{"id":1358,"date":"2020-03-29T16:30:17","date_gmt":"2020-03-29T14:30:17","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/?p=1358"},"modified":"2020-03-29T16:30:17","modified_gmt":"2020-03-29T14:30:17","slug":"ciencia-gobierno-y-coronavirus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/2020\/03\/29\/ciencia-gobierno-y-coronavirus\/","title":{"rendered":"Ciencia, gobierno y coronavirus"},"content":{"rendered":"<p><strong>Esta guerra se va a ganar, pero la victor\u00eda ser\u00eda menos amarga si un cualificado grupo de expertos independientes hubiera asesorado durante la batalla, en lugar de profesionales que se ponen de perfil en momentos pol\u00edticamente sensibles para el Ejecutivo<\/strong><\/p>\n<p>En 1957, el f\u00edsico Charles Percy Snow dict\u00f3 una conferencia llamada &#8216;Ciencia y Gobierno&#8217; que ha sido evocada durante el veloz avance del Covid-19. El motivo es que encierra claves sobre c\u00f3mo los Gobiernos deben asesorarse, para la toma de sus decisiones pol\u00edticas, sobre cuestiones donde la ciencia bordea las fronteras del conocimiento. En su escrito, C. P. Snow narr\u00f3 la disputa iniciada entre dos investigadores, Henry Tizard y F. Lindemann, en la Gran Breta\u00f1a de los albores de la II Guerra Mundial. Tizard dirig\u00eda el comit\u00e9 de expertos que asesor\u00f3 al Ejecutivo laborista sobre c\u00f3mo hacer frente a los bombardeos de la Alemania nazi. Su recomendaci\u00f3n fue concentrar todo el esfuerzo financiero en el desarrollo de un incipiente invento, el radar. Esa estrategia era frontalmente despreciada por Lindemann, el principal asesor del entonces jefe de la oposici\u00f3n, Winston Churchill. Tizard acert\u00f3 y Gran Breta\u00f1a sobrevivi\u00f3 a la ofensiva a\u00e9rea de Hitler. En 1940, con Churchill al frente y la guerra de cara para los aliados, Tizard y sus colaboradores fueron desplazados por Lindemann, que sobre la base de c\u00e1lculos err\u00f3neos, que nadie revis\u00f3, recomend\u00f3 un bombardeo brutal de la industria y la poblaci\u00f3n civil alemana, que result\u00f3 tan innecesario como cruel por ser tr\u00e1gicamente fallido.<\/p>\n<p>Ahora estamos en otro tipo de guerra. Tambi\u00e9n es mundial y se libra contra un enemigo que se desplaza por el aire, aunque en esta ocasi\u00f3n es genuinamente invisible, salvo para el radar molecular de los sofisticados test de diagn\u00f3stico que lo detectan en las mucosas de nuestra boca y nariz. Es un virus que nos invade y se propaga a enorme velocidad, obligando a adoptar medidas de contenci\u00f3n propias de un conflicto b\u00e9lico. Cierres de colegios, confinamientos en domicilios, limitaci\u00f3n en la circulaci\u00f3n de personas, controles policiales&#8230; Es probable que, con toda la comunidad cient\u00edfica volcada en el empe\u00f1o, en a\u00f1o y medio se podr\u00e1 derrotar al virus con una vacuna. Si as\u00ed ocurre, habr\u00e1 sido a pesar de una clamorosa descoordinaci\u00f3n internacional, con cada pa\u00eds tomando sus propias medidas, aconsejados por cient\u00edficos de cabecera sin que trasciendan las evidencias y los argumentos de sus decisiones.<\/p>\n<p>Como intu\u00eda C. P. Snow, el tiempo est\u00e1 demostrando que cuando aparece un desaf\u00edo pleno de interrogantes cient\u00edficas es crucial que los Gobiernos recluten a los mejores investigadores, pidan opiniones discrepantes de otros expertos y gestionen la informaci\u00f3n de forma transparente y abierta. Justo lo que no est\u00e1 ocurriendo en esta pandemia. El primer error fue ignorar las advertencias de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, instituci\u00f3n que coordin\u00f3 la lucha contra el precedente del Covid-19, el s\u00edndrome agudo y respiratorio (SARS) causado entre 2002 y 2003 por otro coronavirus. Muchos pol\u00edticos, cient\u00edficos, m\u00e9dicos y periodistas vivieron esa crisis en Espa\u00f1a. Cierto es que la magnitud del Covid-19 sorprende y desborda a todos, pero el riesgo era conocido, empezando por la posibilidad de que la informaci\u00f3n que llegaba de China no fuera fiable.<\/p>\n<p>Entonces, como ahora, las autoridades chinas informaron a la OMS de la existencia de un brote cuando el virus ya se hab\u00eda diseminado por su territorio. El primer caso se produjo el 17 de noviembre en Wuhan, pero no fue hasta el 31 de diciembre cuando la epidemia es oficialmente comunicada a la OMS, despu\u00e9s de d\u00edas de censura en los medios locales y de persecuci\u00f3n a m\u00e9dicos que intentaron alertar de los casos que ten\u00edan entre manos. Hasta el 11 de enero, China no comparti\u00f3 internacionalmente la secuencia gen\u00e9tica del virus, de la que dispon\u00edan desde el d\u00eda 5. Dos d\u00edas despu\u00e9s, el 13 de enero, se declara la primera infecci\u00f3n fuera del gigante asi\u00e1tico. Ahora se sabe, por un estudio publicado esta semana, que el virus circulaba por el norte de Italia ya a principios de enero. El primer caso se diagnostic\u00f3 un mes despu\u00e9s, el 20 de febrero, en Lombard\u00eda. El an\u00e1lisis de muestras de los 5.800 primeros infectados arroja un dato revelador: la cantidad de virus en las fosas nasales de los contagiados, la llamada carga viral, es similar tanto en pacientes con s\u00edntomas como en infectados asintom\u00e1ticos. La conclusi\u00f3n es preocupante: el coronavirus est\u00e1 siendo propagado de forma inadvertida por personas sanas, posiblemente de forma masiva.<\/p>\n<p>El Ministerio y las consejer\u00edas auton\u00f3micas de Salud pecaron de exceso de confianza cuando, despu\u00e9s de que la OMS declar\u00f3 el 31 de enero la emergencia mundial y tras el Consejo Interterritorial del 4 de febrero, anunciaron por boca de Salvador Illa que el Sistema Nacional de Salud estaba preparado. A\u00fan no sab\u00edan que ya hab\u00eda transmisi\u00f3n comunitaria del virus en Europa, pero anticipar escenarios forma parte de sus responsabilidades. \u00bfEstuvieron bien asesorados? \u00bfTuvieron todos la misma actitud? Imposible saberlo porque desde diciembre de 2018 el Ministerio ya ni cuelga las actas de los Consejos Interterritoriales de Salud. Es dif\u00edcil explicarse las tibias recomendaciones del portavoz cient\u00edfico del Ministerio a finales de la primera semana de marzo, cuando ya hab\u00eda m\u00e1s de 380 casos, 9 de los cuales eran de origen desconocido, lo que implicaba que hab\u00eda personas infectadas movi\u00e9ndose por Espa\u00f1a sin ser conscientes de ello, como advirti\u00f3 el d\u00eda 5 el mayor experto espa\u00f1ol en coronavirus, Luis Enjuanes, del CSIC. Inexplicable cuando, adem\u00e1s, un informe del propio Ministerio del d\u00eda 6 dec\u00eda que no era descartable la transmisi\u00f3n asintom\u00e1tica, una posibilidad suscitada en febrero cuando la mitad de los viajeros del crucero &#8216;Princess Diamond&#8217; dieron positivo sin tener s\u00edntomas.<\/p>\n<p>Esta guerra se va a ganar, pero la victoria habr\u00eda sido menos amarga con un Tizard liderando un equipo independiente de expertos que con un Lindemann poni\u00e9ndose de perfil en momentos pol\u00edticamente sensibles para su Gobierno. El comit\u00e9 anunciado hace una semana por S\u00e1nchez llega tarde, pero su actuaci\u00f3n a\u00fan es decisiva y ojal\u00e1 acierte. Ayer propici\u00f3 una decisi\u00f3n relevante de Pedro S\u00e1nchez, la suspensi\u00f3n durante dos semanas de la actividad no esencial en todo el pa\u00eds. Dicho esto, la responsabilidad \u00faltima es indelegable. Recae en el presidente y en los gestores del Sistema Nacional de Salud, que tuvieron la posibilidad de actuar, como hicieron sus antecesores en la crisis de las &#8216;vacas locas&#8217;, conforme al Principio de Precauci\u00f3n previsto en los Tratados de la UE para amenazas medioambientales o de salud p\u00fablica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta guerra se va a ganar, pero la victor\u00eda ser\u00eda menos amarga si un cualificado grupo de expertos independientes hubiera asesorado durante la batalla, en lugar de profesionales que se ponen de perfil en momentos pol\u00edticamente sensibles para el Ejecutivo En 1957, el f\u00edsico Charles Percy Snow dict\u00f3 una conferencia llamada &#8216;Ciencia y Gobierno&#8217; que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1358"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1358"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1358\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1359,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1358\/revisions\/1359"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1358"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1358"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1358"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}