo. Hace un a\u00f1o muy pocos habr\u00edan cre\u00eddo que la regeneraci\u00f3n de Portm\u00e1n podr\u00eda iniciarse con prontitud debido a la coyuntura econ\u00f3mica. Pero lo cierto es que la insistencia de La Uni\u00f3n y la receptividad del Ministerio de Medio Ambiente han hecho posible que comience a resta\u00f1arse la herida medioambiental m\u00e1s grave e ignominiosa de todo el litoral mediterr\u00e1neo. La esencia de esta actitud ante la vida de los unionenses est\u00e1 representada en uno de sus vecinos, a quien el Ayuntamiento rindi\u00f3 homenaje esta semana: Pedro S\u00e1nchez Conesa, enfermo de silicosis en su grado m\u00e1ximo y con un solo pulm\u00f3n, que sufri\u00f3 un infarto de coraz\u00f3n y otros grav\u00edsimos achaques que a\u00fan arrastra con duros tratamientos. Pese a todo, S\u00e1nchez Conesa sigue luchando a sus 83 a\u00f1os como lo hizo cuando no era m\u00e1s que un ni\u00f1o de once y comenz\u00f3 como aguador y &#8216;arrastrador&#8217; en la mina. Todo un ejemplo de superaci\u00f3n, sacrificio y lucha para los tiempos que corren.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una terraza de verano frente al Antiguo Mercado de La Uni\u00f3n, el maestro Enrique Morente se afanaba pasada la medianoche, hace justo un a\u00f1o, en probar bocado despu\u00e9s de una noche m\u00e1gica de arte flamenco. Una hora antes, hab\u00eda puesto en pie al p\u00fablico que abarrot\u00f3 la &#8216;Catedral del Cante&#8217;, pero en esa madrugada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[27,28,29,30,31,32],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=130"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}