{"id":47,"date":"2017-05-26T11:08:05","date_gmt":"2017-05-26T09:08:05","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/queridomillennial\/?p=47"},"modified":"2017-05-26T20:29:39","modified_gmt":"2017-05-26T18:29:39","slug":"hay-derecho-el-grito-de-irene-por-todas-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/queridomillennial\/2017\/05\/26\/hay-derecho-el-grito-de-irene-por-todas-las-mujeres\/","title":{"rendered":"\u00bfHay derecho? El grito de Irene por todas las mujeres"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_48\" style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2017\/05\/tumblr_oox23oXerw1w9w1gdo1_540.gif\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-48\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-48\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2017\/05\/tumblr_oox23oXerw1w9w1gdo1_540.gif\" alt=\"V\u00eda weheartit.com\" width=\"540\" height=\"358\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-48\" class=\"wp-caption-text\">V\u00eda weheartit.com<\/p><\/div>\n<p>Ten\u00eda entonces veinte a\u00f1os reci\u00e9n cumplidos. Iba en un tren desde \u00c1msterdam a Bruselas para pasar la noche y coger un avi\u00f3n la madrugada siguiente. Iba escuchando m\u00fasica y comiendo algo. No me funcionaba el tel\u00e9fono, por alg\u00fan motivo. Entonces ten\u00eda fe en todas estas teor\u00edas sobre la comunidad europea, y pensaba que con un poco de dinero y un tel\u00e9fono podr\u00eda solucionar cualquier cosa que me ocurriese.<\/p>\n<p>Entonces un hombre muy corpulento, negro, se sent\u00f3 a mi lado. Vest\u00eda un jersey amarillo. Me toc\u00f3 el hombro y empez\u00f3 a hablar en ingl\u00e9s. Fing\u00ed ser italiana, no s\u00e9 por qu\u00e9, y le dije que no le entend\u00eda. Sigui\u00f3 hablando igualmente, se\u00f1al\u00f3 unos edificios y dijo que \u00e9l viv\u00eda ah\u00ed. Y entonces me asegur\u00f3 que ah\u00ed iba a ir yo cuando baj\u00e1ramos del tren. Me di la vuelta. Ten\u00eda el coraz\u00f3n acelerado. Segu\u00ed mirando por la ventanilla. Estaba paralizada. Volv\u00ed a colocarme el auricular en el o\u00eddo, pero baj\u00e9 el volumen. \u00c9l llam\u00f3 por tel\u00e9fono a alguien y entend\u00ed una descripci\u00f3n f\u00edsica: una chica joven, sola, rubia. Mientras lo dec\u00eda me miraba y se re\u00eda. Ve\u00eda su reflejo en el cristal.<!--more--><\/p>\n<p>Me asust\u00e9 de verdad y quise salir de ah\u00ed. Al ponerme de pie, \u00e9l se levant\u00f3 y con el brazo me empuj\u00f3 hacia el asiento. Volv\u00ed a ponerme en pie y le grit\u00e9 en espa\u00f1ol que me dejara salir. Anduve por el vag\u00f3n mientras me gritaba cosas, el resto de familias del tren no eran conscientes, segu\u00edan con la mirada cansada, absortos en sus vidas. Llegu\u00e9 al compartimento siguiente y escuch\u00e9 a alguien hablar en mi idioma. Era un grupo de chilenos que viajaba. Se ofrecieron a acompa\u00f1arme hasta la \u00faltima parada. Pens\u00e9 que se quedar\u00edan conmigo, me dio verg\u00fcenza pedirlo, pero volvieron a tomar el tren de vuelta hacia su destino.<\/p>\n<p>Recuerdo la sensaci\u00f3n de estar completamente sola en la estaci\u00f3n. Mis padres no sab\u00edan d\u00f3nde me hallaba. No pod\u00eda llamar a nadie. El dinero de la cartera no serv\u00eda. Todos los hombres ten\u00edan su rostro. Me convenc\u00ed de que no estaba alrededor porque no vi ning\u00fan jersey amarillo. Recorr\u00ed la Rue de Strasbourg, perseguida por un arsenal de miradas que se me clavaban encima. Me encerr\u00e9 en el hotel y puse Cat Stevens, porque me recuerda a mi familia. Intent\u00e9 cantar, pero no pude. Pas\u00e9 toda la noche en vela.<\/p>\n<p>Cuando consegu\u00ed llegar a casa romp\u00ed a llorar. No lo hab\u00eda podido hacer hasta entonces, casi veinticuatro horas despu\u00e9s.\u00a0Esas im\u00e1genes han vuelto con poder a mi memoria despu\u00e9s de encontrarme con mi amiga Irene la pasada noche. Ella es modelo, estudiante de Medicina. Ha vivido en varios pa\u00edses y es toda una mujer, independiente, fuerte, estudiante, trabajadora, inteligente, simp\u00e1tica. El otro d\u00eda, volviendo a su casa a las dos de la madrugada por la calle Santa Teresa, un hombre de color la asalt\u00f3. Le toc\u00f3 el culo. Ella se gir\u00f3 y le grit\u00f3 qu\u00e9 hac\u00eda. \u00c9l le toc\u00f3 un pecho. Le hizo da\u00f1o. Ella tuvo la incre\u00edble valent\u00eda de encararle, y \u00e9l finalmente se dio la vuelta y se march\u00f3. Entonces empez\u00f3 a grabar el v\u00eddeo que\u00a0se ha compartido m\u00e1s de 1.300 veces en apenas un d\u00eda.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" style=\"border: none; overflow: hidden;\" src=\"https:\/\/www.facebook.com\/plugins\/video.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Firene.tapiagutierrez%2Fvideos%2F1667035449991127%2F&amp;show_text=0&amp;width=400\" width=\"400\" height=\"400\" frameborder=\"0\" scrolling=\"no\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>Se sinti\u00f3 salvada al ver a dos miembros del personal de la limpieza. Sin embargo, ellos le dijeron que no gritara, que la polic\u00eda iba a pensar que hab\u00edan sido ellos. Lo m\u00e1ximo que hicieron fue ofrecerse a acompa\u00f1arla a casa o pedirle un taxi. No llamaron siquiera a la polic\u00eda, no la llevaron al hospital a pesar de la crisis de ansiedad en que estaba inmersa. La dejaron ir sin m\u00e1s. No persiguieron al hombre. Le recordaron que era demasiado tarde para que caminara por la calle sola.<\/p>\n<p><strong>\u00ab\u00bfHay derecho?\u00bb, se oye a Irene gritar en el v\u00eddeo.<\/strong><\/p>\n<p>Pas\u00f3 la noche entera temblando y se levant\u00f3 con agujetas al d\u00eda siguiente. No despert\u00f3 a nadie. Aunque cre\u00eda que en una situaci\u00f3n as\u00ed sabr\u00eda c\u00f3mo proceder, se qued\u00f3 paralizada. Lo \u00fanico que pudo hacer para defenderse fue grabar el v\u00eddeo y encararlo durante un minuto infinito, que posiblemente la salv\u00f3 de algo peor.<\/p>\n<p>Al ir a denunciar a la comisar\u00eda fueron muy amables con ella. Pudo ver el enorme contingente de hombres denunciados por abuso sexual. En libertad. Decidi\u00f3, a\u00fan llorosa, colgar el v\u00eddeo en Facebook y narrar lo ocurrido. Llora por ella, pero tambi\u00e9n por todas las madres, las hermanas, las t\u00edas, las amigas. Por todas.<\/p>\n<p>En el documental <em>The Hunting Ground<\/em> se expone la oleada de abusos sexuales que se da en los campus de EEUU. Dos v\u00edctimas decidieron denunciar la burocracia impeditiva que reina en las universidades, en particular la suya. Destaparon un fen\u00f3meno aterrador: el 16% de las universitarias ha sufrido violaciones. El 88% de las mujeres violadas no lo denuncian. Las instituciones las disuaden para salvar su reputaci\u00f3n. Lo hacen con todo tipo de preguntas: <strong>\u00ab\u00bfQu\u00e9 bebiste?, \u00bfqu\u00e9 llevabas puesto?, \u00bfdijiste \u201cno\u201d?\u00bb, y la peor: \u00abSi repasas la situaci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 habr\u00edas hecho t\u00fa de otra manera?\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>Los limpiadores le dijeron a Irene que no eran horas para que una chica de veintis\u00e9is a\u00f1os paseara sola por una calle c\u00e9ntrica de su ciudad. Esto no le ocurri\u00f3, como a m\u00ed, en un lugar ajeno y desconocido, estaba justo al lado de su casa. A m\u00ed me advirtieron de que una imprudencia como la m\u00eda era imperdonable. Podr\u00edan haberme raptado, violado y descuartizado y me habr\u00eda convertido en uno de esos casos archivados de desapariciones que siempre salen en las noticias. Nadie la ayud\u00f3 a ella, y tampoco a m\u00ed.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ZmWBrN7QV6Y?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>\u00ab\u00bfHay derecho?\u00bb, preguntaba Irene, desgarrada. \u00bfHay derecho a que tengamos que volver a casa desde que tenemos uso de raz\u00f3n con el m\u00f3vil en la mano, fingiendo hablar por tel\u00e9fono? \u00bfA que tengamos que pedir taxis para ir dos calles m\u00e1s all\u00e1? \u00bfA que tengamos que justificar nuestro aspecto y nuestra sobriedad para gozar de algo de legitimidad?<\/p>\n<p>\u00bfHay derecho a que alguien te haga sentir como una hoja de papel, endeble y sin poder alguno sobre ti misma, sobre tu situaci\u00f3n? \u00bfA que alguien ponga en duda que vas a seguir viva, \u00edntegra? \u00bfQue podr\u00e1s volver a casa de una pieza, aunque te pases los d\u00edas, semanas o a\u00f1os venideros temblorosa, desconfiada? \u00bfA que sufras de estr\u00e9s postraum\u00e1tico, a llegar incluso al suicidio?<\/p>\n<p>\u00bfHay derecho a que los dem\u00e1s miren hacia otro lado y finjan que esto es parte de la \u00abrealidad\u00bb? \u00bfHay derecho a que todas sepamos exactamente de lo que estamos hablando, y nos hagamos peque\u00f1itas, y no pase de una an\u00e9cdota para el mundo? Una parte m\u00e1s de la vida cotidiana que hay que evitar.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hay que evitar? \u00bfNo podemos las mujeres viajar, ni salir por la noche? \u00bfNo podemos beber ni vestirnos como queramos? Estas son las situaciones de peligro: ser aut\u00f3noma, hacer las cosas sola, divertirse como a una le apetezca. No estamos hablando de ning\u00fan pa\u00eds subdesarrollado, no hablamos de una cultura abiertamente machista y denigrante \u2013al menos, a priori, y en comparaci\u00f3n con otras bien radicales en el trato a la mujer-. En <em>The Hunting Ground<\/em>, se trata de la primera potencia mundial, de los futuros l\u00edderes del mundo capitalista, que violan como les apetece a las universitarias, amparados por las instituciones, particularmente si son deportistas.<\/p>\n<p>Esto no le ha pasado solo a Irene, en una calle de Murcia. No le pas\u00f3 solo a Andrea en un tren de camino a Bruselas. No les ha pasado \u00absolo\u00bb a las 700 mujeres que participaron en el movimiento de <em>The Hunting Ground<\/em>. Esto nos pasa a todas. Algunas nos libramos. \u00bfQui\u00e9n no ha corrido hacia su casa con un hombre tambaleante detr\u00e1s, o firmemente decidido a algo que solo pod\u00edamos intuir y temer? Algunas se libran un poco menos, como Irene esa noche. Su cuerpo fue invadido por un hombre de manera brusca. Partes muy \u00edntimas de su cuerpo han sido mancilladas por un hombre que no ten\u00eda nada mejor que hacer en ese momento que buscar una v\u00edctima f\u00e1cil. Irene sac\u00f3 fuerza, pero \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda si se hubiera quedado inm\u00f3vil por completo?<\/p>\n<p><strong>Esta amenaza nos sobrevuela a todas y cada una de nosotras, todas y cada una de las noches. <\/strong>Habr\u00e1 hombres que no entiendan el movimiento feminista que se fragua en la actualidad, pero nosotras sabemos lo que es, y vosotros no. Sabemos lo que vuestra potencia f\u00edsica puede causar en nuestros cuerpos, nuestras mentes y nuestras almas. Algunas lo saben m\u00e1s que otras, y entonces pueden comprender de verdad el dolor que se siente, la sensaci\u00f3n de impotencia, la verg\u00fcenza, la culpa. Nosotras no somos culpables. Nosotras no tenemos que pedir perd\u00f3n a nadie por ser mujeres, ni por pesar menos, ni por medir menos, ni por tener menos fuerza. No deber\u00edamos seguir temiendo por nuestra seguridad, por nuestra integridad f\u00edsica y ps\u00edquica, por nuestra vida.<\/p>\n<p>Irene, no he podido descansar hasta escribir esto, pensando en ti, en m\u00ed, en las mujeres que conozco y que han vivido algo parecido, incluyendo mi propia madre. No s\u00e9 si llego a entender lo que sientes, pero mi coraz\u00f3n llora con el tuyo y con las que han pasado por estas experiencias, con las que no han podido sobrevivir a un abuso sexual, con sus familias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ten\u00eda entonces veinte a\u00f1os reci\u00e9n cumplidos. Iba en un tren desde \u00c1msterdam a Bruselas para pasar la noche y coger un avi\u00f3n la madrugada siguiente. Iba escuchando m\u00fasica y comiendo algo. No me funcionaba el tel\u00e9fono, por alg\u00fan motivo. 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