{"id":548,"date":"2014-04-13T09:37:33","date_gmt":"2014-04-13T07:37:33","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/?p=548"},"modified":"2014-04-13T09:37:33","modified_gmt":"2014-04-13T07:37:33","slug":"magnificas-matematicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/primeraplana\/2014\/04\/13\/magnificas-matematicas\/","title":{"rendered":"Magn\u00edficas matem\u00e1ticas"},"content":{"rendered":"<p>El italiano Vilfredo Pareto, introductor de los an\u00e1lisis matem\u00e1ticos en la econom\u00eda y la sociolog\u00eda pol\u00edtica, analiz\u00f3 la distribuci\u00f3n de la riqueza en su pa\u00eds a finales del siglo XIX y comprob\u00f3 que el 20% de la poblaci\u00f3n se repart\u00eda el 80% de los bienes y de la influencia pol\u00edtica. Los estudios de Pareto dieron lugar a un principio que lleva su nombre, tambi\u00e9n conocido como la &#8216;regla 80-20&#8217;, que viene a concluir que, en cualquier proceso econ\u00f3mico, solo el 20% de los elementos que intervienen son vitales y eficaces, mientras que el resto es trivial. A\u00f1os despu\u00e9s, el escritor Theodore Sturgeon dej\u00f3 para la posteridad una frase sin ning\u00fan valor cient\u00edfico, pero que hizo fortuna: al igual que sucede en la literatura, el 90% de todo lo que se produce tiene una \u00ednfima calidad y a la postre es irrelevante. En la noche del mi\u00e9rcoles en la Universidad de Murcia, cuando el matem\u00e1tico Jos\u00e9 Orihuela, pr\u00f3ximo rector magn\u00edfico, alcanz\u00f3 la victoria en las tres \u00faltimas urnas, qued\u00f3 en evidencia que el &#8216;principio de Pareto&#8217; y la &#8216;revelaci\u00f3n de Sturgeon&#8217; no sirven para los procesos electorales en los que hasta el rabo todo es toro porque cada papeleta puede ser definitiva. Es un juego de suma cero donde cada voto, el 100% de ellos, vale su peso en oro y donde, en \u00faltima instancia, da lo mismo ganar por veinte o treinta puntos de diferencia que por 32 cent\u00e9simas, como sucedi\u00f3 en la pugna entre Jos\u00e9 Orihuela y Juan Mar\u00eda V\u00e1zquez. El poder no se distribuye. Va todo para el ganador, cualquiera que hubiera sido el elegido. No deja de ser curioso que un proceso electoral donde el voto, pese a ser ponderado, solemniza al m\u00e1ximo la igualdad, luego sea tan desigual en el reparto resultante del poder. Es todo o nada, como en el p\u00f3quer. As\u00ed son las reglas de una contienda en la que la victoria de Orihuela adquiri\u00f3 rasgos \u00e9picos, tanto por su estrecho margen como por el hecho de que no era el favorito en las quinielas iniciales. Hoy no puede haber duda de que fue quien m\u00e1s inteligentemente jug\u00f3 sus cartas durante la campa\u00f1a. A Orihuela hay que felicitarle por su \u00e9xito y desearle fortuna en el desempe\u00f1o de un cargo que, como bien sabe el saliente Jos\u00e9 Antonio Cobacho, puede ser un potro de tortura en este contexto econ\u00f3mico. En sus primeras palabras tras certificarse su triunfo, Orihuela hizo un llamamiento a la unidad de la comunidad universitaria. Y es que lo duro empieza a partir de ahora, cuando comience a gobernar un campus que mostr\u00f3 una divisi\u00f3n casi perfecta entre sus distintos estamentos y entre dos buenos candidatos. Me quedo con lo mejor que he visto. Una universidad que, pese a sus defectos y problemas, demostr\u00f3 que no est\u00e1 adormecida sino preocupada e implicada en la gesti\u00f3n de su futuro. Nunca en la historia reciente de la UMU se debati\u00f3 tanto sobre las fortalezas y las debilidades de tan importante instituci\u00f3n. Mi \u00fanica duda es si despu\u00e9s de tanta discusi\u00f3n p\u00fablica existe hoy alg\u00fan consenso sobre el rumbo a tomar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El italiano Vilfredo Pareto, introductor de los an\u00e1lisis matem\u00e1ticos en la econom\u00eda y la sociolog\u00eda pol\u00edtica, analiz\u00f3 la distribuci\u00f3n de la riqueza en su pa\u00eds a finales del siglo XIX y comprob\u00f3 que el 20% de la poblaci\u00f3n se repart\u00eda el 80% de los bienes y de la influencia pol\u00edtica. 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